lunes, 12 de octubre de 2009

Las Putas guerras son la sustancia del Pornocapital tanatocrático

La defensa, el ataque y la economía política

José Luís FIORE
SinPermiso, 11/10/09

“Entre 1650 y 1950, Inglaterra participó en 110 guerras, aproximadamente, dentro y fuera de Europa, o sea, en promedio, una cada tres años. Y entre 1783 y 1991, los Estados Unidos participaron en cerca de 80 guerra, dentro y fuera de América, o sea, en promedio, también una cada tres años”.

JoseLuisFiori., O Valor Económico, 09-0-2009

El economista inglés, William Petty (1623-1687), escribió dos pequeños textos que revolucionaron el pensamiento económico del Siglo XVII, y que están en el origen de la economía política clásica: el “Tratado sobre Impuestos y Contribuciones”, publicado en 1662, y la “Aritmética Política”, publicado en 1690, después de su muerte. En estos dos textos, William Petty desarrolla una teoría económica que da importancia central al papel del Estado y de las guerras en el funcionamiento de las sociedades. La teoría de Petty parte de la definición de las principales “responsabilidades públicas”, y después propone una estrategia económica de multiplicación de los recursos necesarios para el cumplimiento de esas funciones. Para Petty, la primera obligación del Estado es la “defensa por tierra y por mar de su paz interna y externa, así como el honroso desquite ante las ofensas infligidas por otros Estados” (1), y la forma de obtener los recursos indispensables es a través de los tributos. Aunque, según Petty, el aumento de la tributación depende del aumento de la productividad y del “excedente económico” nacional. En el momento en que Petty publicó su obra, Inglaterra era una potencia de segundo orden, y se sentía amenazada por Francia y Holanda.

Petty regresaba de un breve exilio en París y Ámsterdam –en donde fue secretario particular de Thomas Hobbes–, y tenía una gran preocupación que se transformó en el punto de partida de toda su teoría: la necesidad de defender el territorio inglés, aumentando su productividad y su producto nacional. Por eso su economía política introdujo, por primera vez, el concepto de “excedente económico” como principal instrumento del poder del Estado, rompiendo definitivamente con la tradición del pensamiento mercantilista.

William Petty fue un gran economista político, aunque también se puede decir que fue un profeta. Porque después de su muerte, en 1687, la historia de Inglaterra, su país, dio sus primeros pasos para transformarse en la principal potencia del sistema mundial, hasta mediados del siglo XX. A pesar de su tamaño y de su inferioridad inicial, la pequeña isla comenzó a expandir su poder, su territorio y su riqueza de forma continua durante los tres siglos siguientes, en los que construyó el Imperio Británico y consolidó la supremacía mundial del capitalismo inglés. Pero a pesar de su anticipación profética, William Petty no previó dos cosas fundamentales: i) la transformación de Inglaterra en una potencia agresiva; ii) y la transformación de la agresión y del “ataque” en un mecanismo de acumulación de riqueza.

La preocupación política y la teoría de Petty apuntaban a aumentar el poder defensivo de Inglaterra. Y, desde el punto de vista estrictamente militar, el objetivo de la “defensa” será siempre la conservación de un determinado territorio. Pero es imposible creer que todas y cada una de las 110 guerras que libró Inglaterra entre 1650 y 1950 hayan sido “guerras defensivas”, también porque la mayoría de ellas fueron entabladas fuera de territorio europeo. O sea, después de la muerte de Petty, Inglaterra terminó transformándose en una potencia agresiva y conquistadora. Y lo mismo se puede decir de su colonia norteamericana, que siguió los pasos de Inglaterra, hasta transformarse en la principal potencia del sistema mundial hacia la segunda mitad del siglo XX. El territorio norteamericano nunca fue atacado, pero, a pesar de ello, las “Trece Colonias” expandieron su territorio de forma continua, desde el momento de su Independencia. En los dos casos, por lo tanto, la propuesta defensiva de Petty, fue substituida por una estrategia agresiva de acumulación de poder. Pero además de eso, Petty no previó que el “ataque” pudiese transformarse en una forma de acumular la riqueza de manera más rápida que a través del aumento de la productividad. La expansión de Inglaterra comenzó mucho antes de su “revolución industrial”, y fue financiada por el aumento de los tributos y de su “deuda pública”, que creció de forma exponencial durante el siglo XVII, pasando de 17 millones de libras esterlinas en 1690, a 700 millones de libras en 1800. En esta trayectoria ascendente, la expansión inglesa terminó autofinanciándose gracias al aumento de su tributación nacional y extra-territorial y del sorprendente aumento de la “credibilidad” de su “deuda pública”, que creció a pesar de las guerras y del desequilibrio fiscal de corto plazo. De la misma forma como ocurrió en los Estados Unidos, donde la capacidad de tributación y de endeudamiento del Estado también crecieron de la mano y en forma permanente. En los dos casos, por lo tanto, fue el “ataque” y no la “defensa”, lo que permitió aumentar permanentemente el endeudamiento público de los dos Estados, junto con la acumulación rápida y exponencial de la riqueza privada, fuera de los circuitos productivos y mercantiles. La teoría de Petty no previó esa “magia anglosajona”, a pesar de que su secreto haya sido revelado por Thomas Hobbes –gran amigo y mentor intelectual de William Petty– en su Leviatán, publicado en 1652: “los que se contenten con mantenerse tranquilamente dentro de modestos límites y no aumenten su poder por medio de invasiones, serán incapaces de subsistir durante mucho tiempo, por limitarse apenas a una actitud de defensa” (T. Hobbes, Leviatán, Victor Civita, 1983 pág. 72)

Ahora bien, esta “magia”, ¿estará al alcance de todos los Estados y economías capitalistas? Sí y no, a un mismo tiempo, porque en este juego, si todos ganasen, nadie ganaría, y los que ya ganaron se atraviesan en el camino de los demás, reproduciendo dinámicamente las condiciones de la desigualdad. Además de eso, es posible concebir formas de acumulación de poder y riqueza que no pasen por los ataques territoriales. Pero con certeza, este no fue el camino seguido por Inglaterra y por Estados Unidos, las dos grandes potencia ganadoras que consiguieron transformar su “deuda pública” en instrumento de su poder, y al propio tiempo, en mecanismo de acumulación de su riqueza nacional.

NOTA: (1) W. Petty, 1983, Tratado de los Impuestos y Contribuciones, Abril Cultural, Pág. 15.

José Luis Fiori es miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO.

Traducción para www.sinpermiso.info: Carlos Abel Suárez


domingo, 11 de octubre de 2009

La sexplotación turística del Pornocapital tanatocrático: ¡¡¡Todo lo que se vende se desprecia o envilece obscenamente!!!

El turismo como prostitución

Pedro Fernández Liria

Rebelión 09/10/09


El capitalismo elimina, mediante la imposición de esa forma de prostitución forzosa que es el turismo, toda suerte de intimidad cultural, convirtiendo en mercancía y “souvenir” hasta el paisaje. Bajo el capitalismo y la amenaza de extinción por inanición que sobre ellos pesa, los pueblos se ven obligados a prostituirse convirtiendo su hábitat en un gigantesco escaparate donde todo, desde lo más trivial hasta lo más sagrado, ha de ser exhibido, donde todo ha de poder ser visto y manoseado; donde hasta el último aspecto de la vida y el más recóndito rincón de la casa, transformado en exotismo, ha de quedar a la vista del extraño. Con esto el capitalismo da cumplimiento a otra de las fantasías perversas de la psique totalitaria: la construcción de un inmenso “panoptismo” en el que los hombres son completamente desposeídos, de su intimidad, de su privacidad y de sus secretos (en el sentido etimológico del término); en el que las fronteras, convertidas en mero folclore o en testimonios arqueológicos del pasado, ya no pueden impedir que el extraño (el extranjero) se cuele en el aseo mientras hacemos de vientre o en nuestro dormitorio mientras hacemos el amor. Es el “¡desnúdense!” dirigido a los reclusos recién llegados a los campos de concentración nazis, elevado por la economía de mercado a categoría planetaria.

El nuevo racismo contemporáneo, trata a los pueblos como a prostitutas, como el ejército del III Reich a las mujeres de los países ocupados: “o me sirves, rindiéndote dócilmente a mi voluptuosidad, o te dejo morir con los demás”. El turismo se presenta como la cara “amiga” del nuevo racismo; un rostro falsamente benefactor que esconde el más profundo desprecio hacia el indigente.

El proceso de globalización del sistema capitalista ha desmantelado el modelo de producción de países enteros y los ha obligado a convertirse, sin posibilidad de apelación alguna, en exportadores de “servicios” y en “destinos turísticos”, esto es, en museos o tumbonas de playa, en “parques naturales” o en chiringuitos, en balnearios o en prostíbulos. Desde ese momento, su independencia económica y su soberanía política (amén de su identidad cultural, que es lo primero que se pierde) ha quedado reducida a la mínima expresión posible. Como a una prostituta en un burdel, desde ese momento, ya sólo le queda hacer bien su trabajo, dejar al cliente satisfecho... o morir de inanición.

