miércoles, 30 de abril de 2008

Las Putas aplicaciones del Puto terrorismo de la tecnología yanqui


Laboratorios del Pentágono injertan chips en insectos para el espionaje

Rosa Miriam Elizalde
Rebelión 30 de abril de 2008

Mientras criminaliza a Venezuela presentándola como un país interesado en el espionaje internacional e intenta adelantar la campaña contra el satélite Simón Bolívar, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada (DARPA) del Pentágono –la misma que creó la Internet- anunció oficialmente sus avances en proyectos para lograr insectos híbridos que se están utilizando en misiones de vigilancia.


DARPA ha logrado desarrollar varios tipos de cyborg –organismos mitad biológicos y mitad técnicos-, desde los cuales logran controlar totalmente la locomoción de algunos insectos, insertando minúsculos chips de reconocimiento en las larvas. Cuando el insecto es adulto puede ser utilizado para espiar conversaciones, detectar explosivos o realizar misiones de vigilancia, de modo teledirigido.


De acuerdo con el comunicado firmado por Amit Lal, el gerente principal del proyecto HI-MEMS (Híbridos-Sistemas Micro Electrónico Mecánicos) de DARPA, “se utilizan las orugas y las pupas de los insectos. Dado que en la mayoría de los de los insectos el desarrollo de tejidos se produce en las últimas etapas de la metamorfosis, el tejido alrededor del implante tiende a sanar rápidamente y se forma un tejido-máquina fiable y estable. El objetivo de los MEMS en el interior de los insectos es controlar la locomoción de acuerdo con trayectorias prefijadas, que pueden ser controladas por GPS, controladores ópticos o señales de ultrasonido emitidas desde un control remoto”.


Los cyborgs –añade la nota, que puede leerse en la página web www.darpa.mil/MTO- podrían llevar uno o más sensores, como un micrófono o un sensor de gas, para transmitir la información reunida a su destino. Los derivados de las tecnologías HI-MEMS permitirán muchas capacidades robóticas a bajo costo, impactando en el desarrollo de futuros sistemas de defensa autónoma” (léase espionaje).


Ya este tipo de dispositivo ha sido utilizado en protestas contra la guerra en Iraq para vigilar a los manifestantes, de acuerdo con una denuncia que publicó The Washington Post el pasado 10 de octubre de 2007, en un artículo titulado “¿Libélulas o insectos espías?”.La nota original firmada por Amit Lal puede descargarse e http://www.darpa.mil/MTO/Programs/himems/index.html

martes, 29 de abril de 2008

Homenajes criminales a un Puto terrorista de los Bribones borbónicos: Borbón y Schleswig-Holstein



inSurGente.- El Príncipe de Asturias recibió ayer en la Academia jienense de Baeza el nombramiento de "guardia civil honorífico", en un acto en el que el ministro de la Porra, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha asumido el respaldo del Gobierno a ese cuerpo, que contará con más plantillas y presupuestos para ejercer su labor. Manitú nos coja confesados (y confesadas, que dirían Ibarretxe y Bibiana Aído).


El princesito, acompañado por su mujer, ha presidido en la Academia de Guardias y Suboficiales de la localidad jienense de Baeza la ceremonia de jura de bandera de 1.413 hombres y 194 mujeres aspirantes a formar parte del instituto armado, que forman parte de la promoción 113-B.


Pérez Rubalcaba ha intervenido para agradecer la presencia de los Príncipes y el apoyo de toda la Familia Real a la Guardia Civil y ha destacado que el nombramiento como miembro de honor del Príncipe sirve para estrechar aún más los lazos de ese cuerpo y la Corona. El ministro ha felicitado a Don Felipe por la distinción, creada en el año 2000, y también a la Guardia Civil por poder contar "con tan insigne miembro".


Primera visita a la Academia


Nada más llegar a la Academia, el Príncipe ha pasado revista a las tropas y después ha seguido la ceremonia, en la que también han jurado bandera 53 civiles, desde una tribuna de honor. Felipe ha recibido el diploma acreditativo del nombramiento y un sombrero de honor de la Guardia Civil, antes de presidir un desfile y el homenaje a los fallecidos.


Los Príncipes, antes de compartir un vino de honor con las autoridades e invitados, han descubierto una placa conmemorativa de su primera visita a la Academia, en la que los Reyes estuvieron también por primera vez en 2006. Fuera de protocolo, se han fotografiado con los guardia civiles que han prestado sus servicios como escoltas del princesito desde que éste era un niño.


Fuente: PD

sábado, 26 de abril de 2008

Contra la Criminal Putocracia de los Bribones borbónicos: ¡¡Votad para botarlos... hasta huracanarlos en el mal!!


La máquina perfecta

Martes 22 de abril de 2008


Imaginemos una rueda de prensa oficial, ofrecida por un reconocido político vasco, persa, norcoreano, palestino, bolivariano, saharaui, iraquí o cubano… o incluso quizá, por un clérigo musulmán, por citar algún ejemplo hipotético.


Supongamos además, que dicho evento tiene lugar justo después de que el compareciente culmine con éxito un ejercicio militar en el que ponga a prueba una formidable arma de destrucción masiva e indiscriminada… por ejemplo: un cazabombardero de última generación.


Imaginemos, que nuestro personaje imaginario —todavía preso de la emoción tras comprobar personalmente la capacidad destructiva de su nuevo y carísimo jueguete—, declara ante los medios de comunicación haber encontrado «la máquina perfecta».


Supongamos que dicho individuo pertenece a una dinastía de militares acostumbrados a encabezar el poder sin pasar jamás por un proceso electoral… que hablamos del primogénito de un personaje que bien podría pasar a la Historia por su complicidad con uno de los mayores genocidas del S. XX… un general traidor, golpista y criminal de guerra que, en pago por los servicios prestados a la causa del totalitarismo, habría legado el poder a su fiel becario: «el trepa» por antonomasia. ¿Podéis creer? estaríamos hablando de alguien capaz de cruzar fronteras y pasar literalmente por encima de padres y hermanos; de alguien capaz de forzar «pactos» amenazando a todo un país; de jurar cosas terribles en sede parlamentaria; alguien capaz —en fin— de cualquier cosa, con tal de disfrutar del poder, sin concurrir a las urnas.


Pero volvamos a nuestro piloto imaginario… en el supuesto de que una persona como la descrita en el primer párrafo llamara «la máquina perfecta» a un cazabombardero, es decir, a un aparato que solo sirve para asesinar, haciendo imposible conocer con exactitud a quien se asesina, otorgando la capacidad de asesinar de noche y a distancia, procurando la mayor seguridad para el asesino y excluyendo toda posibilidad de que las víctimas puedan defenderse… ¿qué podríamos responder a tan macabra declaración?


¿Por qué no te callas, terrorista de mierda?


¿Cambiaría nuestra opinión si la persona que hiciera semejantes declaraciones fuera un médico o una abogada, un político vasco o una voluntaria de la Misión Sucre, un estudiante nipón o un programador neoyorquino, una ingeniera química o un príncipe heredero? ¿Qué importancia tendría quién fuera o a qué se dedicara el onanista del fetichismo bélico? ¿Qué son, cazabombarderos humanitarios? ¿Eurofighters de «consenso», «unidad y permanencia»?


Por suerte, cada día que pasa, más y más personas se dan cuenta de que «la máquina perfecta», la verdadera máquina perfecta, es en realidad muy simple en su estructura y funcionamiento: todo se reduce a seis pequeñas placas de plástico transparente, unidas entre sí y cerradas con un precinto, más una ranura en la parte superior, por donde la ciudadanía introduce los sobres que contienen cada fracción proporcional, secreta, libre y universal del único poder legítimo que uno sea capaz de imaginar.


¡Salud y República!

Contra las Putas Maffias en su lucha contra nuestra Madre naturaleza


La naturaleza no es muda

Eduardo Galeano
Brecha


El mundo pinta naturalezas muertas, sucumben los bosques naturales, se derriten los polos, el aire se hace irrespirable y el agua intomable, se plastifican las flores y la comida, y el cielo y la tierra se vuelven locos de remate.


Y mientras todo esto ocurre, un país latinoamericano, Ecuador, está discutiendo una nueva Constitución. Y en esa Constitución se abre la posibilidad de reconocer, por primera vez en la historia universal, los derechos de la naturaleza.


La naturaleza tiene mucho que decir, y ya va siendo hora de que nosotros, sus hijos, no sigamos haciéndonos los sordos. Y quizás hasta Dios escuche la llamada que suena desde este país andino, y agregue el undécimo mandamiento que se le había olvidado en las instrucciones que nos dio desde el monte Sinaí: “Amarás a la naturaleza, de la que formas parte”.


Un objeto que quiere ser sujeto


Durante miles de años, casi toda la gente tuvo el derecho de no tener derechos.


En los hechos, no son pocos los que siguen sin derechos, pero al menos se reconoce, ahora, el derecho de tenerlos; y eso es bastante más que un gesto de caridad de los amos del mundo para consuelo de sus siervos.


¿Y la naturaleza? En cierto modo, se podría decir, los derechos humanos abarcan a la naturaleza, porque ella no es una tarjeta postal para ser mirada desde afuera; pero bien sabe la naturaleza que hasta las mejores leyes humanas la tratan como objeto de propiedad, y nunca como sujeto de derecho.


Reducida a mera fuente de recursos naturales y buenos negocios, ella puede ser legalmente malherida, y hasta exterminada, sin que se escuchen sus quejas y sin que las normas jurídicas impidan la impunidad de sus criminales. A lo sumo, en el mejor de los casos, son las víctimas humanas quienes pueden exigir una indemnización más o menos simbólica, y eso siempre después de que el daño se ha hecho, pero las leyes no evitan ni detienen los atentados contra la tierra, el agua o el aire.


Suena raro, ¿no? Esto de que la naturaleza tenga derechos... Una locura. ¡Como si la naturaleza fuera persona! En cambio, suena de lo más normal que las grandes empresas de Estados Unidos disfruten de derechos humanos. En 1886, la Suprema Corte de Estados Unidos, modelo de la (IN)justicia universal, extendió los derechos humanos a las corporaciones privadas. La ley les reconoció los mismos derechos que a las personas, derecho a la vida, a la libre expresión, a la privacidad y a todo lo demás, como si las empresas respiraran. Más de 120 años han pasado y así sigue siendo. A nadie le llama la atención.