El turismo se aprovecha de la destrucción capitalista del modo de vida tradicional de sus habitantes y convierte a éstos en hosteleros, animadores, monitores y “guías turísticos”, en especimenes de un zoológico humano, en curiosidades, en actores de un gigantesco “parque temático” al natural. Todo se puede adquirir si se dispone de dinero suficiente. Nada está prohibido si se puede pagar. El turista compra su derecho a mirar, pisar y tocarlo todo como se paga el derecho a practicar un tacto rectal a una prostituta. Con su consentimiento, pero con su humillación. Y cuanto más pobre es el receptor de visitantes, más se le puede exigir.

Pero la institucionalización del turismo, nos descarga de toda responsabilidad. Podemos disfrutar a rienda suelta de cada rincón, de cada piedra, de cada centímetro cuadrado de su medio natural y cultural, sin sentir el más mínimo remordimiento. Más aún con la buena conciencia de estar haciendo algo por el país cuyas interioridades estamos profanando. No es culpa nuestra que sus habitantes hayan sido desposeídos previamente de sus medios de subsistencia hasta el punto de no quedarles otro recurso que convertir su casa en un escaparate o en un “centro de ocio”.

El argumento de que el turismo es bueno porque permite ganarse la vida a los pueblos que no pueden sobrevivir de otra manera habría que ponerlo al mismo nivel que el argumento de que la prostitución es buena porque permite ganarse la vida a las mujeres que no pueden ganarse el pan de otra manera. Al que esgrime tal argumento naturalmente le importa un bledo la dignidad de quien se ve obligado a semejante modo de supervivencia. Y desde luego no repara en que lo urgente sería establecer las condiciones necesarias para que nadie se viera obligado a tener que perder su dignidad para sobrevivir.

El turismo crea riqueza, se arguye. Pero también el trabajo infantil o la esclavitud sexual de jóvenes al servicio del turista acaudalado crean riqueza y nadie se atrevería a defenderlas en público. También las guerras crean riqueza. Estados Unidos debe parte de su prosperidad a una adecuada gestión de las mismas. Y también el narcotráfico crea riqueza, aunque ésta sea más difícil de gestionar. Pero es de una inmoralidad sin límite y de una absoluta falta de principios considerar tolerable cualquier modo de producción de riqueza por el mero de hecho serlo.

Por lo que a España se refiere, eso de ser gallegos, maños, vascos o extremeños se ha acabado. Ahora somos simple y llanamente “destino turístico”. Y encima tenemos que dar gracias a Dios por que, año tras año, lo sigamos siendo. Pues, en este mundo globalizado, el día que dejemos de serlo ya sólo nos quedará ofrecernos como basurero de residuos tóxicos o radiactivos (si no es como algo peor).

¡Tierra de ensueño! Nuestra tierra ya no es la tierra de nuestros sueños sino la de los sueños de los aquellos que nos visitan. ¡Y más nos vale estar a la altura de tales sueños o los “clientes” se irán al “club” de enfrente, que está el mundo lleno de ellos!

El turista, protegido en su tour por las fuerzas de seguridad locales, tiene incluso derecho a reclamar a su agencia de viajes si lo que ha visto o vivido no responde a las expectativas que los folletos publicitarios de aquella habían despertado en él. Y, por supuesto, la agencia se encarga de pasar la factura al país de destino en forma de una reducción del envío de visitantes.

¡Y con qué docilidad hemos aprendido e interiorizado nuestro rol! Detestamos al extranjero que viene a vivir con nosotros, pero besamos agradecidos los pies del turista al servicio del cual hemos tenido que poner lo poco que queda de nuestro mundo. Levantamos una valla contra los primeros, pero extendemos una alfombra roja a los segundos, cargamos con sus maletas y echamos flores a su paso. Somos xenófobos con el extranjero pobre que no aspira a mejor destino que el que ya padecemos nosotros, y somos, en cambio, serviles hasta la humillación con el extranjero rico que goza de nosotros, nos consume y nos explota, provocando la lenta pero inexorable destrucción de nuestra hogar, que se ha vuelto ya menos acogedor que un centro comercial.


Los Putos criminales del Pornocapital son los culpables de la multiplicación de nuestras Putas miserias

Basta de culpar a los pobres

Son los ricos los que están quemando el planeta

George Monbiot

The Guardian

www.rebelion.org 09/10/09


El crecimiento de la población no es un problema –se produce en que consumen menos. Entonces, ¿por qué nadie acusa a los súper-ricos? No es una coincidencia que la mayoría de los que están obsesionados con el crecimiento de la población, son personas blancas que ya se les ha pasado el arroz: es por lo único que no pueden ser acusados. El brillante científico de los sistemas de la Tierra, James Lovelock, por ejemplo, dijo el mes pasado. “Aquel que no vea el crecimiento de la población y el cambio climático como dos caras de la misma moneda son o ignorantes o se esconden de la verdad. Estos dos enormes problemas medioambientales son inseparables y discutir uno, ignorando el otro es irracional”. Pero es Lovelock quien está siendo ignorante e irracional.

Un informe publicado ayer en la revista Environment and Urbanization muestra que los lugares donde la población ha estado aumentando más rápido son aquellas en que las emisiones de dióxido de carbono han aumentado más lentamente y viceversa. Por ejemplo entre 1980 y 2005 el África Sub-Sahariana produjo el 18,5% del crecimiento global de la población y sólo el 2,4% del aumento de CO2. En América del Norte hubo un aumento del 4% de población pero un 14% en las emisiones. El 63% del aumento de población ha ocurrido en lugares con muy bajas emisiones.

Incluso estos datos no capturan toda la esencia. El informe dice que una sexta parte de la población es tan pobre que no produce emisiones. Éste coincide con ser el grupo con un aumento mayor de población. Los hogares en India que ganan menos de 3.000 rupias al mes (45€) usan una quinta parte de la electricidad por cabeza y una séptima parte del combustible para el transporte de los hogares que ganan 30.000 rupias o mas. Los que no tienen techo casi no utilizan nada. Aquellos que viven de procesar residuos (una gran proporción de los sin-clase urbanos) a menudo ahorran más gases de efecto invernadero de los que producen. Muchas de las emisiones por las que los países pobres son culpados deberían por justicia pertenecer a los países desarrollados. La quema del gas de las compañías exportadoras de petróleo desde Nigeria ha producido más emisiones de gases con efecto invernadero que todas las otras fuentes en el África sub-sahariana junta. Incluso la deforestación en los países pobres está conducida principalmente por operaciones comerciales para traernos madera, carne y pienso para el ganado para alimentar a los consumidores ricos. Los habitantes rurales pobres hacen incluso menos daño.

El autor del informe, David Satterhwaite, señala que la vieja fórmula enseñada a los estudiantes de desarrollo (I=PAT) es errónea*. El impacto total debería medirse como I=CAT: consumidores por la riqueza por la tecnología. Gran parte de la población mundial utiliza tan poco que ni siquiera se verían reflejados en esta ecuación. Son los que tienen más hijos.

Cuando existe una correlación muy débil entre el calentamiento global y el crecimiento de la población, hay una correlación fuerte entre el calentamiento global y la riqueza. He estado echando un vistazo a unos cuantos súper-yates, ya que necesitaba algo para entretener a los ministros laboristas al estilo que están acostumbrados. En primer lugar, estudié los planes para la Flota de Royal Falcon RFF135, pero cuando descubrí que solo quemaban 750 litros de combustible por hora me di cuenta que no iba a impresionar a Lord Mandelson. Puede que levante un poco las cejas en Brighton con el Overmarine Manguita 105, que quema 850 litros por hora. Pero lo que de verdad me impresionó fueron los Yates Wally en Mónaco. El Wally Power 118 (que da una sensación de poderío) consume 3.400 litros por hora navegando a una velocidad de 60 nudos. Es casi un litro por segundo o 31 litros por kilómetro.

Por supuesto, para hacer una verdadera impresión debo gastarme una pasta en accesorios de madera de teca y de caoba, llevar unas cuantos motos acuáticas y un mini-submarino, llevar a mis invitados al puerto en un avión privado o en helicóptero, ofrecerles atún, sushi y caviar de beluga y pilotar la bestia tan rápido que aplaste la mitad de la vida marina en el mediterráneo. Como propietario de uno de esos yates infligiré mas daño a la biosfera en 10 minutos que la mayoría de africanos durante todas sus vidas.

Alguien que conozco que socializa con los súper-ricos me dice que en la zona de la ribera baja del valle del río Tamesis vive la gente que calienta sus piscinas descubiertas a la temperatura de las bañeras durante todo el año. Les gusta estar tumbados en sus piscinas en las noches de invierno contemplando las estrellas. El coste del combustible es de 3.000£ al mes. 100.000 personas viviendo como estos se cargarán nuestros sistemas de apoyo de vida más rápido que 10.000 millones de personas viviendo como los agricultores africanos. Pero al menos los superricos tiene la buena costumbre de no procrear demasiado, por lo que los ricos viejos que se quejan de la super-población les pueden dejar tranquilos.

El pasado mes de Mayo el Sunday Times publicó un artículo titulado "Billionaire club in bid to curb overpopulation". (Club de millonarios para reducir la sobre-población). Decía que “algunos de los más millonarios de Estados Unidos se han reunido secretamente” para decidir qué buena causa apoyarían. “Se llegó a un consenso: apoyarían una estrategia en la que el aumento de la población sería tratado como una potencial amenaza ambiental, social e industrial.” En otras palabras; Los ultra ricos han decidido que son los más pobres los que están destrozando el planeta. No esperes una metáfora, es imposible satirizarlo.

James Lovelock como Sir David Attenborough y Jonathan Porrit, patrocinan Optimum Population Trust (la fundación para la población óptima). Es una de las docenas de campañas y fundaciones cuyo sólo objetivo es desaconsejar a la gente que tenga hijos en nombre de salvar la biosfera. Pero no he sido capaz de encontrar una sola campaña con el único objetivo de exponer los impactos de los súper ricos.

Los obsesionados pueden decir que la gente que tiene muchos hijos puede que un día sean ricos. Pero ya que los ricos cada vez se apoderan de más y más, los recursos se están acabando y esto para la mayoría de los más pobres, es una perspectiva poco halagüeña. Hay importantes motivos sociales para ayudar a la gente a controlar la natalidad, pero pocos motivos ambientales –excepto entre las poblaciones ricas.

La Optimum Population Trust pasa por alto el hecho de que el mundo está en una transición demográfica: el ritmo en el aumento de la población se están reduciendo casi en todas partes y según Nature el número de personas es muy probable que alcance un máximo en este siglo, aproximadamente 10.000 millones. La mayor parte del crecimiento se producirá entre aquellos que casi no consumen nada.

Pero nadie anticipa una transición en el consumo. La gente tiene menos hijos al ser más rica, pero no consumen menos: consumen más. Como muestra los hábitos de los súper ricos, no hay límites para el despilfarro. Se espera que el consumo aumente con el crecimiento económico hasta que la biosfera diga ya basta. Cualquiera que comprenda esto y todavía considere la población y no el consumo como el gran tema está, según palabras de Lovelock “escondiéndose de la verdad”. Es el peor caso de paternalismo, culpar a los pobres por los excesos de los ricos.

Entonces, ¿dónde están los movimientos de protesta contra los apestosos ricos que están destruyendo nuestros sistemas de vida? ¿Dónde está la acción directa contra los súper-yates y los aviones privados? ¿Dónde está la guerra de clases cuando se necesita?

Es hora que tengamos las agallas de nombrar el problema. No es sexo, es el dinero. No son los pobres, son los ricos.



Traducido por Félix Nieto para Globalízate
http://www.globalizate.org/monbiot041009.pdf

Artículo original: Stop blaming the poor. It's the wally yachters who are burning the planet. Population growth is not a problem - it's among those who consume the least. So why isn't anyone targeting the very rich?

Geo
rge Monbiot en The Guardian- Lunes 28 Septiembre 2009
http://www.guardian.co.uk/commentisfree/cif-green/2009/sep/28/population-growth-super-rich

Notas del traductor:

*La fórmula describe el impacto de la actividad humana en el medio ambiente, fue desarrollada en la década de los 70 en un debate entre Barry Commoner, Paul R. Ehrlich and John Holdren. I = P × A × T

Impacto humano (I) en el medio ambiente es igual al producto de la población (P), prosperidad (A: consumo per capita) y tecnología (T: impacto ambiental por unidad de consumo)

http://en.wikipedia.org/wiki/I_PAT

He traducido wally yatches como ricos en el título ya que la traducción yates wally no es muy sugerente, aun así he buscado el significado y se refiere a una compañía que diseña y fabrica yates de altas prestaciones, basada en Montecarlo y fundada en 1994 por Luca Basanni. http://en.wikipedia.org/wiki/Wally_Yachts

La diferencia entre una Puta letra y un puto truco para seguir viviendo del cuento a cuenta de nuestros móviles

A DIFERENCIA ENTRE "http:;//" y "https://"

La mayoría de la gente ignora que la diferencia entre http:// y https:// es, sencillamente, su seguridad. Si la sabes y ya la tienes en cuenta no es necesario que sigas leyendo.

HTTP son las siglas de "Hyper Text Transport Protocol", que es un modo elegante de definir, por así decirlo, un lenguaje para intercambiar información entre servidores y clientes de la red.

Lo importante, y lo que marca la diferencia, es la letra "S" que se corresponde con "Secure".

Si visitas una página web y te fijas en su dirección, verás que, muy probablemente, empieza por http://. Esto significa que esa página te está hablando en un lenguaje normal, pero inseguro. En otras palabras, existe la posibilidad de que alguien pueda estar espiando la "conversación" entre tu ordenador y la página. Si trasladas una información a esa página, ese alguien puede verla y hacer uso de ella.

Por este motivo, jamás deberías dar el número de tu tarjeta de crédito a una página http://

Pero si la dirección empieza por https://, tu ordenador está conectado a una página que te está hablando en un lenguaje codificado y seguro, a prueba de espías.

Por tu seguridad, si para hacer una compra o por cualquier otro motivo tienes que dar el número de tu tarjeta u otra información sensible, comprueba primero que la dirección de la página web con la que has conectado empieza por https://


Sms



MENSAJES DE TEXTO A TRAVÉS DE TELÉFONOS MÓVILES

Sabías que cuando respondes un mensaje de texto y la otra persona tiene otra compañía de móvil estás pagando un sms más de cuatro veces más caro?

Pasa que cuando uno aprieta "RESP" desde el sms que te mandaron, estás usando el servidor (o sea la empresa) de tu remitente.

Entonces en vez de pagar 15 céntimos pagas entre 52 y 58 cent.. La forma de que no te pase más esto es saber si tus contactos usan Movistar, Vodafone u Orange; si se corresponde con tu servidor no importa, pero si por ejemplo sois Vodafone y el otro Movistar pagas 52 cent. y no 15.

Lo que tienes que hacer es mandarle un MENSAJE NUEVO y NO RESPONDER DESDE EL QUE TE MANDARON.

Así siempre te sale 15 céntimos.

Es importante que esto se sepa, porque es una estafa a nivel mundial y pocas personas lo conocen.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Sobre Maffias en el Puto Reino FrancoBourbónico de los Bribones


Un excelente artículo de opinión de Gregorio Morán publicado en el diario catalán La Vanguardia que expone sin tapujos una verdad disimulada a voces: que el Reino FrancoBourbónico Español es un excelente caldo de cultivo para la corrupción y las actividades mafiosas gracias a sectores tan destructivos como el turístico y la construcción. Y es que nadie puede creer que fenómenos como Marbella o Gran Scala, entre tantos otros muchos, son simples y aislados sarpullidos casuales. Es obvio que son los síntomas de una enfermedad arraigada.

¿De verdad QUE el dinero no huele?

Gregorio Morán
La Vanguardia. 19 de septiembre de 2009


Quizá vivimos en una sociedad mafiosa y apenas si nos damos cuenta, salvo cuando corre la sangre. Y no somos conscientes de que la sangre no es otra cosa que una quiebra de la sociedad mafiosa. Es el silencio, la complicidad, la rutina, el negocio pautado, lo que distingue a una sociedad mafiosa. El conflicto, la pelea social, la lucha frente al destino, son los rasgos que distinguen con frecuencia a una sociedad viva y democrática. Así es la realidad de paradójica. Cabría preguntarnos si no era una vitola mafiosa aquella tranquilidad que respirábamos con los negocios en alza misteriosa, donde todo subía como la espuma y había dinero a espuertas, o al menos así parecía, y buena parte del mundo se hipotecaba la vida soñando con ser un privilegiado a quien le otorgaban créditos más allá de su miserable existencia. Porque el sueño mafioso es un delirio construido a partir de la seguridad que dan los jefes.
¿A mí qué me importa de dónde saquen el dinero?

El mundo mafioso no admite preguntas, y quizá por eso nuestro periodismo está tan desvaído y acoquinado ante el empuje arrollador de las incontrovertibles realidades mafiosas. ¿Tiene usted trabajo, ahora que tantos los añoran? ¿Gana usted un buen dinero, cuando hay tan poco para pagar? ¿Goza usted de una vida asentada mientras la inseguridad se adueña de todo?

Pues entonces, no haga preguntas. Aquello que llamamos burbuja financiera estaba construido sobre las afirmaciones rotundas y los reflejos luminosos. Era un mundo sin interrogantes.

¿Quién era capaz de pararse a pensar que la bola no podía ir creciendo indefinidamente? En caso de duda, una rayita, y el mundo volvía a su sitio, perfecto, ordenado, inmutable en su paranoia colectiva. Los expertos no sólo eran unos ignorantes, lo que en ocasiones puede incluso ocurrir, sino que sobre todo ejercían de golfos, y es sabido que la golfería limita el lado creativo de la inteligencia.

Bastaría un pequeño detalle para confirmar que la sociedad española está inmersa hasta las cachas en una estructura mafiosa. Somos el único país donde por principio y consenso entre delincuentes, jueces, abogados, policías, políticos y medios de comunicación, en comandita y para mejor estado de los intereses de todos, se ha decidido que no se hagan públicos los nombres y filiaciones de los delincuentes, ni en grado de presunción, ni convictos y confesos, a menos que haya interés de las autoridades por ponerlos negro sobre blanco. Se hace, afirman, para proteger el honor de las familias. ¡La familia! ¿No les suena a algo eso de que la familia está por encima del delito?