Gritos y susurros


Nada tiene de raro, ni de anormal, el proyecto que quiere incorporar los derechos de la naturaleza a la nueva Constitución de Ecuador.


Este país ha sufrido numerosas devastaciones a lo largo de su historia. Por citar un solo ejemplo, durante más de un cuarto de siglo, hasta 1992, la empresa petrolera Texaco vomitó impunemente 18 mil millones de galones de veneno sobre tierras, ríos y gentes. Una vez cumplida esta obra de beneficencia en la Amazonia ecuatoriana, la empresa nacida en Texas celebró matrimonio con la Standard Oil. Para entonces, la Standard Oil de Rockefeller había pasado a llamarse Chevron y estaba dirigida por Condoleezza Rice. Después un oleoducto trasladó a Condoleezza hasta la Casa Blanca, mientras la familia Chevron-Texaco continuaba contaminando el mundo.


Pero las heridas abiertas en el cuerpo de Ecuador por la Texaco y otras empresas no son la única fuente de inspiración de esta gran novedad jurídica que se intenta llevar adelante. Además, y no es lo de menos, la reivindicación de la naturaleza forma parte de un proceso de recuperación de las más antiguas tradiciones de Ecuador y de América toda. Se propone que el Estado reconozca y garantice el derecho a mantener y regenerar los ciclos vitales naturales, y no es por casualidad que la Asamblea Constituyente ha empezado por identificar sus objetivos de renacimiento nacional con el ideal de vida del sumak kausai. Eso significa, en lengua quichua, vida armoniosa: armonía entre nosotros y armonía con la naturaleza, que nos engendra, nos alimenta y nos abriga y que tiene vida propia, y valores propios, más allá de nosotros.


Esas tradiciones siguen milagrosamente vivas, a pesar de la pesada herencia del racismo que en Ecuador, como en toda América, continúa mutilando la realidad y la memoria. Y no son sólo el patrimonio de su numerosa población indígena, que supo perpetuarlas a lo largo de cinco siglos de prohibición y desprecio. Pertenecen a todo el país, y al mundo entero, estas voces del pasado que ayudan a adivinar otro futuro a posible.


Desde que la espada y la cruz desembarcaron en tierras americanas, la conquista europea castigó la adoración de la naturaleza, que era pecado de idolatría, con penas de azote, horca o fuego. La comunión entre la naturaleza y la gente, costumbre pagana, fue abolida en nombre de Dios y después en nombre de la civilización. En toda América, y en el mundo, seguimos pagando las consecuencias de ese divorcio obligatorio.

viernes, 18 de abril de 2008

Hasta en Brasil se sabe que la Puta Patraña borbónica de los Bribones no tiene enmienda


Especialista no acompanhamento da reforma educacional da Espanha, o professor Mariano Fernández Enguita, da Universidade de Salamanca, recomendou ao Brasil que evite o erro cometido em seu país de se permitir que os professores exijam sempre os melhores salários sem se comprometer com a melhoria da qualidade do ensino. Mesmo após a redemocratização espanhola, recordou, os professores mantiveram a postura que haviam adotado durante a ditadura franquista, quando existia um "péssimo sistema educativo".


- Os professores assumiram a linguagem dos sindicatos e achavam sempre que podiam pedir mais dando menos. Atualmente, os professores da Espanha estão entre os mais bem pagos da Europa, mas transmitem uma imagem catastrófica e apocalíptica da situação da educação no país - disse Engüita durante o painel Políticas Educacionais na Espanha e no Brasil, promovido pela Comissão de Educação, Cultura e Esporte (CE).


Logo após a abertura do painel, que contou com a presença do presidente do Senado, Garibaldi Alves, Engüita fez um balanço dos êxitos e fracassos da reforma espanhola, com ênfase para os esforços pela garantia de igualdade de oportunidades para os alunos e de estímulo à inovação. Em seguida, ele criticou a postura "corporativista" dos professores de seu país e a falta de uma "cultura de compromisso e êxito" entre os professores. Depois de ouvir o comentário, o senador Valter Pereira (PMDB-MS) provocou risadas no plenário ao perguntar se Engüita falava da Espanha ou do Brasil.


O representante no Brasil da Organização das Nações Unidas para Educação, Ciência e Cultura (Unesco), Vincent Defourny, observou que o maior desafio dos sistemas de educação em todo o mundo é o de garantir educação de qualidade "para todos e para cada um". Terceiro participante do painel, o professor da Universidade de Brasília (UnB) Antonio Ibañez elogiou a adoção pela Espanha dos centros de formação continuada dos professores. E lamentou a grande carência, no Brasil, de professores de nível médio de Ciências e de Matemática.


Essa carência foi apontada por Valter Pereira como um dos "grandes gargalos" da educação brasileira. Durante o debate, o senador Paulo Duque (PMDB-RJ) elogiou a realização do painel, por permitir que se conheçam "as boas lições" de outros países. O senador Mão Santa (PMDB-PI) recordou que o Senado prestaria homenagem aos 200 anos de criação da primeira faculdade de Medicina do Brasil, enquanto a Universidade de Salamanca, de onde provinha o palestrante convidado, tinha mais de 800 anos. Por sua vez, o senador Eduardo Suplicy (PT-SP) elogiou a preocupação do governo espanhol de "universalizar a boa qualidade do ensino".


Presidente da comissão, o senador Cristovam Buarque (PDT-DF) disse que tem citado a reforma espanhola como um exemplo de como um país pode "dar um salto na educação".

Putas lecciones de erotismo a través de un maestro de literatura CÓMICa


Milo Manara: "El espectáculo ha acabado con el erotismo como camino para la liberación"


REBECA FERNÁNDEZ
Barcelona – PÚBLICO, 17/04/2008

Tras una mirada tranquila y un gesto sereno está el arquitecto de fantasías que ha plagado de mujeres el mundo del cómic. Exuberantes, provocadoras y muy carnales, las féminas de Milo Manara (Italia, 1945) conservan intacta su sensualidad en un universo donde, a veces, lo sugerente queda sepultado por lo explícito.

Este mago del erotismo, con una clara conciencia política de izquierdas, es discípulo de Hugo Pratt y Federico Fellini y autor de obras como El Clic, El perfume del invisible o H.P.y Giuseppe Bergman. Sin estridencias y en voz baja, Manara ha llegado al Salón Internacional del Cómic de Barcelona protegido, cómo no, por sus inseparables compañeras.
  • Erotismo y pornografía, ¿dónde está la línea que los separa?
Siempre he tenido como referencia una frase de Woody Allen que dice que la pornografía es el erotismo de los otros. No creo que exista una línea que separe ambos elementos ya que, desde el punto de vista cultural, los dos evolucionan en el tiempo y en el espacio. Creo que sólo podría establecerse la diferencia en lo que respecta a la intención del autor. Si un creador está representando las fantasías eróticas, un acto que puede llegar a ser difícil y doloroso, y es un trabajo honesto consigo mismo, eso es erotismo. Si sólo quiere vender diez kilos de papel es pornografía.

  • Desde el inicio de su carrera, a finales de los sesenta, ha estado vinculado políticamente a la izquierda y ha destacado el valor social del arte. ¿Cree que el erotismo puede ser empleado como arma de cambio?
En la época en la que yo comencé sí, pero en este momento es más difícil porque creo que la transformación de todo en espectáculo ha acabado con el erotismo como camino para la liberación. Mi intención siempre ha sido mostrar los efectos sociales del erotismo, no los aspectos privados. De hecho, nunca he dibujado a dos personas haciendo el amor.
  • Entonces, ¿se podría concluir que el erotismo ya no tiene cabida en una sociedad donde triunfa lo explícito?
Todavía queda un espacio para él, pero es desde el punto de vista del entretenimiento, no de la liberación de las personas.
  • ¿Qué hace de un retrato femenino una mujer Manara?
En mis historias las mujeres tienen un papel muy activo, tienen conciencia de lo que están haciendo, y, en general, las víctimas son los personajes masculinos, cuya categoría moral es inferior a la de ellas. En lo que respecta a sus rasgos físicos, dependen de una necesidad narrativa. Cuando empiezo una historia hago un casting mental donde escojo unos modelos para que ayuden al desarrollo de la historia.

"En mis historias las mujeres tienen un papel muy activo"

  • ¿Cómo ha cambiado su visión de las mujeres desde que empezó a dibujarlas?
Al principio el modelo inspirador de la mujer guapa eran las actrices. Ahora encuentro la inspiración en la calle. No existen mujeres feas. Parece como si la evolución de la mujer haya ido hacia el modelo que yo tenía en la cabeza cuando empecé.

  • ¿Cuando dibuja, a qué tipo de lector se dirige?
No tengo una idea clara de un lector. De hecho, sólo hago las cosas que a mí me gustan, esperando que mi trabajo también le guste a otras personas. Recibo muchas cartas y mails de gente que se reconoce en mi obra, y lo más interesante es que la mayoría son mujeres. Además, mandan fotos para ser modelos de mis dibujos.
  • Pero: ¿su erotismo es masculino...?
Creo que hay un erotismo femenino diferente del masculino. Yo creo que el mío es masculino pero eso no excluye que haya mujeres que le encuentren interés, ya sea por adaptarse al mundo de los hombres o simplemente para entenderlo.

  • ¿Qué busca con sus historias: entretener, revolucionar, transmitir valores...?
Hugo Pratt me enseñó que no existe la diversión por la diversión, que detrás de la aventura siempre hay algo de conciencia. Si cada mañana al despertar uno repitiera una frase de Dante Alighieri en La Divina Comedia que dice algo parecido a: "Considerad de dónde venís, no fuisteis hechos para vivir de manera vulgar, sino para perseguir virtud y conocimiento", cambiaría el planeta. Este mismo concepto está también expresado en el Ulises de James Joyce, que pone una aventura en un día que es imposible de realizar físicamente, es una aventura mental para demostrar que no somos libres en el mundo en el que estamos.
  • ¿Cómo fue trabajar con dos genios como Hugo Pratt y Federico Fellini?
La relación era la que hay entre el maestro y el aprendiz. Yo reivindico por un lado este tipo de relación, típica del Renacimiento. Es un orgullo, porque Pratt hizo dos guiones para mí y Fellini también me dio otros dos.