Si la primera tesis enunciada por Roberto Saviano en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander se refería a la eventual conexión entre ETA y el narcotráfico, y fue enseguida convertida en grandes titulares, la segunda sufrió un peculiar achique mediático. Iba dirigida al corazón de nuestra cabizbaja economía, y esos temas, si pueden evitarse, apenas si aparecen en los medios de comunicación, y cuando lo hacen suele ser bajo la forma de la banalidad o la manipulación interesada. Las palabras de Saviano apuntaban a una de las peculiaridades de nuestra crisis: “El día que se descubra en qué medida España está infectada por el lavado de dinero procedente de los clanes mafiosos, a través de los sectores de la construcción y el turismo, será realmente un mal día”. O sea que, de creerle, los dos sectores clave de la economía española, la construcción y el turismo –el uno hundido y el otro tocado- sobreviven infectados de dinero mafioso.

Estamos absolutamente ayunos sobre la cotidianidad de un capo mafioso en España. Sabemos mucho sobre qué hacen y cómo se comportan en Sicilia, en Nápoles o Calabria. A la mafia italonorteamericana podemos seguirla día a día gracias a seriales televisivos que encandilan a la audiencia. Podríamos decir que no hay mafia sin cine y que el cine no sería el mismo sin la mafia. Pero la pantalla envenena nuestra capacidad de reflexión sobre los comportamientos mafiosos entre nosotros. Acerquemos un poco la lupa al plano. En los últimos meses se ha detenido en España, y casi siempre en la costa mediterránea, a una docena de capos mafiosos. El cine y la novela negra – ¿por qué creen que la llamada novela negra está en su momento de apogeo?, quizá porque describe la realidad que nos ocultan-dibujan unos capos mafiosos cual patriarcas bíblicos, crueles e implacables, pero justicieros, y con una deriva tierna en su corazón imperturbable. Si en la pantalla o en el libro apareciera un banquero humilde, simpático y sentencioso, consideraríamos que nos están engañando, y sería verdad este ejercicio de conciencia crítica. Sin embargo, si aparece un mafioso sentimental nos derretimos.

Un capo mafioso residente en Marbella, Sitges o Villajoyosa, fugado de la justicia de su país, significa muchas cosas. Si es capo, eso se traduce en que lleva escolta fija y acendrada, es decir, veterana en las lides del crimen, y esa gente también hace su vida cotidiana y tiene familia. Luego están los abogados; un mafioso valdría una mierda si no fuera por sus abogados, los mejores; es decir, los más caros. También tiene que llevar los negocios, porque para eso es el jefe, lo que significa empresas, con sus delegados, entrevistas… Y el dinero. Siempre una buena parte en metálico y de rápido acceso, porque la mafia obliga a las reacciones fulminantes. No se puede permitir las planificaciones a largo plazo y las inversiones en lustros; esa es otra etapa, la de los narcos convertidos en inversores de futuros. Para el dinero rápido y las operaciones sin huellas son imprescindibles las oficinas bancarias controladas, y eso requiere directores de área, y sucursales absolutamente dispuestas a todo, incluidos beneficios suculentos. ¡Ah, las oficinas bancarias de la costa mediterránea! Guardan más secretos que los confesores antiguos.

Alguien ajeno al gremio policial o al financiero, que son oficios de presente, obligados a contemplar el futuro con escepticismo, alguien de fuera digno, debería reflexionar sobre lo que significa que las mafias consideren España lugar privilegiado para el blanqueo de sus capitales. Vivimos una época de crisis permanente porque se fueron las certezas y sólo nos quedan las preguntas, y como hay muchas preguntas para ninguna certeza, ocurre que siempre hemos de remitirnos a alguna de ellas. Sabemos, por más que siempre ocupe un lugar mínimo en nuestras informaciones, que España es líder europeo en el consumo de cocaína. También sabemos que nuestro territorio es la puerta más abierta del narcotráfico. Bien, ¿y si ahora diéramos un pequeño salto dialéctico y nos planteáramos si el blanqueo de capitales, que se cebó en la construcción, no tiene mucho que ver con la burbuja inmobiliaria? Si es así, tendrán algo que contar los grandes constructores que ayer gozaban de yates escatológicos y jets de diseño, y que ahora van al psicoanalista y se han vuelto muy religiosos y han despedido a las queridas, e incluso sé de alguno que se ha vuelto vegetariano “y casi zen”, afirma. La moda de lo zen entre nosotros merecería una glosa sarcástica sobre un aspecto poco señalado de los tiempos de resaca multimillonaria que estamos viviendo. Este país nuestro ha pasado en unos años del bocadillo –con o sin tomate, según las regiones– al tofu. Un salto de siglos en la civilización gastronómica. Esos caballeros inmobiliarios de ayer, ahora muleros, tan quejosos del destino, deben saber mucho de eso del blanqueo.

Quizá habría que empezar a poner a España como ejemplo del poder de la mafia en el conjunto de la sociedad. Porque consta que influyen sobre los alcaldes y sus golosas recalificaciones. Y sobre los partidos y los medios de comunicación ¿O se creen ustedes que es más difícil eso que alimentar la burbuja inmobiliaria? El día que la policía se dé cuenta… dice Saviano. La policía lleva mucho tiempo dándose cuenta. Somos nosotros los que hacemos como si no nos enteráramos. Lo conseguiremos cuando nos convenzamos de que el dinero huele. ¡Y vaya si desprende un olor característico! Que se lo pregunten a Fèlix Millet.


Septiembre de 2009

martes, 6 de octubre de 2009

Contra las Putas Mentiras de la Tanatocracia del Pornocapital

Liberando al mundo de la enfermedad del pacifismo


William Blum
Znet

Traducido del inglés para Rebelión (6 de octubre de 2009) por Germán Leyens




Imaginaos la escena:
Afganistán, dos camiones cisterna secuestrados con combustible altamente inflamable, rodeados por una multitud de afganos ansiosos de conseguir algo gratis… ¿Qué sería lo último que querríais hacer? Correcto: lanzar bombas sobre los tanques. Pero es lo que un comandante militar alemán instruyó que hiciera un aeroplano drone (sin tripulación) estadounidense el 4 de septiembre. Por lo menos 100 seres humanos incinerados. El incidente provocó mucha controversia en Alemania, porque el Artículo 26 de la Constitución alemana de posguerra dice: “Actos tendientes a, y emprendidos con la intención de, perturbar las relaciones pacíficas entre naciones, especialmente para preparar una guerra de agresión, serán inconstitucionales. Serán considerados como una ofensa criminal.”



Pero la OTAN (es decir EE.UU.) puede darse por satisfecha por el hecho de que los alemanes han dejado de lado su tonto pacifismo y actuado como verdaderos hombres, asesinos militares entrenados; aunque antes de este incidente los alemanes habían participado en algún combate aéreo y terrestre, no había habido un coste tan dramático y publicitado de vidas civiles.




Deutschland tiene ahora más de 4.000 soldados en Afganistán, el tercer contingente por su tamaño en el país después de EE.UU. y Gran Bretaña, y en casa acaban de terminar de construir un monumento a los miembros caídos de la Bundeswehr (Fuerzas Armadas Federales), fundada en 1955; 38 de ellos (hasta ahora) han dejado sus jóvenes vidas en Afganistán.



En enero de 2007 escribí sobre cómo EE.UU. estaba impulsando a Alemania en esta dirección; que las circunstancias en la época indicaban que Washington podría estar perdiendo paciencia con el ritmo de la sumisión de Alemania a las necesidades del imperio. Alemania se negó a enviar tropas a Iraq y envió sólo fuerzas no combatientes a Afganistán, lo que no bastaba a los guerreros del Pentágono y a sus aliados de la OTAN. La principal revista noticiosa alemana, Der Spiegel, informó lo siguiente:



En una reunión en Washington, funcionarios del gobierno de Bush, hablando en el contexto de Afganistán, recriminaron a Karsten Voigt, representante del gobierno alemán para relaciones alemano-estadounidenses: “Os concentráis en la reconstrucción y el mantenimiento de la paz, pero las cosas desagradables nos las dejáis a nosotros.”… “Los alemanes tienen que aprender a matar.”



Un oficial británico dijo a un oficial alemán en la central de la OTAN: “Cada fin de semana enviamos a casa dos ataúdes de metal, mientras vosotros, los alemanes, distribuís lápices y frazadas de lana.” Bruce George, jefe del Comité Británico de Defensa, dijo “algunos beben té y cerveza y otros arriesgan sus vidas.”



Un colega de la OTAN de Canadá señaló que ya era hora de que “los alemanes abandonen sus dormitorios y aprendan a matar a los talibanes.” Y en Quebec, un funcionario canadiense dijo a un oficial alemán: “Nosotros tenemos los muertos, vosotros bebéis cerveza.” (1)



Irónicamente, en muchos otros contextos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, los alemanes no han logrado disociarse de la imagen de asesinos nazis y monstruos. ¿Llegará el día en el que el “Mundo Libre” se burle de los talibanes y de los insurgentes iraquíes por vivir en paz?



EE.UU. también se ha empeñado en un esfuerzo decenal por alejar a Japón de su constitución y política exterior pacifista y volver a colocarlo en el camino honorable de volver a ser una potencia militar, sólo que esta vez sería en coordinación con las necesidades de política exterior estadounidense.



“Aspirando sinceramente a una paz internacional basada en la justicia y el orden, el pueblo japonés renuncia para siempre a la guerra como derecho soberano de la nación y a la amenaza o el uso de fuerza como medio de solucionar disputas internacionales. “A fin de realizar el objetivo del párrafo precedente, nunca se mantendrán fuerzas terrestres, marítimas y aéreas, así como otro potencial bélico. El derecho a la beligerancia del Estado no será reconocido.” – Artículo 9 de la Constitución japonesa, 1947, palabras llevadas en el corazón por una gran mayoría del pueblo japonés.