  • ¿Alguna vez han censurado alguna de sus obras?
Normalmente trabajo con los editores y aplico una forma de censura preventiva para no correr el riesgo de que retiren la publicación. La única vez que me han censurado fue en Suráfrica, antes de Mandela, donde me prohibieron tres libros cuando, por ejemplo, Marcuse sólo tenía prohibidos dos.
  • ¿Cómo ve el futuro del cómic?
Hay muchos autores que son muy buenos pero creo que faltan maestros. Además ha habido un cambio en el mercado. Antes, el cómic se difundía a través de las revistas que iban dirigidas a un público especializado. Estas revistas permitían a los jóvenes autores tener acceso a los lectores porque incluían a cuatro grandes autores que llamaban a la venta, pero dejaba un espacio para los que estaban empezando. El libro hace más difícil a los autores jóvenes llegar al público, porque tienen que encontrar a un editor dispuesto a arriesgarse. Estoy a favor de esta evolución, pero estamos en un momento crítico del salto del cómic como género a ser un producto general, que es una forma de expresión donde caben todos los géneros.
  • Usted está implicado en la política de su país. ¿Cómo ha llevado la victoria de Silvio Berlusconi en las elecciones?
Soy amigo personal de Veltroni, líder del Partido Democrático. De hecho, di mi nombre y el apoyo público a la lista del partido. Así que la derrota de la izquierda ha sido una doble derrota para mí, tanto general para el país como personal. Estoy doblemente dolido.


  • ¿Qué le parece que Berlusconi considere que Zapatero ha hecho un gobierno "demasiado rosa"?
Berlusconi dice muchas tonterías por las que los italianos sentimos vergüenza. A la gente que tiene la suerte de vivir fuera de Italia le llegan una o dos al mes, pero para los italianos es prácticamente una al día. Así que, paciencia.

Espejos de nuestra Puta historia


ENTREVISTA A EDUARDO GALEANO
"Escribo desde el punto de vista de los que no salieron en la foto"
El autor uruguayo publica nuevo libro, ‘Espejos. Una historia casi universal’, y habla con ‘Público’ de patriotismo, poesía, comercio y de los muertos en Irak

Ernesto Ekaizer
Público 17 de abril de 2008

Eduardo Galeano (Montevideo, 1940) se prepara para viajar a España y todavía le abruman las cosas que le quedan por resolver antes de subirse al avión y ausentarse un par de meses de la capital uruguaya, "esta rara ciudad donde todavía se puede caminar" y en la que reside desde su vuelta del exilio catalán de Calella de la Costa, en el Maresme, a mediados de los años ochenta del siglo pasado.


Se dispone a hacer el viaje con su nuevo libro, que ya está a la venta en las librerías de su país y que será lanzado por Editorial Siglo XXI en España el próximo 21 de abril. Espejos. Una historia casi universal, evoca en cierto modo a otro escritor, el argentino Jorge Luis Borges, cuya Historia Universal de la Infamia ficcionaba vidas de gánsteres y criminales reales. Pero cualquier parecido entre ambos es pura coincidencia.


"Este libro fue hecho de una manera anárquica. Las cosas que he ido elaborando me picaban la mano durante mucho tiempo", dice en una entrevista con Público en el café Brasilero, su lugar favorito de encuentro en Montevideo. "Esta obra es una historia casi universal a través de muchas historias pequeñitas que se encarnan en situaciones de vida concretas. Según este libro, hay una memoria oculta y lógicamente mi novela la hace aflorar desde un punto de vista concreto: el de los que no salieron en la foto", enfatiza con voz grave, no sin cierta entonación y fraseo poético.


Negando el patriotismo


¿Qué historias son ésas? "Tienen que ver con la negación del derecho al patriotismo al sur del mundo y el monopolio del patriotismo por el norte, todo en nombre de una libertad que, como pudo decir Nietzsche, oprime. Porque la igualdad de derechos entre el pobre y el rico, entre el débil y el fuerte, es una igualdad que acentúa la desigualdad. O sea, que genera o multiplica la injusticia".


Con todo, este breviario de historias -una forma que Galeano no deja de frecuentar- está lejos de ser un alegato político. No. "Los países del norte predican en el sur del mundo, a veces con éxito, la teoría de la impotencia, de la aceptación de la resignación y la humillación como un destino. Este libro ha sido escrito pacientemente contra esa concepción de las cosas. Su objetivo es probar que la humillación no es ningún destino".


Así, Galeano llama la atención de algunas cosas que hoy por hoy se nos presentan como los hechos probados en una sentencia. Y que, en rigor, el conocimiento de esas historias pequeñísimas de la que el cronista-prosista cuestiona.


"Por ejemplo, ese instrumento de opresión que es la libertad de comercio. El comercio es una libertad que oprime. Esa libertad de comercio permitió al Imperio Británico aniquilar a la India cuando esta nación era una potencia importante y fue la que después impuso el opio en China. Ambos países representaban en el siglo XVIII el 40% de la producción manufacturera en el mercado mundial. Y fueron destruidos por la llamada libertad de comercio. Y ésta es una de las principales propuestas para que los países pobres acepten la extorsión de los países ricos".


Una realidad implícita


Galeano explica:


"Yo hablo de esto no en términos ideológicos, sino a través de historias que ocurrieron. Por ejemplo, cuando se cuentan escenas como aquella en la que los principales narcotraficantes británicos que imponían el opio en China financiaban al tiempo a los hospitales en los que eran atendidos los drogadictos. ¡O sea, que te vendían la enfermedad y el hospital, todo el servicio completo! Y también te topas con los medios de comunicación, cómo no, que compran los narcos en Londres para vender el producto de que la guerra era inevitable porque intentaba salvar a los chinos de su déspota...".


La alusión a la realidad está implícita, nunca es manifiesta. El escritor así lo prefiere. El arte o la literatura no necesitan ser explícitos sino sugerentes. Pero en esta mesa de café, donde Galeano recuerda haberse formado como escritor hace ahora más de medio siglo, no se abstiene.


"¿No le recuerdan esas historias a Irak? ¿O a Irán, llegado el caso? Uno no va a reconocer que practica el racismo. Pero se practica con los vivos y con los muertos. Porque hay muertos de primera, de segunda, de tercera y de cuarta. ¿Por qué conocemos exactamente los más de tres mil soldados norteamericanos caídos en Irak y en cambio no sabemos cuántos iraquíes han muerto? Los civiles iraquíes muertos, en su mayoría mujeres y niños, son tan diversos que no sabes a qué atenerte. Unos dicen 50.000; otros, 500.000. Sólo se contabiliza a los muertos de primera. Los muertos del país invadido son de cuarta categoría", brama Galeano.


Pero su atención, en el mismo terreno, aborda ahora otro ángulo.


"Y ese país invadido... ese país fue el que inventó la escritura, aunque el presidente Bush crea que la escritura nació en Texas. Pero se equivoca. Nació en Irak. El primer poema de amor de la historia de la Humanidad fue escrito allí, en Irak, en tablillas de barro y en lengua sumeria. Y es un poema que narra la noche de amor de una diosa y un pastor. La diosa, inmortal, y el pastor, mortal, pero durante esa noche ambos fueron inmortales. Y esa tablilla se conservó durante miles de años para que nosotros también lo supiéramos...". "Sí, hay una memoria oculta e, insisto, yo escribo desde el punto de vista de los que no salieron en la foto. Es una memoria rica, no escuchada...".


Cuando los dioses y los diablos se turnan


Formado en contacto con escritores españoles en el exilio, Galeano no puede dejar de ser el periodista que una vez fue. La memoria y la desmemoria, sus temas, tienen en Espejos numerosas referencias a su patria de exiliado. Una noche en Madrid, dice, le preguntó a un taxista:

–¿Qué trajeron los moros a España?
El hombre le respondió:
–Problemas.


Galeano pinta su cuadro a partir de este diálogo. Son 26 trazos y una copla anónima sobre Granada. En su relato La herencia negada, dice:


Los llamados moros eran españoles de cultura islámica, que en España habían vivido durante ocho siglos, treinta y dos generaciones, y allí habían brillado como en ninguna parte. Muchos españoles ignoran los resplandores de aquellas luces. La herencia musulmana incluye: la tolerancia religiosa, que sucumbió a manos de los reyes católicos; los molinos de viento, los jardines y las acequias, el servicio público de correos, el vinagre, la mostaza, el azúcar de caña, los churros, las albóndigas, los frutos secos, el ajedrez, la cifra cero, el álgebra y la trigonometría, las obras clásicas de Platón… las cuatro mil palabras árabes que integran la lengua castellana, y varias ciudades de prodigiosa belleza, como Granada…”.


"No es por populismo que uno quiere que se conozcan estas cosas. Populismo parece ser un término que no tiene una gran antigüedad y que se aplica con facilidad para descalificar a cualquier persona o país que hace algo que al poder no le gusta”, reflexiona tras un sorbo de café.


Y de ahí, cómo no, a Hugo Chávez:


Es el nuevo demonio. Aquí los satanases entran y salen de escena. Algunos interpretan a dioses un rato; otros, a diablo, como Sadam Husein, que fue dios de Occidente y después diablo. Dioses y diablos son intercambiables. Los grandes medios demonizan a su antojo. Y con Chávez pasa eso: un demonio predilecto que tiene muy mala prensa en Europa. Hay que verlo en todas sus dimensiones, no sólo las barbaridades que pueda cometer o decir. Yo estoy en desacuerdo con algunas de las cosas de Chávez, pero con otras no. Esto no está en el libro pero es parte de esta conversación. Es la primera vez que un país petrolero es generoso. En cambio, Chávez se ha abierto a América Latina. Lo sabemos muy bien los uruguayos y los argentinos. Pero resulta difícil verlo sin telarañas en los ojos... ".

jueves, 17 de abril de 2008

El Puto papel de la filosofía materialista en los campos de los saberes humanos del hacer y del deshacer


La filosofía materialista, quizá, según la interpreta el cascarrabias socrático cínico pluralista riojano, no pueda hacer nada ni sirva para mucho; pero, al menos, sí nos enseña a deshacerlo casi todo. Nos muestra el modo, el método, el camino de desnudar la realidad realmente real...

Gustavo Bueno Martínez:
«La filosofía tiene que demoler las ideologías que nos envuelven»

El padre de la Teoría del cierre categorial clausuró las Jornadas sobre educación, filosofía y nuevas tecnologías en la Escuela de Hostelería

J. C. GEA
(La Nueva España, Oviedo, 9 de abril de 2008)

«La filosofía como tal no puede ofrecer nada porque es un saber segundo que se apoya en otros saberes y no tiene verdades propias. Se diferencia de otras formas de hacer en que es esencialmente demoledora, crítica en el sentido fuerte de la palabra. Por eso su hacer es tratar de deshacer muchos de los saberes ligados a otros haceres: los mitos; entre otros: el de la religión, el de la naturaleza, el de la cultura, el de la democracia, etc. Estamos envueltos en ideologías que hay que demoler».

La idea no es nueva en boca de Gustavo Bueno, ni mucho menos; pero pocas veces la ha expresado con tanta claridad en una conferencia pública como lo hizo en la clausura de las Jornadas sobre educación, filosofía y nuevas tecnologías, organizadas por la Asociación Asturiana de Filosofía y la Fundación Horacio Fernández Inguanzo, que el 8 de abril se cerraron en la Escuela de Hostelería. Ante un público especializado y cómplice con el que se sintió cómodo para transitar por el tecnicismo cuando la charla lo requirió y para recurrir a la anécdota en otros momentos, Bueno respondió a la propuesta de los organizadores -disertar sobre «El papel de la filosofía en el conjunto del HACER»- dando una buena muestra de la capacidad trituradora de la filosofía realizando, en primer lugar, una crítica de «la separación entre el saber y el hacer» y del privilegio de la primera sobre la segunda actividad que se sustenta en la tradición griega y cristiana, y de todas sus versiones a lo largo de la historia de la filosofía: saber especulativo frente a saber práctico; teoría frente a praxis; conocer frente a actuar. Aunque quizás el mejor ejemplo del modo en que Occidente disocia una actividad de otra se lo suministró ayer una máxima del financiero Rockefeller: «Para triunfar en un negocio se requieren dos condiciones: primero, saber hacer las cosas; segundo, hacerlas».

Toda la primera parte de la charla de Gustavo Bueno se centró en arruinarle a Rockefeller un aforismo tan resultón. Para el ponente, la filosofía no es un saber «previo, exento, con principios propios y que pueda ser enseñado como tal por encima de los accidentes y del mundo», sino que su «sustancialidad» se manifiesta «en el proceso de desarrollo de otros saberes» -el artístico, el científico, el político...-, y «de un modo que no es unívoco, ya que hay muchas filosofías distintas y contrapuestas». Es la conocida tesis buenista de la filosofía como «saber de segundo grado», que «no se refiere a nada especial ni dispone de contenidos propios» y que depende, sobremanera, de los desarrollos de la ciencia y la tecnología.

En esta línea, Bueno defendió que la aparición del pensamiento filosófico en Grecia se debió exclusivamente al hecho de que otros saberes, como la geometría y las matemáticas, «plantearon problemas que ellas mismas no podían resolver, como el de los números irracionales». Y así sigue siendo, ya que «las ciencias y las tecnologías siguen planteando problemas filosóficos porque ellas no los pueden resolver: la teoría de la relatividad plantea más problemas filosóficos que el teorema de Pitágoras». Gustavo Bueno aprovechó, de paso, esa posición para lanzar un dardo incendiario al sistema educativo: «Un alumno de Bachillerato que no sabe lo que son los números irracionales está en posición parecida a la de un chimpancé, aunque se sepa un soneto de Shakespeare».

De vuelta al nervio central de su intervención, Bueno resumió su posición afirmando que «saber y hacer pueden tratarse en gran medida como procesos conjugables, ya que el saber es un hacer siempre y el hacer es un saber», a condición de que esa actividad única esté «referida a un sujeto operatorio humano». Fue en el seno de esa identidad en el que Gustavo Bueno definió el «saber hacer» propio de la filosofía como «un deshacer, un triturar, un demoler que trata de deshacer muchos de los saberes ligados a otros haceres» aunque después de esa labor «no haya una verdad oculta que ofrecer».

¿Un puto modelo del patrón estético del pornocapital tanatocrático?


A Marylin la putearon durante su triste vida
y ahora los puritanos no paran de hacer putos negocios

En estos días de manera harto paradójica no paran de hablar de ello. Un estúpido yanqui compró el vídeo que las putas agencias criminales de tortura como el FBI y la CIA grabaron sobre la vida de una tal felatriz conocida como Marylin Monroe. Dicen que se gastó una fortuna para que nadie pueda ver como la felatriz se la mamaba a un puto yanqui. El que tenía millones de dólares para darse el gusto puritano lo consiguió: más que pasar desapercibido ahora todos los putos noticieros del pornocapitalismo digital se hacen eco. No sería extraño que aquel que se gastara una increíble pasta en tapar que su ídolo de juventud pudiera ser consumido por los ojos de millones de hambrientos sexuales amortizara su inversión en breves semanas. Será una simple cuestión de publicidad comercial de las putas empresas pornocapitalistas. En breve su puritanismo original –virginidad del fetichismo pornocapitalista– se transmutará en un sagrado negocio. No tardarán mucho en darnos a conocer el monto que cuestan los DVD con la Marylin felatriz. ¿Quién se puede tragar el rollo de que existe sólo esa cinta? ¿Cuántos peces corruptos de las agencias criminales yanquis no habrán hecho algo más que copias de la Marylin felatriz? Se trata sólo de un gancho en la puteante cadena de los sucios negocios del pornocapitalismo tanatocrático. Y ellos no echan cuentas de los dolores, de los sufribles dolores que sus selecciones estéticas generan. ¿Todas quieren ser Marylin? Lo que ayer se conseguía mediante tortura, hoy se nos aparece como fuente voluntaria de placer. Por desgracia, el modelo estético de Marylin se nos impone a sangre y fuego, pero en la actualidad millones de jovencitas creen que no hay mejor vida que las que les propone a ciegas el american way of death.

No sabemos a quién le puede sorprender que la famosa Marylin degustara en su corta carrera cinematográfica caramelos sexuales, que lamiera sin cesar los putos falos de chulos yanquis pornocapitalistas. A nosotros no. A nosotros lo que nos jode es la hipocresía moral de este puto sistema. ¡¿Un puritano se gasta un pastón en disfrutar él solito de las delicias de la Marylin del laboratorio pornocapitalista?! Y todos los putos medios de incomunicación y manipulación ideológica de masas le hacen el puto juego del marqueting publicitario de manera gratuita... ¡Vaya agosto que le espera al pollo!

Y, sin embargo, no se ve que nos quieren hacer a todos –y, sobre todo, a todas– fieles copias de la desgraciada vida de la modelo. Y se nos esconde el drama, se nos evita poder enseñar la tragedia que conlleva el pornocapital tanatocrático. Ahí está la cuestión central de nuestra pérdida colectiva del Juicio.

Marylin no nació como se la conoce, como una tal Marylin Monroe. Nació como Norma Jean Mortensen. Para llegar a ser quien se cree que es tuvo que pasar un criminal calvario. Ni siquiera sus cabellos fueron al natural de una rubia platino. Fue modelada, esculpida por el patrón estético de la criminal WASPwhite, anglo, saxon & protestant–, la puta ética de los putos empresarios yanquis. No le quedó ni un solo pelo de su antigua cabellera pelirroja. Cual piel roja fue demacrada, aherrojada, insultada, vapuleada, violada y hasta secuestrada. Después como rubia de laboratorio comenzó su suicida carrera hacia la nada del criminal universo de las mercancías del pornocapital diario. Ella misma se percató de que su formateada vida carecía de sentido, pese a haber sido elevada a las mismísimas cumbres del Puto poderío de los joputas yanquis. A muchos de ellos les tuvo que realizar miles de felaciones. Compartir lechos putrefactos con políticos corruptos como el clan mafioso de los Kennedy fue algo así como el pan diario. Y de todo ello sólo obtenía asco y mugre. Su punto final suicida fue bastante lógico.


Lo que nos resulta patéticamente ilógico es que de su famélica vida el sistema pornocapitalista saque copias y copias. Y que muchas jovencitas quieran recorrer las mismas tristes escalas de su patético modelo. Ahora eso sí: esta vez lo hacen seducidas por la puta voluntad de un sistema que sólo sabe sacar ganancias de sus putos maleficios. Y algunos sujetos se creen que poseen juicio para decidir. No saben que hace ya mucho tiempo que perdieron esa capacidad de juzgar a sabiendas sus jodidas acciones cotidianas. Para poder empezar a hacerse cargo de su suciedad del malestar se deberían percatar que, en principio, hay que hacer descarrilar los vagones de este puto y criminal tren hacia una estación de dirección única: el ecocidio de la pena capital. Como la puta vida de Marylin careció de sentido así la mediocre reproducción ininterrumpida de sus copias.

Mejor intentamos no ver la Puta realidad: el pornocapital destruye a diario nuestro pequeño planeta


Hambre


Juan Torres López y Alberto Garzón Espinosa
Altereconomía & LA PUTA GRANÁ


La impresionante subida de los precios de los alimentos está produciendo una gravísima debacle en el mundo entero. Estamos ante un momento de emergencia mundial que, en palabras del presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, puede provocar la muerte de "millones de personas en breve".


El hambre se extiende velozmente por los países pobres provocando importantes revueltas populares de protesta, que ya han producido muertos en Haiti y la intervención del ejército en Pakistán. Además, la situación de pobreza se está agravando seriamente y, según la ONU, más de 100 millones de personas van a sufrir especialmente esta crisis alimenticia.


A pesar de la magnitud de este problema, los políticos y economistas occidentales se mantienen impasibles. De hecho, se sabía que esta crisis iba a tener lugar y no se ha actuado en ningún momento para evitarla. Es más, en realidad los grandes culpables y responsables de la actual situación son las entidades y organismos supranacionales que ahora se muestran tan sobrecogidos por la dimensión de la crisis alimenticia.


Responsables y cómplices porque ellos han diseñado, fomentado y fortalecido la estrategia de las multinacionales destinada a sustituir la agricultura tradicionalmente orientada a la alimentación por la producción de biocombustibles con la excusa de disponer de fuentes de energía más sostenibles medioambientalmente en los países ricos.