En el triunfalismo del fin de la Segunda Guerra Mundial, la ocupación estadounidense de Japón, en la persona del general Douglas MacArthur, jugó un papel importante en la creación de esa constitución. Pero después que los comunistas llegaran al poder en China en 1949, EE.UU. optó por un Japón fuerte situado con seguridad en el campo anticomunista. Desde entonces todo ha ido cuesta abajo. Paso a paso… El propio MacArthur ordenó la creación de una “reserva nacional de policía”, que se convirtió en el embrión de las futuras fuerzas armadas japonesas… Visitando Tokio en 1956, el secretario de Estado de EE.UU., John Foster Dulles dijo a funcionarios japoneses: “En el pasado, Japón ha demostrado su superioridad sobre los rusos y sobre China. Era hora de que Japón pensara de nuevo en ser y comportarse como una Gran Potencia.” [2] … varios tratados entre EE.UU. y Japón sobre seguridad y cooperación en la defensa que, por ejemplo, especificaban que Japón integrara su tecnología militar con la de EE.UU. y la OTAN … el suministro por EE.UU. de nuevos aviones militares y destructores sofisticados… todo tipo de ayuda logística japonesa a EE.UU. en sus frecuentes operaciones militares en Asia… la repetida presión de EE.UU. sobre Japón para que aumente su presupuesto militar y el tamaño de sus fuerzas armadas… más de cien bases militares de EE.UU. en Japón, protegidas por las fuerzas armadas japonesas… ejercicios militares conjuntos de EE.UU. y Japón e investigación conjunta sobre un sistema de defensa de misiles… el embajador de EE.UU. en Japón, 2001: “Creo que la realidad de las circunstancias en el mundo va a sugerir a los japoneses que reinterpreten o redefinan el Artículo 9,” [3] … bajo presión de Washington Japón envió varios barcos al Océano Índico para reabastecer barcos de guerra de EE.UU. y Gran Bretaña como parte de la campaña de Afganistán en 2002, enviaron fuerzas no combatientes a Iraq para ayudar en la guerra estadounidense así como a Timor Oriental, otro escenario bélico hecho en EE.UU… el secretario de Estado Colin Powell en 2004: “Si Japón va a tener un papel amplio en la escena mundial y a convertirse en un miembro pleno del Consejo de Seguridad, y a tener el tipo de obligaciones que recibiría como miembro del Consejo de Seguridad, el Artículo Nueve tendría que ser examinado bajo esa luz.” [4]



Un resultado o síntoma de todo esto puede tal vez ser visto en el caso en 2005 de Kimiko Nezu, una maestra japonesa de 54 años, que fue castigada con transferencias de escuela a escuela, suspensiones, recortes de salario y amenazas de despido por haberse negado a ponerse de pie durante la ejecución del himno nacional, una canción de la Segunda Guerra Mundial elegida como himno en 1999. Se opuso a la canción porque era la misma que fue cantada cuando el Ejército Imperial salió de Japón llamando a un “reino eterno” para el emperador. En ceremonias de graduación en 2004, 198 maestros se negaron a ponerse de pie al resonar la canción. Después de una serie de multas y de acciones disciplinarias, Nezu y otros ocho maestros fueron los únicos manifestantes el año siguiente. Entonces se permitió que Nezu diera clases sólo cuando había otro maestro presente. [5]



Lo que nos lleva a Italia, el miembro restante del Eje de la Segunda Guerra Mundial. El Artículo 11 de la Constitución italiana de 1948 dice en parte: “Italia rechaza la guerra como medio de resolver las controversias internacionales y como instrumento de agresión contra las libertades de otros pueblos.” [6]



Pero Washington reivindicó temprano el alma de Italia en la posguerra. En 1948 EE.UU. prácticamente se apoderó de la campaña electoral italiana para asegurar que los democristianos (DC) derrotaran al candidato comunista-socialista. (Y EE.UU. siguió siendo una fuerza electoral en Italia durante las tres décadas siguientes, manteniendo a los DC en el poder. Los democristianos, por su parte, fueron leales socios en la Guerra Fría.) [7] En 1949, EE.UU. arregló que Italia se convirtiera en un miembro fundador de la OTAN. Esto no fue considerado como una amenaza para el Artículo 11 porque la OTAN siempre se presentó como una organización “defensiva”. Incluso en 1999 cuando realizó un bombardeo de 78 días de Yugoslavia en el que tanto Italia como Alemania suministraron aviones militares y una base aérea de la OTAN en Aviano, Italia, sirvió como principal centro para los vuelos diarios de bombardeo. Durante décadas, Italia ha albergado bases y aeropuertos militares utilizados por Washington en una aventura militar tras la otra de Europa a Asia.



Ahora hay unos 3.000 soldados italianos en Afganistán realizando una serie de servicios que posibilitan que EE.UU. y la OTAN participen en su sangrienta guerra. Y unos 15 soldados italianos también han perdido sus vidas en ese desafortunado país. La presión sobre Italia, como sobre Alemania, para que participen como combatientes a parte entera en Afganistán y otros sitios, es permanente por parte de sus compañeros de la OTAN. [8]



El Muro de Berlín – Otro mito de la Guerra Fría



Dentro de algunas semanas se puede esperar que muchos de los medios occidentales pongan en marcha sus maquinarias propagandísticas para conmemorar el 20 aniversario de la destrucción del Muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989. Todos los clichés de la Guerra Fría sobre el Mundo Libre contra la Tiranía Comunista serán sacados a relucir y se repetirá el simple cuento de cómo llegó a existir el muro: En 1961, los comunistas de Berlín Oriental construyeron un muro para impedir que sus ciudadanos oprimidos escaparan a Berlín Occidental y a la libertad. ¿Por qué? Porque a los comunistas no les gusta que la gente sea libre, que conozca la “verdad”. ¿Qué otro motivo podía haber habido?



Ante todo, antes de la construcción del muro, miles de alemanes orientales habían estado viajando a diario a trabajar en Berlín Occidental y luego volvían a sus casas en Berlín Oriental. De modo que evidentemente no eran retenidos en Berlín Oriental contra su voluntad. El muro fue construido primordialmente por dos razones:



1. Occidente estaba acosando a Alemania Oriental con una vigorosa campaña de reclutamiento de profesionales y trabajadores calificados alemanes orientales, quienes habían sido educados a costa del gobierno comunista. Esto terminó por llevar a una seria crisis de mano de obra y producción en el Este. Como indicación de este hecho, el New York Times informó en 1963: “Berlín Occidental sufrió económicamente por el muro con la pérdida de 60.000 trabajadores capacitados que habían ido a diario desde sus casas en Berlín Oriental a sus sitios de trabajo en Berlín Occidental.” [9]



2. Durante los años cincuenta, partidarios estadounidenses de la Guerra Fría en Alemania Occidental crearon una burda campaña de sabotaje y subversión contra Alemania Oriental hecha para causar problemas en la maquinaria económica y administrativa de ese país. La CIA y otros servicios de inteligencia y militares de EE.UU., reclutaron, equiparon, entrenaron y financiaron a grupos e individuos activistas alemanes, de Este y Oeste, para realizar acciones que cubrían el espectro desde el terrorismo a la delincuencia juvenil; todo lo que hiciera la vida difícil a la gente alemana oriental y que debilitara su apoyo al gobierno; cualquier cosa que desprestigiara a los comunistas.



Fue una empresa extraordinaria. EE.UU. y sus agentes utilizaron explosivos, incendios, cortocircuitos, y otros métodos para dañar centrales eléctricas, astilleros, canales, muelles, edificios públicos, gasolineras, el transporte público, puentes, etc.; descarrillaron trenes de mercancías, causando graves heridas a los trabajadores; quemaron 12 vagones de un tren de mercancías y destruyeron mangueras de aire comprimido de otros; utilizaron ácidos para dañar maquinaria industrial vital; echaron arena a la turbina de una fábrica, llevando a su paralización; incendiaron una fábrica de producción de baldosas; impulsaron la ralentización del trabajo en fábricas; mataron con veneno a 7.000 vacas de una cooperativa lechera; agregaron jabón a la leche en polvo destinada a escuelas alemanas orientales; al ser arrestados estaban en posesión de una gran cantidad del veneno cantaridina con el cual habían planeado la producción de cigarrillos envenenados para matar a dirigentes alemanes orientales; hicieron estallar bombas fétidas para dispersar reuniones políticas; trataron de perturbar el Festival Mundial de la Juventud en Berlín Oriental enviando invitaciones falsificadas, falsas promesas de alojamiento gratuito, falsos avisos de anulaciones, etc.; realizaron ataques contra participantes con explosivos, bombas incendiarias y reventando neumáticos; falsificaron y distribuyeron grandes cantidades de tarjetas de racionamiento falsificadas para causar confusión, escasez y resentimiento; enviaron notificaciones de impuestos y otras directivas y documentos gubernamentales falsificados para promover la desorganización y la ineficiencia dentro de la industria y los sindicatos… todo esto y mucho más. [10]



Durante todos los años cincuenta, los alemanes orientales y la Unión Soviética presentaron repetidamente quejas a los antiguos aliados de los soviéticos en Occidente y ante Naciones Unidas por actividades específicas de sabotaje y espionaje y pidieron la clausura de las oficinas en Alemania Occidental que afirmaban eran responsables, suministrando nombres y direcciones. Sus quejas cayeron en oídos sordos. Inevitablemente, los alemanes orientales comenzaron a restringir el ingreso al país desde Occidente.