Así, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha advertido que las reservas mundiales de cereales caerán a su nivel más bajo en 25 años. De esa manera se ha abierto un nicho de mercado muy rentable, gracias a la alta demanda que generan los países ricos, pero a costa de producir hambre en multitud de países. O, dicho de una manera más clara, como hace Jean Ziegler, portavoz especial de las Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación, cometiendo un auténtico "crimen contra la humanidad".


Para colmo, esta crisis alimenticia de proporciones gigantescas se ve agudizada profundamente por la crisis financiera que comenzó el verano pasado y que ha encarecido los créditos y aumentado los costes financieros. Como respuesta a la incertidumbre imperante con respecto a las entidades crediticias, y gracias a las continuas inyecciones de liquidez de los bancos centrales (que en lugar de solucionar el problema financiero lo que hacen es prestar más recursos a los grandes financieros para que sigan llevando a cabo sus actividades especulativas), los inversores están dirigiendo actualmente sus operaciones hacia el mercado de futuros para las materias primas. Estas inversiones puramente especulativas en el mercado de futuros están produciendo alzas impresionantes en los precios básicos, y están agravando con ello aún más los problemas a los que se enfrentan millones de personas a la hora de comer.


Así, el Banco Mundial estima que los precios de los alimentos han subido un 83% de media en los últimos tres años, y que en el caso del trigo el incremento ha sido de un 120% con respecto al año anterior. Subidas que se prevé sigan produciéndose si no se corta de raíz la deriva especulativa de los mercados.


Como es lógico, son las clases sociales más desfavorecidas quienes sufren las peores consecuencias de estas subidas de precios, pues mientras que en los países ricos las familias destinan aproximadamente un 10% de los ingresos al consumo de alimentos, en algunos países subdesarrollados esta proporción puede llegar a alcanzar el 80%. En este contexto, los grandes organismos internacionales muestran una vez su radical inoperancia. No sólo han contribuido a crear las condiciones que han provocado el desastre sino que han sido incapaces de prever lo que iba a ocurrir y, ahora, se limitan a hacer propuestas evasivas o claramente insuficientes.


En el Fondo Monetario Internacional (FMI) sólo se muestran preocupados por las cuestiones financieras y el Banco Mundial (BM) ha advertido del peligro de disturbios que podrían poner en peligro la estabilidad de los distintos países pero sin detenerse a estudiar la causa última de los mismos, limitándose a solicitar a los países ricos que realicen donaciones monetarias para paliar la crisis que serán insuficientes y que no solucionarán los problemas estructurales de las economías destinatarias.


La FAO, por su parte, destinará 17 millones de dólares para ampliar su sistema de información sobre el mercado de productos alimentarios. Una cifra ridícula en comparación con las millonarias sumas de dinero que los Bancos Centrales de los países ricos han inyectado en los sistemas financieros para salvar los extraordinarios beneficios bancarios de las putas inmobiliarias que especualan contra los derechos populares a tener una vivienda digna y barata y que ponen de bien claramente de relieve que las prioridades de los poderosos son otras: les preocupan los quebrantos financieros de los ricos pero no el hambre de millones de empobrecidos.


Que nadie se extrañe, entonces, si los miserables se toman algún día la libertad de arrebatarles como sea sus inmorales privilegios.

Las prostituciones sistemáticas de la Puta Europa



¿Y es que no hubo democracia (partiendo del esquema occidental) antes de los 90 en África?

Cómo decir democracia en africano


Heriberto Feraudy Espino
Cubarte


A finales de marzo fui invitado a asistir a un Foro organizado por el senado mexicano con la participación del cuerpo diplomático africano acreditado en esa hermana nación. Al entrar al recinto donde se realizaría el evento, la sede de dicha entidad legislativa, en una de las paredes observé un gran letrero: “Tercera Mesa Redonda: “El largo camino de África hacia la democracia”. Era el título de los temas a exponer y debatir por los diplomáticos asistentes.
Me acerqué a dos de los presentes que resultaron ser un congolés y un saharaui y después de la correspondiente presentación; señalando al cartel les comenté a ambos ¿Qué se entenderá por democracia y cuándo habrá comenzado ese largo camino en África?


Los colegas me miraron y sonrieron comprendiendo el sentido de mi expresión.


Comenzó el Foro. Entre otras cosas se mencionó y el criterio; según el cual la transición hacia la democracia en África había comenzado en la década de los 90. ¡Qué barbaridad!


Nuevamente estaba ante la presencia de conceptos helenocentristas, eurocentristas, occidentalistas.


Hacía pocos días por pura casualidad había caído en mis manos un valioso libro donde el autor agudamente enjuiciaba estos límites europeizantes de la filosofía política en boga y señalaba “Todas comienzan siempre en Grecia. Cuando se habla de demo-cracia se olvida que demos significa en egipcio “aldea”; no es una palabra griega.


Y yo me preguntaba ¿Y es que no hubo democracia (partiendo del esquema occidental) antes de los 90 en África?


Recuerdo que después de la etapa pos colonialista, en la era de los 60 cuando en algunos países africanos particularmente en los llamados de La Línea del Frente se estableció el sistema de monopartidismo, los gobiernos de esos países surgidos por la independencia pronto fueron calificados de antidemocráticos y comunistas. No olvido la conversación sostenida en la casa de gobierno en Luanda, 1978, entre el entonces presidente Agostino Neto y el poeta Nicolás Guillén de la cual fui testigo excepcional. Acababa de concluir un gigantesco desfile concentración con motivo del tercer aniversario de la independencia de Angola. El presidente Neto con la voz lenta y sosegada que lo caracterizaba expresó: “¿Usted vio esa multitud de mujeres y hombres que desfilaron? esa es nuestra milicia, a eso en Europa y nuestros enemigos le llaman comunismo, si constituimos una Asamblea del Poder Popular, es comunismo, si adoptamos una Constitución popular es comunismo, si creamos nuestras fuerzas amadas populares, eso es comunismo". No le faltaba razón al prestigioso líder angolano, para Europa, Estados Unidos, y otros como ellos, en África no había democracia.


No había democracia en Zambia, Tanzania, Zimbabwe, Mozambique.


Con el tiempo pronto se impuso la presión y el poder de las transnacionales, los organismos financieros internacionales y el interés de las potencias capitalistas. Surgieron los nombrados Programas de Ajuste Estructural y así tuvo lugar la aparición del multipartidismo en África. Ni el unipartidismo ni el multipartidismo ni el llamado sufragio universal resolvieron los problemas del continente.


Mientras se debatía sobre estos temas venían a mi mente los sistemas de gobierno que tuvieron lugar muchos siglos antes de la aparición de los colonialistas en el África al sur del Sáhara. Por ejemplo; el imperio Yoruba en Nigeria donde cualquier funcionario incompetente que fallase en el cumplimiento de su gestión pagaba con su vida, algunos reyes se vieron obligados a suicidarse. Para gobernar los yoruba se apoyaban en un consejo de ancianos conocido como el Igbimio. Cada oficio, cada profesión tenía su propia organización y sus propios jefes a través de los cuales los miembros podían llegar al rey o este a ellos. El pueblo consideraba al gobierno como suyo. Esto no era “democracia”.


Otro caso era el de los Macua en Mozambique cuya organización política estaba constituida por un sistema sin Estado, toda vez que no existía un gobierno formal que alcanzara a toda la sociedad. Existían más bien dos especies de autoridad tradicional, una familiar-territorial, y otra, que era una especie de embrión estatal con su estructura. Es decir, una basada en el sistema de parentesco y otra en embrión de Estado.


Fue una sociedad donde imperaba la simple ley de la plena libertad, donde no existía diferencia de clases, donde los hombres creían tener un antepasado común y estaban conscientemente familiarizados entre sí, donde los fundamentos religiosos de cada uno eran iguales a los de sus semejantes, siendo absolutamente innecesaria la existencia de un jefe máximo. Una sociedad donde ningún hombre pretendía sobreponerse a los demás hasta porque ignoraba que podía hacerlo; donde nadie exhibía mayor riqueza porque la economía era comunitaria, donde nadie se abrogaba derechos ancestrales porque todos obedecían las costumbres del grupo social, donde no podían sobrevivir incidentes que exigieran la imposición de la fuerza, donde no se manifestaban muchas ansias individualistas porque la reacción comunitaria las tornaría insostenibles. Eso no era “democracia”.


Democracia no ha dejado de ser, al decir del inolvidable precursor Martin Luther King refiriéndose a los Estados Unidos: “En este país, la democracia ha sido una de las palabras más apaleadas de la historia”.


Por supuesto que en el referido evento no faltaron las voces dignas que tradujeran la verdadera historia. “La democracia no puede ser una prótesis para los pueblos africanos”. “Los pueblos no pueden ser gobernados sino a través de sus propias instituciones tradicionales, a través de su cultura”. Otra voz apuntó; “La democracia no se exporta”. “El desarrollo en África pasa por las instituciones endógenas”.


Nada, que aún muchos especialistas, funcionarios e investigadores siguen siendo víctimas del colonialismo mental. Se olvidan o ignoran que durante el siglo XVIII, el imperialismo europeo expandió un proyecto no sólo económico sino que con la ayuda de los filósofos de la ilustración impuso el proyecto de la llamada modernidad. Proyecto que contribuyó a la conformación de una separación mundial entre los occidentales o europeos (a la vez modernos y avanzados) y los otros, el resto de los pueblos y culturas del planeta (“atrasados” “inmorales” y “salvajes”).


Debemos revisar reflexivamente el arsenal conceptual y las prenociones a partir de los cuales se construyen los discursos referidos al África y estar atentos para evitar ser víctimas de interpretaciones que no hacen más que reproducir el discurso del poder hegemónico.


Como bien señalara un investigador mexicano que participó en la “mesa redonda”: “Descolonizar los esquemas mentales imbuidos de la violencia epistemológica colonial europea pasa también por: “Dejar de mirar a una Europa que habla simultáneamente del hombre a la vez que lo asesina en todas partes”. (Fanon, 1987).

miércoles, 16 de abril de 2008

Hablando de la tanatocracia pornocapitalista y sus despiadadas estrategias de camuflaje diario


Ponencia expuesta en el Encuentro Latinoamericano contra el terrorismo mediático

Libertad de expresión y terrorismo mediático

Vicente Romano
Rebelión
16 de abril de 2008


Casi todas las constituciones de los Estados que se reclaman democráticos reconocen el derecho de sus ciudadanos a expresar y difundir libremente sus ideas y opiniones. La actual Constitución española lo hace en su artículo 20. Más aún, en su apartado d) reconoce el derecho “a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión”.