No olvidemos que Europa Oriental llegó a ser comunista porque Hitler, con la aprobación de Occidente, la usó como una carretera para llegar a la Unión Soviética y eliminar el bolchevismo para siempre. Después de la guerra, los soviéticos estaban determinados a cerrar esa carretera.

En 1999, USA Today informó: “Cuando se derrumbó el Muro de Berlín, los alemanes orientales se imaginaron una vida de libertad en la cual los bienes de consumo serían abundantes y las dificultades se desvanecerían. Diez años después, un extraordinario 51% dice que era más feliz con el comunismo.” [11]



Aproximadamente en esos días nació un nuevo proverbio ruso: “Todo lo que los comunistas dijeron sobre el comunismo era mentira, pero todo lo que dijeron sobre el capitalismo resultó ser verdad.”




Notas
1. Der Spiegel (Alemania), November 20, 2006, p.24
2. Los Angeles Times, September 23, 1994
3. Washington Post, July 18, 2001
4. BBC, August 14, 2004
5. Washington Post, August 30, 2005
6. Wikipedia: "Article 11 of Italian Constitution"
7. William Blum, "Killing Hope", chapters 2 and 18
8. Para más detalles sobre la oposición de EE.UU. al pacifismo en el Eje después de la Segunda Guerra Mundial, vea [en inglés] "Former Axis Nations Abandon Post-World War II Military Restrictions"
9. New York Times, June 27, 1963, p.12
10. Vea Killing Hope, p.400, nota 8, para una lista de fuentes sobre los detalles del sabotaje y la subversión.
11. USA Today, October 11, 1999, p.1
William Blum es autor de:
* Killing Hope: US Military and CIA Interventions Since World War 2
* Rogue State: A Guide to the World's Only Superpower
* West-Bloc Dissident: A Cold War Memoir
* Freeing the World to Death: Essays on the American Empire
Pasajes de los libros pueden ser léidos [en inglés] y copias firmadas compradas, en
www.killinghope.org
Fuente:
http://www.zmag.org/zspace/commentaries/4001


lunes, 5 de octubre de 2009

El Puto Poder de la Desinformación trabaja a DIARIO y de manera PERIÓDICA

“Para saber quién manda en el mundo basta con mirar las bolsas de los países ricos”


Entrevista al periodista Pascual Serrano, autor de Desinformación



Diari de Girona



Pascual Serrano (Valencia, 1964) presentó el pasado sábado en Blanes (Girona) su último libro Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo (Península). Fundador de www.rebelion.org, continúa crítico como siempre con los mass media.



  • En una ocasión a un avión no le dejaron sobrevolar los Estados Unidos porque viajaba un periodista non grato.
    Era Hernando Calvo, muy amigo mío. Es un signo inquietante de adónde hemos ido a parar. Triste es el mundo donde un periodista -que sólo escribe- es un peligro para el país más poderoso.

  • ¿La desinformación a la que según usted nos someten los medios es por motivos ideológicos o económicos?
    Hay motivos estructurales, está la necesidad de rentabilidad de los medios y hay un claro plan preconcebido y diseñado para desinformar sobre algunos temas.

  • ¿Puede que tenga algo que ver con lo que dice Orwell en 1984: "Quien controla el presente controla el pasado y quien controla el pasado controla el futuro"?
    Probablemente, Pero aquel Gran Hermano ya no es el estado, a estas alturas hay empresas y poderes más poderosos. Mira en Estados Unidos, ni el presidente puede reformar el sistema sanitario porque hay alguien por encima que se opone.

  • ¿Obama es una de las grandes mentiras de los medios?
    Bastante trabajo tiene con enfrentarse a los amos del mundo. Todavía debe demostrar si quiere cambiar las cosas. Y si puede. Que no puede, ya estoy convencido. Me queda la duda de si quiere.

  • ¿Así que no son paranoias, eso de los poderes que dominan el mundo?
    Ya no están ocultos. Son las empresas que manejan más dinero que el PIB de muchos estados. Para saber quién manda en el mundo basta con mirar las bolsas de los países ricos.

  • Siguiendo con 1984, se dice también que “cuando haya una revolución, nosotros ya seremos ceniza".
    Bien, pero las alternativas no se limitan a: o alienación o revolución. Hasta que no se llega a una situación idílica, hay muchos logros que se pueden conseguir.

  • ¿Qué se nos oculta, por ejemplo, de lo que pasa en Honduras?
    Un diario catalán ponía en duda que la policía hubiera lanzado gases dentro de la embajada de Brasil, cuando la Cruz Roja estaba atendiendo a numerosos intoxicados.

  • ¿Y de lo que sucede en Sudamérica?
    Los logros sociales de numerosos gobiernos que son calificados falsamente de dictaduras.

  • ¿Se trata igual a los dirigentes del tercer y del primer mundo?
    No se utiliza el mismo rasero, mira cómo tratan las payasadas de Yeltsin o Berlusconi y cómo se burlan de Evo Morales. Pero es que dentro del tercer mundo también se presentan de forma diferente, según sean amigos o enemigos.

  • ¿Y cuando se trata de informar sobre el propio país?
    Entonces difunden 20 líneas del informe de Amnistía Internacional sobre Cuba y se ocultan las 20 páginas que hablan de España.

  • ¿Cuáles son los grandes engaños referentes a España?
    Uff. La transición, una monarquía intocable, el silencio sobre una propuesta de banca pública que se está haciendo durante la crisis y muchos más.





¿Quiénes son los Putos Piratas que practican despiadadamente el Imperialismo más depredador y criminal?

Proyecto Censurado 2008/09 (II)
Los "piratas" somalíes son pescadores en lucha contra el saqueo occidental de la pesca de arrastre y la descarga de basura tóxica

Najad Abdullahi/Johann Hari /Mohamed Abshir Waldo
Al Jazeera English/Huffington Post/WardheerNews
www.rebelion.org 5 de octubre de 2009-10-05

La comunidad internacional condenó con fuerza y declaró la guerra a los piratas-pescadores somalíes, mientras protege discretamente las operaciones de sus flotas dedicadas a la Pesca Ilegal No Declarada y No Reglamentada (IUU, por su sigla en inglés) procedentes de todo el mundo, que pescan furtivamente y, además, descargan basura tóxica en aguas somalíes desde que cayó el gobierno de ese país hace 18 años. Cuando colapsó el gobierno de Somalia, en 1991, los intereses extranjeros aprovecharon la oportunidad para comenzar a saquear las fuentes alimentarias del mar del país y a utilizar las aguas sin vigilancia como vertedero de basura nuclear y tóxica.

Según el Grupo de Trabajo de Alta Mar (HSTF, sigla en inglés), en 2005 más de 800 barcos pesqueros IUU operaban al mismo tiempo en aguas de Somalia, aprovechándose de la incapacidad del país de vigilar y controlar sus propias aguas y zonas de pesca. Los barcos IUUs arrasan anualmente con un estimado de 450 millones de dólares en mariscos y peces de las aguas somalíes. Así roban una fuente inestimable de proteína a una de las naciones más pobres del mundo y arruinan el sustento de vida legítimo de los pescadores.

Los reclamos contra la descarga de basura tóxica, así como la pesca ilegal, han existido desde principios de los años 90, pero las pruebas físicas emergieron cuando el tsunami de 2004 azotó el país. El Programa del Ambiente de Naciones Unidas (UNEP, por su sigla en inglés) reportó que el tsunami reventó la herrumbre de los contenedores de basura tóxica que se vararon a orillas de Puntland, en el norte de Somalia.

Nick Nuttall, portavoz del UNEP, dijo a la cadena árabe Al-Yazira que cuando los envases fueron rotos y abiertos por la fuerza de las olas, los contenedores expusieron a la luz una “actividad espantosa” que se había estado llevando a cabo por más de una década. “Somalia está siendo utilizada como vertedero para desechos peligrosos desde comienzos de los años 90, y continuó con la guerra civil desatada en ese país”, dijo. “La basura es de muy diversas clases. Hay desechos radioactivos de uranio, la basura principal, y metales pesados como cadmio y mercurio. También hay basura industrial, desechos de hospital, basuras de sustancias químicas y lo que se desee nombrar”.

Nuttall también dijo que desde que los contenedores llegaron a las playas, centenares de residentes han caído enfermos, afectados por hemorragias abdominales y de boca, infecciones en la piel y otras dolencias. “Lo más alarmante aquí es que se está descargando basura nuclear. La basura radiactiva de uranio está matando potencialmente a los somalíes y está destruyendo totalmente el océano”, dijo.

Ahmedou Ould-Abdallah, enviado de la ONU para Somalia, dijo que en la práctica el petróleo contribuyó a la guerra civil de 18 años en Somalia, pues las compañías pagan para descargar su basura a los ministros del gobierno y/o a los líderes de la milicia. “No hay control gubernamental… y sí hay pocas personas con alta base moral…, están pagándole a gente encumbrada, pero a causa de la fragilidad del “gobierno federal transitorio”, algunas de estas corporaciones ahora ni siquiera consultan a las autoridades: simplemente descargan su basura y se van”.

En 1992 los países miembros de la Unión Europea y otras 168 naciones firmaron la Convención de Basilea, sobre el control de movimientos transfronterizos de desechos peligrosos y su almacenamiento. El convenio prohíbe el comercio de basura entre los países signatarios, así como también a los países que no hayan firmado el acuerdo, a menos que haya sido negociado un acuerdo bilateral. También prohíbe el envío de desechos peligrosos a zonas de guerra.

Asombrosamente, la ONU ha desatendido sus propios principios y ha ignorado súplicas somalíes e internacionales para detener la devastación continua de los recursos marinos somalíes y la descarga de basura tóxica. Las violaciones también han sido largamente ignoradas por las autoridades marítimas de la región. Éste es el contexto en el que aparecieron los hombres que estamos llamando “piratas”.

Hay acuerdo en que al principio los pescadores somalíes ordinarios fueron quienes usaron lanchas rápidas para intentar disuadir a los barcos descargadores y rastreadores, o por lo menos aplicarles un “impuesto”. Se llamaron a sí mismos “Guardacostas Voluntarios de Somalia”.

Uno de los líderes de los piratas, Sugule Ali, explicó que su motivo fue “poner alto a la pesca ilegal y a las descargas en nuestras aguas… No nos consideramos bandidos del mar. Consideramos que los bandidos del mar [son] quienes pescan ilegalmente y descargan basura, y portamos armas pero en nuestros mares”.

El periodista británico Johann Hari observó en el Huffington Post que, mientras nada de esto justifica la toma de rehenes, los “piratas” tienen, de manera aplastante, el apoyo de la población local que les da la razón. El sitio web independiente WardherNews (1), de Somalia, condujo la mejor investigación que tenemos sobre qué está pensando el somalí ordinario. Encontró que el 70% “apoya fuertemente la piratería como una forma de defensa nacional de las aguas territoriales del país”.

En vez de tomar medidas para proteger a la población y las aguas de Somalia contra las transgresiones internacionales, la respuesta de la ONU a esta situación ha sido aprobar resoluciones agresivas que dan derecho y animan a los transgresores a emprender la guerra contra los piratas somalíes.

Un coro de países que demanda endurecer la acción internacional condujo a una precipitación naval multinacional y unilateral por invadir y tomar el control de las aguas somalíes. El Consejo de Seguridad de la ONU (algunos de cuyos miembros pueden tener muchos motivos ocultos para proteger indirectamente a sus flotas pesqueras ilegales en aguas somalíes) aprobó las resoluciones 1816, en junio de 2008, y 1838, en octubre de 2008, que “invitan a los estados interesados en la seguridad de las actividades marítimas a participar activamente en la lucha contra la piratería en alta mar fuera de las costas de Somalia, particularmente desplegando buques de guerra y aviones militares…”

La OTAN y la Unión Europea han publicado órdenes al mismo efecto. Rusia, Japón, India, Malasia, Egipto y Yemen se han unido a la batalla, junto con un número cada vez mayor de países.

Durante años, las tentativas realizadas para controlar la piratería en los mares del mundo a través de resoluciones de la ONU no pudieron aprobarse, en gran parte porque las naciones miembro sentían que tales acuerdos afectarían a su soberanía y seguridad. Los países son poco proclives a ceder el control y patrullaje de sus propias aguas. Las resoluciones 1816 y 1838 de la ONU, a las que se opusieron algunas naciones de África Occidental, del Caribe y Sur América, por consiguiente fueron acordadas para aplicarse solamente a Somalia, un país que no tiene ninguna representación en las Naciones Unidas con fuerza como para exigir enmiendas destinadas a proteger su soberanía. Igualmente, fueron ignoradas las objeciones de la sociedad civil somalí al proyecto de resolución, que no hizo ninguna mención a la pesca ilegal ni a los peligros de la descarga de basura.

Hari preguntó: “¿Esperamos que los somalíes hambrientos permanezcan pasivamente en sus playas, remando entre nuestra basura nuclear, y nos observen cómo les arrebatamos sus peces para comérnoslos en restaurantes de Londres, París y Roma? No hemos actuado contra esos crímenes. Pero cuando algunos pescadores respondieron interrumpiendo el tránsito por el corredor marítimo del 20% del suministro de petróleo del mundo, comenzamos a chillar sobre esta “maldad”. Si realmente queremos ocuparnos de la piratería, necesitamos extirpar la raíz que la causa –nuestros crímenes–, antes de enviar a las cañoneras a despejar la ruta de criminales somalíes”.

Actualización de Mohamed Abshir Waldo (de “WardheerNews”)

Las crisis de piratería múltiple en Somalia no ha disminuido desde mi artículo anterior, “Las dos piraterías en Somalia: ¿Por qué una palabra ignora a la otra?”, publicado en diciembre de 2008. Continúa con nuevos bríos toda la piratería ilegal de pesca, la descarga de basura y el tráfico marítimo ilegal. Los pescadores somalíes, convertidos en piratas como reacción a la pesca furtiva masiva extranjera armada, han intensificado su guerra contra toda clase de naves en el golfo de Adén y el Océano Índico.

En una respuesta internacional, los gobiernos extranjeros, las organizaciones internacionales y los grandes medios de información se han unido en demonizar a Somalia y en describir a sus pescadores como hombres malvados que sorprenden a las naves y aterrorizan a los marineros (aunque no se ha dañado a ninguno). Esta presentación es torcida. Los grandes medios dijeron relativamente poco sobre las otras piraterías, la de la pesca ilegal y la descarga de basura.

Las marinas de guerra aliadas del mundo –con una flota superior a 40 buques de guerra, de ellos 10 asiáticos, árabes y de países africanos, así como de muchas naciones miembros de la OTAN y de la Unión Europea– intensificaron su cacería de pescadores-piratas somalíes, sin importar si realmente practican la piratería o a la pesca normal en las aguas somalíes.

Las diversas reuniones del Grupo Internacional de Contacto para Somalia (ICGS, por su sigla en inglés) en Nueva York, Londres, El Cairo y Roma continúan intensificando la demonización de los pescadores somalíes e impulsan otras acciones punitivas, sin una sola mención a las violaciones de la pesca ilegal y la descarga tóxica de buques con bandera de aquellos mismos países que se sientan en los foros del ICGS y de la ONU para juzgar a la piratería.

En la reunión anti-piratería del ICGS en El Cairo, el 30 de mayo de 2009, Egipto e Italia fueron los países que más insistieron en pedir un castigo severo a los piratas-pescadores somalíes. Mientras estos países ICGS se reunían hoy en Roma (10 de junio de 2009), la comunidad local de la ciudad costera somalí de Las Khorey retuvo a una gabarra italiana y a dos barcos rastreadores egipcios abarrotados de peces capturados ilegalmente en aguas somalíes, que a la vez remolcaban dos enormes tanques sospechosos de contener basura tóxica o nuclear. La comunidad de Las Khorey invitó a los expertos internacionales a que vinieran a investigar estos casos, pero hasta ahora no hubo respuesta a la invitación.

Debe señalarse que la IUU (sigla en inglés de Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada) y la descarga de desechos están ocurriendo también en otros países africanos. Costa de Marfil es otra víctima importante de la descarga tóxica internacional.

Se dice que los actos de piratería realmente son actos de desesperación y, como en el caso de Somalia, un hombre transformado en pirata a la vez es guardacostas.


Notas:
1) http://wardheernews.com/Editorial/editorial_54.html

*) Fuentes:
Al Jazeera English, 11 de octubre de 2008, “Toxic waste behind Somali piracy”, por Najad Abdullahi; Huffington Post, 4, de enero de 2009, “You are being lied to about pirates”, por Johann Hari; y WardheerNews, 8 de enero de 2009, “The Two Piracies in Somalia: Why the World Ignores the Other”, por Mohamed Abshir Waldo.

Estudiante investigador: Christine Wilson Evaluador académico: Andre Bailey, EOP Advisor Sonoma State University .

Traducción de Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)
Fuente original:
http://www.argenpress.info/2009/10/proyecto-censurado-los-piratas-somalies.html

sábado, 3 de octubre de 2009

De la Puta obscenidad del Pornocapital tanatocrático en el Reino FrancoBourbónico de los Bribones

Borbón 9 - Goirigolzarri 3



Amadeo Martínez Inglés



No, amigos, no se trata del resultado de un partido amistoso de fútbol jugado entre los equipos de esa especialidad de La Zarzuela (capitaneado por Juan Carlos I) y el del BBVA, con su antiguo crack, el señor José Ignacio Goirigolzarri, a la cabeza.

Ni tampoco, del marcador final de un largo, larguísimo, encuentro de tenis sobre tierra batida, con incrustaciones de oro, entre el ya fondón jefe del Estado español y el espigado y ya ex consejero delegado del gran banco español de las “bes” y la “uve”, que ha saltado a la fama en los últimos días a cuenta de la pensión “de caridad” que ha tenido a bien concederle dicha entidad hasta que la espiche.

Ni tampoco, asimismo, esos dígitos del encabezamiento hacen referencia al número de piezas de caza mayor (osos, borrachos o no, incluidos) logrados por cada una de estas dos respetables personas en el curso de reciente cacería en alguna reserva cinegética de la Rusia profunda.