Pues bien, si se tienen en cuenta las posibilidades materiales de ejercer estos derechos, uno no tarda mucho en descubrir que son muy pocos los que pueden hacerlo. Tan sólo quienes disponen de medios para expresar y difundir sus opiniones y para acceder a las informaciones. No es necesario argumentar largo y tendido para afirmar que la libertad de expresión y de información se reduce, en las sociedades burguesas, a la libertad de acceso, tanto a los medios como a las fuentes de información.

Como se trata de medios, la diferente posesión de los mismos constituye la desigualdad. La persona que carece de medios, o, más exactamente, de medios de in­tercambio comunicativo, no puede hacerse entender. Es el perjudicado en el intercambio social, si es que llega a parti­cipar en él. Y no se trata de ninguna metáfora. Hay que imaginarse al disminuido físico o psíquico, al ciego o al sor­domudo, al analfabeto, y compararlo con el político, sobre el que se concentran cámaras y micrófonos, cuyas palabras se difunden a los cuatro vientos y penetran el pensamiento, las emociones y la acción de la gente. Si Marx tenía razón cuando decía que la emancipación era la reducción de las relaciones al hombre, la investigación de los medios resulta entonces una tarea científica emancipadora. Su material no permite más tratamiento que el de reducir el mundo humano al hombre mismo, ya que los medios de información y co­municación no se conciben de otra manera.

El estudio de los medios debe entenderse, por consi­guiente, como un campo de trabajo que aspira a una mayor precisión en la comunicación y a un conocimiento más pro­fundo de sus causas. Su objetivo estriba en descubrir las condiciones de la libertad, o falta de libertad, concreta de los seres humanos en la comunicación pública.

Hoy día la comunicación se ha convertido en un sector estratégico de la economía, la cultura y la política. Y, como en las demás industrias, durante los últimos decenios se ha efectuado un acelerado proceso de concentración que ha dejado la comunicación y la información en manos de unos cuantos productores privados que pueden contarse con los dedos de una mano, y sobran dedos. Baste recordar los nombres de R. Murdock, Berlusconi o Polanco, que el 95% de las imágenes difundidas por los medios de comunicación las suministra una agencia yanqui o que el 90% de los conocimientos almacenados en los bancos de datos son de propiedad privada usamericana.

En suma, que estos pocos tienen el poder de definir la realidad para los muchos, de decirles lo que pasa, lo que es bueno y malo, lo que hay que hacer y no hacer, cómo hacerlo, etc. Este poder de fijar el programa social de cualquier comunidad es la clave del control social. Lord Nordcliffe, dueño de uno de los consorcios más poderosos de periódicos de principios del siglo XX, lo explicaba así, sin pelos en la lengua: "Dios enseñó a los hombres la lectura para que yo pueda decirles a quién deben amar, a quién deben odiar y lo que deben pensar."

Y lo que nos cuentan suele ser casi siempre la historia de los otros, no la nuestra. Y si estamos ocupados en vivir la historia de los demás no tenemos tiempo de preocuparnos de la vida propia. Pues si nos ocupásemos de ella y descubriéramos cómo la determinan otros, no nos quedaríamos de brazos cruzados e intentaríamos cambiarla a mejor.

Como se sabe, bajo las condiciones del capitalismo, la libertad se entiende fundamentalmente como libertad de comprar y vender. La libertad de circulación es para las mercancías, sobre todo las suyas. Pero no así para las personas, que si quieren moverse también se convierten en mercancías. Eso es lo que ocurre con el tráfico entre lo que políticamente se conoce como el Norte y el Sur.

La retórica de la libertad se ha utilizado en la historia para justificar la represión de las libertades. La tan cacareada “sociedad de la información” a la que, según nuestros políticos nos llevan las TIC, se ha traducido en la “sociedad de la manipulación”, como la denomina Julián Marcelo. El libre flujo de las comunicaciones se aplica únicamente a las suyas, a sus películas y a sus agencias de noticias, lo mismo que a sus residuos tóxicos, sus medicamentos y sus semillas transgénicas. Libertad para la contaminación de las mentes, de los cuerpos y de la naturaleza. Se obstaculiza o se impide el acceso a quienes necesitan conocimientos que sirvan a su emancipación y desarrollo espirituales y materiales. Y se prohíben las informaciones que cuestionen el sistema de dominio.

De ahí que, al mismo tiempo, se ejerza un control rígido de la producción de información. Así, el ejército usamericano sólo permite que informen de sus acciones periodistas previamente seleccionados por ellos, encastrados en su maquinaria de guerras, los embedded journalists.

A finales de la década de 1970 la UNESCO encargó a una Comisión, presidida por el irlandés Sean McBride, el estudio de los problemas de la comunicación en el mundo. El Informe McBride se presentó a la Asamblea General en 1980. Poco después, el Gobierno estadounidense, encabezado a la sazón por Reagan, retiró a su país de dicho organismo por interpretar que la reclamación de los países pobres del Tercer Mundo a disponer de sus propias fuentes de información y a producir los conocimientos y medios necesarios para satisfacer las necesidades de sus sociedades era una limitación al libre flujo de la información y la comunicación. Se consideraba que este afán era lesivo para los intereses nacionales de los EUA, es decir, para los oligopolios de su industria de la comunicación. La difusión de este informe en inglés está oficialmente prohibida en los EEUU.

Pero hoy, desaparecida la guerra fría tras el derrumbe de la URSS y de la casi totalidad de países comunistas, aparecen nuevas formas de restricción. Ante la poca credibilidad que le merece a la opinión pública del mundo, el Gobierno de los EEUU, los poderes fácticos del fascismo sin rostro amable, reaccionan con cínica sinceridad. Las frecuentes intervenciones de los soldados y marines yanquis en todo el mundo, y muy en particular las últimas de Afganistán e Iraq, han levantado una inquietante ola mundial de antiamericanismo. De ahí que el brazo armado del imperialismo, el Pentágono, haya orquestado una concomitante “ofensiva psicológica” para contrarrestarla. Por si fuera poco con sus emisoras de La Voz de América, sus agencias de noticias, su retahíla de organismos e instituciones de exportación cultural del american way of life /death, sus numerosos instrumentos para el dominio y colonización de las conciencias, el Pentágono se arranca ahora con la creación de las IO (Information Operations). Dirigidas por la Oficina de Influencia Estratégica, estas operaciones tienen la tarea de crear noticias falsas, mentir y desinformar a los medios y militares amigos y enemigos. El jefe de todos estos especialistas en guerra psicológica y relaciones públicas, el general Simon Worden pretende realizar campañas negras de desinformación y blancas de información selectiva para que se publique en todo el mundo. “En situaciones de crisis”, reza la directiva, “las Operaciones de Información cumplirían una función disuasoria y flexible para comunicar nuestros intereses nacionales.” Y más claro aún: “Las IO pueden aplicarse para conseguir resultados físicos y psicológicos de apoyo a los militares.”

Nada nuevo en el mundo. Hace casi doscientos años, el general alemán K. Clausewitz dijo ya en su famoso tratado De la guerra que la mayoría de las noticias son falsas.

La Primera Guerra del Golfo iba a ser el primer conflicto bélico televisado y luego resultó ser invisible por la ausencia de imágenes del mismo. Hoy, la estrategia del Pentágono y de la Administración del Llanero Solitario con respecto a la Segunda ha cambiado. Haciendo gala de una prepotente sinceridad se han lanzado a la compra abierta de periodistas en distintos países para que den una versión favorable de sus tesis e intereses, sinceridad que es de agradecer. Pero no podrán informar de todo. Se les proporcionarán 19 reglas de obligado cumplimiento periodístico. Entre ellas:

*No informar de las bajas estadounidenses.
*Los jefes de unidad podrán vetar o embargar los trabajos de prensa.


Por otro lado, los grandes diarios de los EUA colaboran en esta campaña de desinformación y confusión con titulares sensacionalistas y falsos rumores, ampliando así la histeria de los ataques terroristas con armas químicas y biológicas. Esta histeria le sirve a la Administración Bush para limitar asimismo la divulgación de los conocimientos científicos, con la excusa de que podrían caer en manos de terroristas que, por lo demás, no pagarían ningunas royalties.

En suma, que el propugnado libre flujo de las informaciones y conocimientos no deja de ser un cruel sarcasmo. Por eso vale la pena recordar las palabras de A. Einstein a propósito de Por qué el socialismo:

Bajo las condiciones actuales, los capitalistas privados controlan las principales fuentes de información (prensa, radio, enseñanza). Por eso es sumamente difícil y, a decir verdad, totalmente imposible en la mayoría de los casos, que el ciudadano individual llegue a conclusiones objetivas.

Se sobornan periodistas para que publiquen reportajes falsos sobre las bondades de la invasión de Iraq. Hasta se les proporcionan las crónicas ya redactadas en árabe en una oficina del Pentágono. Se organizan programas de formación para periodistas extranjeros en varias universidades usamericanas provistos de cuantiosas becas, etc.

A los periodistas y medios independientes, no sumisos, que quieran hacer uso de la tan cacareada libertad de información se les declara la guerra abierta. Una más de sus muchas guerras a---- Y no en sentido figurado. Se les ataca a cañonazos, como en el caso del Hotel Palestina de Bagdad, donde murió el periodista español José Couso a consecuencia de los disparos de un tanque yanqui. La justificación de semejante salvajada, todavía impune, fue que los soldados se sentían amenazados por los disparos provenientes del hotel. Y tenían razón, los únicos disparos eran los de las cámaras que registraban su barbarie. Los relatos de los supervivientes son espeluznantes, como los de la italiana Sregna.

Se bombardean emisoras de radio y televisión, los transmisores de Internet, como se hizo con Belgrado durante la guerra contra Yugoslavia, y se hace ahora contra las instalaciones del canal árabe Al Jazeera. Los testimonios son tan abundantes que no pueden ignorarse sino a mala voluntad.

A pesar de todos estos esfuerzos, su descrédito aumenta de día en día. Millones de personas se manifiestan contra la esclavitud porque sospechan que la violencia física y simbólica contra las personas se acerca a su fin. El capitalismo acelera su disolución en tanto en cuanto pone en el mercado técnica medial, armas de fuego, socialización destructiva.

En vez de libertad para consumir productos y estilos de vida yanquis, es menester una definición de libertad que se centre en los derechos humanos, la libertad del racismo, sexismo, enfermedad, hambre, degradación ambiental y otras muchas formas de opresión. La verdadera tarea de la libertad no está en hacer la guerra, en agotar los recursos, en alimentar el voraz apetito del capitalismo, del Baal capitalista, sino en combatir estas prácticas opresivas e inhumanas donde quiera que se manifiesten.

2. El terrorismo mediático

La comunicación es necesaria para la verificación del conocimiento y el acuerdo en la modificación de las condiciones sociales. Pero los pocos que detentan el oligopolio de la industria de la comunicación no están interesados en la ampliación de conciencia ni en la creación de unas condiciones sociales que aumenten la calidad de vida de los muchos a costa de reducir o eliminar sus ingentes beneficios. De ahí que tanto los contenidos de sus mensajes como la forma de presentarlos estén diseñados para obstaculizar u ocultar el conocimiento. Y el principal instrumento utilizado es el leguaje. El empleo deliberado del lenguaje para la confusión de las conciencias y la ocultación de la realidad es lo que se suele entender por manipulación.

El uso manipulador del lenguaje es tan antiguo como el dominio de unos seres humanos sobre otros. Todos los dominadores, magos, religiosos, políticos, económicos, intelectuales, etc., utilizaron las palabras para confundir, aterrorizar, ocultar y mantener la ignorancia sobre las verdaderas relaciones de dominio y explotación.

El lenguaje, como el terrorismo, va dirigido a los civiles y genera miedo, ejerce violencia simbólica o psicológica. Produce efectos más allá del significado. Las palabras son como minúsculas dosis de veneno que pueden tragarse sin darse uno cuenta. A primera vista parecen no tener efecto y luego, al poco tiempo, se manifiesta la reacción tóxica.

El arma más letal es el lenguaje. Sin palabras no hay guerra.

El objetivo estriba, naturalmente, en que tan sólo se conozca una versión de los hechos, o sea, la comunicación unidireccional y unilateral, irreversible. Pero, por su definición, la comunicación contiene el elemento de la reciprocidad, de la dicción y la contradicción, de compartir el conocimiento. Por eso contradice la voluntad autoritaria, la cual recurre al uso de la fuerza, de la violencia física. Reciprocidad significa franqueza, apertura para los otros. En la comunicación abierta se concreta el conocimiento y el raciocinio. La violencia, ya sea física o psicológica, lo deforma, puesto que no pregunta por lo falso y lo correcto. No son medios de la violencia física, no son bombas, pero convierten a los seres humanos en cosas, y la política que se transmite a través de ellos está sometida a la coacción que los medios ejercen sobre los fines.

Cuando oímos la palabra violencia pensamos inmediatamente en la violencia física, esto es, en la aplicación de métodos violentos para imponer la voluntad propia. Pero también se ejerce violencia cuando se falsea y tuerce la realidad hasta el punto de obligar a las personas a actuar en contra de sus intereses. Se habla entonces de violencia psicológica o simbólica, esto es, de la capacidad para imponer la validez de significados mediante signos hasta el punto de que otra gente se identifique con ellos. Este tipo de violencia adopta múltiples formas, mucho más frecuentes que la violencia física. Son más sutiles, menos evidentes, indirectas. Además, cuando se aceptan dócilmente los significados y valores de los poderosos no hay que pagar sueldos, uniformes ni armas de un cuerpo represor más caro e incómodo.

El capitalismo necesita la dominación psicológica del individuo y la manipulación de su conciencia. Así lo integra a su sistema de valores. Mientras la gente acepte este sistema social no es necesario someterla con policías, tanques ni ejércitos. Como la coacción abierta sería inaceptable, y como sólo una pequeña parte de la elite puede ser sobornada con recompensas tangibles, el Estado tiene que convencer a la inmensa mayoría de los ciudadanos de la inevitabilidad y virtud de sus acciones mediante la ideología.

La manera más efectiva para ocultar los actos de violencia psicológica y física de un sistema social que genera angustias, incertidumbre por el futuro, precariedad en el empleo, discriminación de todo tipo, etc., es crear un discurso que mantenga el miedo y haga creer a la población que no hay otra alternativa que la resignación. Es decir, el discurso de la mentira y del engaño. Como ya apuntó G. Orwell, los actos de violencia pueden hacerse más aceptables mediante eufemismos como “seguridad”, “libertad”, “democracia”, “guerra limpia”, etc. El lenguaje se convierte así en una especie de placebo, la gente se siente mejor. Pero las bombas mutilan los cuerpos sin distinguir si son amigos o enemigos, niños o soldados.

Hay que intoxicar mucho las mentes para admitir que la guerra es una acción humanitaria, que la destrucción de vidas y haciendas, el envenenamiento de tierras y aguas con uranio empobrecido, el empleo de napalm, agentes químicos, bombas “margarita”, llamadas así porque arrasan una milla cuadrada sin dejar siquiera hierba, y tantas otras armas de destrucción masiva aplicadas por los EE. UU, contra las poblaciones de Japón, Vietnam, Yugoslavia, Afganistán, Irak, etc., son instrumentos de la libertad y la democracia. Para aterrorizar a la propia población con la amenaza del “ántrax”, una bacteria que puede curarse con un sencillo tratamiento de antibióticos.

La fascinación de la violencia responde a la filosofía del éxito social a cualquier precio, del individualismo y egoísmo primitivos frente a la cooperación y la solidaridad propias de la especie humana. Lo que predomina en la pantalla, ya sea en los informativos o en la ficción, es el derecho del más fuerte, no los ideales democráticos de igualdad y dignidad humana.

Donde rige la violencia no impera el derecho. Es posible que la violencia simbólica del derecho resulte la más fuerte, pero las leyes las leen y enseñan muy pocos, mientras que millones y millones viven diariamente la victoria del más fuerte en el marco de sus cuatro paredes.

Por lo que respecta a los medios audiovisuales, la violencia se presenta tanto en los programas de actualidad (boletines de noticias, temas del día, documentales) como en los de ficción (series, telefilmes y películas). Los formatos de los informativos se clasifican en abiertos o cerrados. Un formato es abierto cuando proporciona espacio en donde se puede cuestionar y contestar la perspectiva oficial y en donde se pueden presentar y examinar otras perspectivas. Las ambigüedades, contradicciones y conclusiones o posibles desenlaces generados en el programa quedan sin resolver. Ejemplos: películas individuales o documentales de autor. Un formato es cerrado cuando opera dentro de los términos de referencia establecidos por la perspectiva oficial. Las imágenes, argumentos y pruebas están organizados para converger en una sola interpretación preferida y se marginan o excluyen otras conclusiones. Ejemplos: boletines de noticias, series de acción. Abierto y cerrado son conceptos estáticos en función de que el programa ofrezca uno o más puntos de vista.

Estas constricciones conducen a una forma de noticias que se presenta como informe objetivo e imparcial del acontecer. Los boletines de noticias (telediarios) tienden a presentarse en un estilo que oculta el proceso de selección y decisión que subyace tras la información y que apenas deja margen para el comentario o la argumentación. Las opiniones que se presentan son casi siempre las de los detentadores del poder en las principales instituciones: ministros y políticos de los partidos mayoritarios; miembros destacados de la policía y de la judicatura; dirigentes sindicales y de las organizaciones patronales; portavoces de los grupos de presión y de intereses, como iglesias y organizaciones profesionales. El resultado es que los boletines de noticias y telediarios, que es la fuente exclusiva de información de la mayoría de la población, constituyen una de las formas más "cerradas¨ de presentación y opera por lo general en términos de la perspectiva oficial.

La mayoría de las noticias sobre violencia las proporcionan las autoridades y se refieren a las respuestas gubernamentales a la violencia. Pero rara vez se explican los objetivos subyacentes de la violencia, y casi nunca se justifican. No se discuten los motivos ni las condiciones sociales que los provocan. La información se presenta descontextualizada, esto es, incomprensible. Se ofrecen unas cifras, pero se callan otras. Así, por ejemplo, el número de muertes provocadas por la violencia terrorista en América Latina entre 1968 y 1981 ascendió, según datos de la CIA, a 3.668. Pero se oculta que esa cifra no es más que el 4% de los 90.000 "desaparecidos" latinoamericanos durante el mismo periodo.

El lenguaje sigue siendo uno de los principales instrumentos de la violencia simbólica. Las palabras y los conceptos se utilizan conscientemente para violentar la capacidad cognitiva de las grandes masas de la población, para confundir las mentes, y en última instancia para imponer significados que se contradicen con la realidad. Piénsese, por ejemplo, en el empleo de la "represión" utilizada por el gobierno de Israel contra los palestinos y justificada como "prevención". La lista de ejemplos podría extenderse ad nauseam. Baste recordar la discriminación que se ejerce contra la mujer a la hora de emplear las mismas palabras o conceptos a personas de uno u otro sexo: fulano y fulana, hombre público y mujer pública, etc. Hasta el mismo Diccionario de la Real Academia de la Lengua practica la violencia de género en las definiciones de sus entradas.

El lenguaje importa, y cómo lo utilizan los medios. Si se puede violentar al público, esto es, si se le puede persuadir hasta el punto de que se identifique con los significados oficiales, se le puede movilizar para que apoye y acepte la transferencia de fondos del wellfare (bienestar) a la seguridad y al warfare (guerra), equivalente al eslogan nazi de mantequilla por cañones. Sí, se requiere un uso perverso del lenguaje para hacer creer estas cosas.

El término terrorismo merece mención aparte. Hoy no existe medio de comunicación escrito, radiado o televisivo que no hable de él todos los días. Ni político que no lo mencione en todas sus manifestaciones públicas. Se trata de una palabra omnipresente en el discurso político de estos últimos años, hasta el punto de convertirse en objeto de la política, de la acción militar y en obsesión pública. Hoy va indisolublemente unido a las nociones de “seguridad”, “libertad”, “fundamentalismo” y otras.