Ni tan siquiera esos emblemáticos números, puestos al lado de sus conocidos apellidos, reconocen las hipotéticas victorias que cada uno de ellos haya podido conseguir a lo largo de los años en las habituales regatas mallorquinas, que todos los años organizan la familia real española, y en las que el rey suele ejercer de patrón del yate (o lo que sea, pues de estos jolgorios elitistas de la vela reconozco que no sé ni papa) “Bribón”.

No, no, no es nada de todo eso, amigo lector. No se trata de ningún resultado alcanzado en reñida confrontación deportiva, del tipo que sea, entre estos dos preclaros personajes del entorno político y social español: el rey Juan Carlos y el bancario vasco José Ignacio. Se trata, lisa y llanamente, del número de millones de euros que cada uno de estos dos angelitos “milloneuristas” van a ingresar el año que viene y sucesivos (si Dios, el Parlamento español, los accionistas del BBVA o la madre que les parió, con perdón, no lo remedian) en sus respectivas cuentas corrientes; que en el caso que más conozco, la del Borbón o del Gran Capitán (que vienen a ser lo mismo, pues este heredero de la finca de Franco a título de rey no da cuentas a nadie del dinero que le regalamos los españoles para sus francachelas) supera ampliamente los 300.000 millones de las antiguas pesetas (1.270 millones de euros), si hacemos caso a prestigiosas revistas internacionales. Aquí en España, su fortunita constituye uno de los secretos mejor guardados, mejor incluso que los preparadísimos planes que el Estado Mayor del Ejército tiene confeccionados para defendernos en su día del sátrapa marroquí Mohamed VI.

Entonces, amigos, vista la apabullante diferencia de sueldo a favor del antiguo cazador de osos y todavía rey de España, Juan Carlos I, ¿a qué vienen los desaforados ataques que ha sufrido en los dos últimos días el bancario (o banquero, no quiero que se me enfaden los bancarios de verdad) Goirigolzarri?

¡Que si cobrará más de un millón de pesetas al día; que si se meterá todas las noches en el colchón lo equivalente al sueldo de setecientos jubilatas de pensión media; que si esto puede ser de recibo en un país empobrecido, en crisis brutal y con más de un millón de “ceroeuristas” que no cobran ya ni un duro; que si no ha llegado el momento de decir basta a estos “bonus” salvajes que encienden al personal…!

A mí, desde luego, como al resto de los españoles que llevan ya más de un año haciendo cuentas todas las noches para poder sobrevivir a su pobreza al menos 24 horas más, esto del sueldo multimillonario del banquero de oro vasco, traicionado y prejubilado por su jefe que le había prometido su sillón y luego nada de nada, me pone de muy mala leche. No digo de los nervios, pues hace ya muchas décadas que no los tengo o, por lo menos, no los noto; justo desde que en el curso de un salto en paracaídas me lié con otro y pude ver con toda claridad como la madre tierra se aproximaba a mí a bastantes metros por segundo. Pero, desde luego, lo de este hombre, obligado ya a perpetuidad a viajar en furgón blindado en lugar de en el ya clásico Audi 8 de reyes, príncipes, políticos trincones y ejecutivos de alto estanding, no se debe dejar pasar de rositas. En Europa y América pensando como les rebajan los humos a banqueros y blindados económicos de todo tipo y aquí, como siempre, sacando los pies del tiesto.

Pero es que, a mí, a pesar de todo lo que acabo de decir, me pone todavía de más mala leche, que en un pequeño rinconcito de los presupuestos de cada año (este año tienen la caradura de decir que se los congelan), como si nada, sin que nadie lo debata o ponga en cuestión, se le otorguen al monarca español la friolera de 9 millones de euros (8,9 para ser exactos), 1.500 millones de pesetas, para sus gastos de bolsillo puesto que todos los demás gastos de sus residencias, palacios, yates, vacaciones, bodas reales, viajes… y demás bagatelas propias del inútil, antidemocrático y extemporáneo cargo que ostenta, van aparte, contra el bolsillo de todos los ciudadanos españoles, pero aparte. Seguramente para que el monto total de lo que nos cuesta la llamada pomposamente familia real no se dispare y ponga al personal al borde de un ataque de nervios… republicanos.

Así que, ya ven: Borbón 9; Goirigolzarri 3. Gana el primero por goleada y nadie se mete con él. Este país es así: simplón, paciente, cortesano y un pelín cobarde. No se enfade el personal celtibérico pero es así... ¿Como se le pueden seguir pagando, con la que está cayendo, a este hombre, que no hace nada, sólo figurar (su última excursión productiva ha sido el viajecito de Estado para marcar paquete en la sede del COI) y divertirse todo lo que puede por el ancho mundo, que no ha sido elegido por nadie decente (el que lo hizo era un redomado genocida de su propio pueblo) y que se ha dedicado durante muchos años a incordiar a los legítimos representantes del pueblo soberano, la friolera de 1.500 millones anuales de las antiguas pesetas?

Esto si que es un despreciable bonus de raíz franquista, pagado anualmente por todos los ciudadanos españoles. No nos escandalicemos, por lo tanto, con el caso del banquero vasco de largo apellido y seguramente un magnífico profesional y procuremos hacer cuanto antes todo lo necesario para que el flagrante caso del Borbón multimillonario no dure mucho en el tiempo...

jueves, 1 de octubre de 2009

La Puta Vida nos enseña mucho más que las Putas Jaulas de las mediocres cárceles llamadas Universidades donde se nos destrozan nuestras Facultades

Discurso del autor uruguayo al recibir la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid
Aprendizaje, desafío
y viaje de las palabras



Para expresar mi gratitud a esta alegría inmensa que me han regalado no encuentro mejor manera que contar tres historias. No son inventadas por mí, sino que son por mí vividas.



La primera es sobre mi aprendizaje. Yo no tuve la suerte de conocer a Sherezade. No aprendí el arte de narrar en los palacios de Bagdad. Mis universidades fueron los viejos cafés de Montevideo. Los cuentacuentos anónimos me enseñaron. En la poca enseñanza formal que tuve –porque no pasé de primero de Liceo– fui un pésimo estudiante de historia. Y en los cafés descubrí que el pasado era presente. Y que la memoria podía ser contada de tal manera que dejara de ser eterna para convertirse en ahora.



No recuerdo la cara ni el nombre de mi primer profesor. Pero él contó una historia de 1904 –por la edad se veía que él no había nacido en aquel entonces–, pero la contaba como si hubiera estado ahí. Fue mi primera lección: el arte es una mentira que dice la verdad. Y escuchando aprendí que se puede contar lo que pasó de tal manera que vuelva a ocurrir cuando uno lo cuenta. Que pueda uno escuchar ese remoto trueno de los cascos de los caballos. Y que pueda uno ver las huellas de arena aunque el suelo sea de baldosa o de madera. Y aquel hombre para decir la verdad mintió que él había recorrido las praderas ensangrentadas después de la batalla y había visto los muertos. Y uno de los muertos dijo –era un ángel, un muchacho bellísimo con la hincha blanca, roja de sangre–: Por la patria y por ella más.



Un segundo relato sobre mi primer desafío en el arte de narrar. En un pueblo boliviano, un día de laguna –Laguna devoraba a sus hijos metidos en los socavones de las tripas del estaño–, los mineros perseguían las vetas de estaño y en esa cacería perdían en pocos años los pulmones y la vida. Yo había pasado un tiempo ahí, me había hecho algunos amigos y había llegado la hora de departir. Estuvimos toda la noche leyendo, los mineros y yo, cantando y contando chistes, a cual más malo. Cuando ya estábamos cerca del amanecer, cuando poco faltaba para que el chillido de la sirena los llamara al trabajo, mis amigos callaron todos a la vez y alguno preguntó, pidió, mandó: Y ahora hermanito, dinos cómo es la mar. Yo me quedé mudo, pero insistían, cuéntanos, cuéntanos cómo es la mar. Ninguno de ellos iba a verla nunca. Todos iban a morir temprano. Y yo no tenía más remedio que traerles la mar. La mar estaba lejísimos y yo tenía que encontrar palabras que fueran capaces de mojarlos.



Y la tercera historia sobre los extraños viajes de las palabras. Hace pocos meses, ante los estudiantes mexicanos leí algunos relatos. Uno de ellos, de mi libro Bocas del tiempo, contaba que el poeta español Federico García Lorca había sido fusilado y prohibido durante la larga dictadura de Franco. Y que un grupo de teatreros del Uruguay había estrenado una obra suya en un teatro de Madrid, al cabo de tantos años de obligado silencio. Y al fin de la obra esos teatreros no habían recibido los aplausos esperados; el público español había aplaudido con los pies pateando el piso. Y ellos se habían quedado estupefactos. No entendían nada. Tan mal habían actuado –pensaban–. Cuando me lo contaron pensé que quizás el trueno sobre la tierra había sido para el autor fusilado por rojo, por marica, por raro… Una manera de decirle: Para que sepas Federico lo vivo que estás. Y cuando lo conté en la Universidad de México me ocurrió lo que nunca me había ocurrido en las otras ocasiones en que había contado esa historia. Los estudiantes aplaudieron con los pies. Miles de pies pateando el piso con alma y vida. Y así continuaron mi relato y continuaron lo que mi relato contaba como si eso estuviera ocurriendo en un teatro de Madrid unos cuantos años antes. Ese segundo trueno sobre la tierra estaba también dirigido al poeta fusilado y era también una manera de decirle: Para que sepas, Federico, lo vivo que estás.