En el lenguaje político existe desde la época del “terror” de la Revolución Francesa. Pero no se puso de moda hasta la segunda mitad del siglo XX, con los actos de violencia protagonizados por los independentistas argelinos en Francia, por el Frente de Liberación de Palestina, el IRA, ETA, las Brigadas Rojas en Italia, la RAF en Alemania, etc. Aunque también las organizaciones fascistas como la OAS francesa, el sionismo, la CIA y el exilio cubano de Miami han llevado y llevan a cabo acciones terroristas. El concepto de terrorismo se suele asociar con la violencia de determinados grupos y organizaciones radicales de izquierda o del fundamentalismo islámico contra el Estado, o, mejor dicho, contra un determinado tipo de Estados, contra lo que se denomina “Occidente”, “sistema de vida occidental”, etc., encarnado en los EEUU, Inglaterra, Israel y sus amigos, por decirlo en el lenguaje habitual.

Es en los EEUU donde se ha venido aplicando el término durante los últimos 50 años hasta allegar a la actual “guerra al terrorismo” decretada por la actual banda de fundamentalistas que rige los destinos de este país y pretende regir los del resto del mundo.

Sin embargo no existe todavía una definición clara de “terrorismo”, aunque todo el mundo cree saber qué es. El Diccionario de la Real Academia de la Lengua lo define como “dominación por el terror”. Para el Webster’s es el “uso sistemático del terror como medio de coerción, atmósfera de amenaza o violencia”. La definición que se aplica en la llamada “guerra mundial contra el terrorismo” es ambigua y tautológica: terrorismo es lo que hacen los terroristas. Mas, ¿quiénes son los terroristas? Los que cometen actos de terrorismo, nos dicen. “Terrorismo es una barbarie moderna que llamamos terrorismo “ (Georg Shultz). “Terrorismo es un ataque a nuestro modo de vida” (Donald Rumsfeld). “Terroristas son los enemigos de la libertad” (Congreso de los EUA).

Los representantes de los 25 países integrantes de la Unión Europea y de otros 10 de la ribera sur del Mediterráneo, reunidos en Barcelona a finales de noviembre de 2005 en la Cumbre Euromediterránea, tampoco se pusieron de acuerdo en una definición de terrorismo. El general Leonid Ivashov, jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas rusas en el momento de los atentados del 11-S, y que, por tanto, vivió los acontecimientos desde dentro, discrepa radicalmente de sus colegas yanquis. En la Conferencia Axis for Peace 2005 afirmó categóricamente que el terrorismo internacional no existe, y que los atentados del 11 de septiembre de 2001 fueron un montaje. No se trata más que de un terrorismo manipulado por las grandes potencias, y no existiría sin ellas. En vez de fingir una “guerra mundial contra el terrorismo”, sería mejor restablecer el derecho internacional y la cooperación pacífica entre los Estados y sus ciudadanos, recomienda este general.

La histeria desatada tras los atentados del 11-S en Nueva York y Washington, alimentada por el gobierno, sus “expertos” y los medios masivos de comunicación ha cambiado los protagonistas del mal. Si antes los malos eran los comunistas, los rojos, los jóvenes rebeldes, ahora es el fundamentalismo islámico.

Los ideólogos de esta “guerra al terrorismo”, guiados por la idea del “choque de civilizaciones”, entre el “Oriente” islámico y el “Occidente” cristiano (sociedad capitalista) recurren al lenguaje del terrorismo para encubrir la defensa del sistema y sus privilegios. No parecen haber aprendido de la historia. En este sentido, la retórica del terrorismo tiene mucho que ver con el lenguaje colorista utilizado antes para designar a los enemigos del sistema: “terror rojo”, “peligro amarillo”, etc. La noción de terrorismo se restringe a la oposición a la política de los EEUU y sus aliados, que quedan así exentos de cometer ellos mismos actos terroristas. Una de las tácticas fascistas consiste en presentar las mentiras como verdades, los asesinatos como respetables (selectivos).

Sin embargo, cualquier definición de “terrorismo” puede aplicarse a las acciones de los Estados Unidos.
  • ¿Empleo de la violencia para conseguir fines políticos? Ahí está la guerra de Vietnam.
  • ¿Ayuda mercenaria contra Estados soberanos y gobiernos democráticamente elegidos? Ahí están la contra nicaragüense, las numerosas invasiones y ataques militares contra México, República Dominicana, Cuba, Haití, Panamá, Granada, etc. Entre 1945 y 2003 los EEUU intentaron derrocar a más de 40 gobiernos extranjeros y aplastar a más de 30 movimientos nacionalistas. Durante ese periodo bombardearon alrededor de 25 países causando la muerte a varios millones de personas y condenando muchos más a la agonía y desesperación.
  • ¿Violencia de gobiernos contra su propia población? Véase la represión de tantos dictadores entrenados y apoyados activamente por los EEUU.
  • ¿Violencia contra civiles inocentes? Las 400.000 toneladas de bombas de NAPALM y los 11.200.000 galones (1 galón = 4,5 litros) de agente naranja lanzados en Vietnam siguen matando. Según la agencia Reuter, los militares usamericanos que arrasaron Faluya urgieron a la población civil a que abandonase la ciudad. Pero a continuación pregonaron que su objetivo eran todos los varones entre 18 y 45 años de una población de 100.000 habitantes. ¿Es esto terror? Se cortó el abastecimiento de agua a Faluya, Tell Afar y Samarra, a 750.000 civiles en total. ¿Es esto terror? La cantidad aún desconocida de bombas de uranio empobrecido arrojadas en Yugoslavia e Irak, de racimo en Afganistán, de fósforo blanco en Faluya, y así sucesivamente, no sólo destruyen vidas humanas, sino que también esquilman bosques, tierras y aguas. De bombardeos tipo carpet bombings se acusó precisamente al mariscal Goering en los procesos de Nuremberg, además de ser una violación de la IV Convención de Ginebra, Protocolo I, de 1947.

Según los medios dominantes, los terroristas son “cobardes”, calificativo que no se ajusta a hombres y mujeres que sacrifican voluntariamente sus vidas por sus ideales. Por eso hay que fumigar sus madrigueras para sacarlos a la luz del día y exterminarlos como si fuesen ratas. O “desecar los pantanos donde viven como si fuesen reptiles” (Rumsfeld). De nuevo el simbolismo vertical de los valores. Arriba el bien (nosotros), abajo el mal (ellos). Sólo los de arriba, superiores en inteligencia (luz), moral y fuerza, pueden vencer a los de abajo, inferiores, en las tinieblas, arrastrados, y débiles. Los seres superiores, siempre erectos, descargan su furia desde arriba, desde el cielo. Cabe que sus acciones provoquen algún mal menor. Como la limitación de las libertades individuales, los asesinatos políticos, el derrocamiento de gobiernos, la tortura, la contratación de criminales, el millón de iraquíes muertos por los efectos de la guerra, esto es, las enfermedades debidas a la destrucción de las plantas potabilizadoras, los hospitales, las centrales eléctricas, la falta de alimentos y medicinas, etc. Eso son “daños colaterales”.

La violencia salvaje, típica del poder totalitario, deja su impronta en el lenguaje de los militares yanquis. Así, el general de los marines John Sattler afirma que la ofensiva contra Faluya “ha partido los riñones a los insurrectos”, expresión que ya pronunció Mussolini a propósito de Grecia. He aquí algunos nombres dados a sus operaciones militares:

Tormenta del desierto”, durante la cual enterraron vivos a 300.000 soldados iraquíes en la primera Guerra del Golfo.

Cortina de acero”, operación militar durante la segunda semana de noviembre de 2005, para sellar la frontera con Siria y destruir los pueblos y aldeas de la misma, paráfrasis del “telón de hierro” empleada por Churchill tras la II Guerra Mundial.

Sus bases llevan nombres como “Campo Asesino”, “Campo de los Cazadores de Cabezas”,”Base de Operaciones Avanzadas Dragón de Acero”, “Operación Relámpago”, “Operación Matador”, “Brigada del Lobo”, “Escuadrones de la Muerte”, etc.

El colmo de esta perversión lo manifiesta el Pentágono cuando califica de “acto de guerra” el hecho de que tres de los encarcelados de Guantánamo se suiciden al no poder aguantar las torturas a los que llevan sometidos desde hace varios años, o el sarcasmo cruel de los sionistas de Israel cuando descargan los obuses de su aviación contra unos niños palestinos que juegan en su trocito de playa y lo justifican con la falacia de que el obús asesino no era suyo. ¿Quién lo puso entonces en el avión y quién apretó el gatillo?

El lenguaje militar penetra todas las acciones y programas gubernamentales. La expresión guerra a… se ha convertido en un comodín de las campañas políticas, sobre todo en época de elecciones.

La única guerra a la pobreza consiste en cambiar las condiciones que la crean, cambiar el modo de vida, de despilfarro, de pensar, de distribuir la riqueza. Todo esto se opone a la guerra.

Puede decirse que la economía mundial, organizada según las necesidades del gran capital, es el último productor de terror para poblaciones enteras a lo largo y ancho del planeta. ¿Hay algo más aterrador que el hambre y la desesperanza?

Los llamados medios de comunicación de masas apenas mencionan estos hechos, sobre todo los usamericanos. De ahí que su pueblo sea uno de los peor informados del mundo. El 11 de septiembre de 2001, fecha de los terribles atentados de Nueva York y Washington, donde murieron 3.000 personas ocurrieron también estas cosas que recopiló y publicó poco después un grupo anarquista brasileño:

  • 35.615 niños murieron de hambre (datos de la Fao), ¿dónde?, en los países pobres.
  • Programas especiales de TV: ninguno
  • Artículos de periódicos: ninguno
  • Mensajes del presidente: ninguno
  • Actos solidarios: ninguno
  • Minutos de silencio: ninguno
  • Duelos por las víctimas: ninguno
  • Foros organizados: ninguno
  • Mensajes del papa: ninguno
  • Cambios en las acciones de la Bolsa: no les preocupó
  • Euro: siguió su camino
  • Nivel de alerta: cero
  • Movilizaciones del ejército: ninguna
  • Teorías conspirativas: ninguna
  • Principales sospechosos: países ricos.