martes, 7 de julio de 2009

Dos libros contra el Puto Plan Bolonia: el Marx acá de la Unimercantilización del Espacio €peo de Heducazión




Hablan, piensan y escriben l@s alumn@s

Pascual Serrano & LPGr
Le Monde Diplomatique

· “Bolonia no existe. La destrucción de la Universidad europea”. Luis Alegre y Víctor Moreno (coords.). Ediciones Hiru (Hondarribia, 2009).
· “El Plan Bolonia”. Carlos Fernández Liria y Clara Serrano García. Ediciones Los libros de La Catarata (Madrid, 2009).


Leemos muchos libros escritos por profesores de Universidad, de modo que quizás va siendo hora de que leamos algunos escritos por los alumnos. El debate sobre el denominado Plan Bolonia para la creación de un Espacio Europeo de Educación Superior, ha animado a la publicación de dos libros donde los alumnos tienen un protagonismo importante. Se trata de “Bolonia no existe. La destrucción de la Universidad Europea” (Hiru), y “El Plan Bolonia” (La Catarata). Aunque en ambos se les ha colado un profesor, Carlos Fernández Liria -como prologuista en el primero y coautor en el segundo-, creo que se trata de dos obras que dan la palabra a quienes representan el futuro de la Universidad, los actuales alumnos.


Se podrá decir que los dos libros adoptan posiciones críticas hacia Bolonia, algo curioso puesto que, mientras que en los medios de comunicación la tribuna sólo la conceden a los defensores, en los libros estos últimos no aparecen. La razón es sencilla, el modelo actual ha dejado los libros para el pensamiento díscolo y los grandes medios para el dominante. Ya lo decía Ryszard Kapuscinski cuando escribía sobre la censura en su Polonia natal. Afirmaba que el sistema de la censura permitía publicar todo, con la única condición de que se hiciera en una revista de escasa tirada. De este modo, el sistema pretendía decirle al mundo occidental que existía libertad de expresión porque se podían publicar trabajos críticos. Pero mientras más grande era el periódico, el canal de televisión y la estación de radio, mayor era la censura. Pues sencillamente eso sucede aquí, que algunas tesis sólo se permite que salgan en los libros, a ser posible de editoriales humildes.

La otra situación que ha sacado la luz el Plan Bolonia –y que denuncia Carlos Fernández Liria- es la sumisión del profesorado, “de una cobardía sin límites, de una ceguera culpable y una estupidez suicida”, frente a la dignidad y valentía de unos alumnos que han salido a la calle para denunciar lo que consideran la destrucción de la Universidad pública europea. Leamos, al menos por esta vez, a los alumnos que escriben su primer libro y piensan en el futuro.

Con la Puta Muerte hemos topao: Gracias por tu generosidad





En agosto de 1977 sentí que no tenía tierra bajo los pies. Había llegado a Lima luego de un accidentado periplo por Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay, nuevamente Argentina, Bolivia, y finalmente Perú. No podía quedarme en ninguna parte, eso era el exilio y, de pronto, en una calle de Lima vi a mi viejo amigo “Chiclayo” Pérez junto a uno de los grandes escritores latinoamericanos: el ecuatoriano Jorge Enrique Adoum.


En cuanto supo que era chileno y de los jodidos, el autor de “Entre Marx y una Mujer Desnuda” me abrazó, y a partir de ese gesto nació una amistad que se prolongó en Quito primero, y luego en los encuentros en París, al amparo de la formidable hospitalidad de Jorge Amado y Zelia, o en los fax desteñidos por el tiempo.


Un día de agosto de 1977, desde un bar limeño, Jorge Enrique Adoum hizo varias llamadas telefónicas al Ecuador solicitando un visado, hasta que un funcionario de Relaciones Exteriores le pidió que, para ahorrar tiempo, le dictara el mismo las características del visado. Al día siguiente la embajada ecuatoriana en Lima me entregaba un salvoconducto absolutamente inusual, sobre todo si era emitido por una dictadura, la del general Rodríguez Lara, “El Bombita”, y que me autorizaba a residir en Ecuador durante todo el tiempo que considerase necesario. Además, aquel documento dictado por Adoum, adornado con varios sellos y firmas, invitaba a las autoridades ecuatorianas a dar todo tipo de facilidades el licenciado Sepúlveda, para el éxito de sus gestiones. Desde aquel momento, el trato entre el autor de “Los Cuadernos de la Tierra” e “Informe Personal sobre la Situación” fue de Doctor Adoum y Licenciado Sepúlveda, pero en Quito, al calor de unos canelazos éramos El Turquito y Lucho, dos tipos que recorrían las cantinas quiteñas, amanecían entre los puestos multicolores de la Avenida 24 de Mayo, y con lágrimas en los ojos cantaban; yo quiero que a mi me entierren como a mis antepasados, en el vientre oscuro y fresco de una vasija de barro.


En aquellos años, en Quito había una sorprendente cantidad de chilenos, argentinos y uruguayos, según todos, de paso, mientras la oficina de refugiados de Naciones Unidas decidía nuestros destinos. La mayoría estaba en una situación de limbo legal, eran frecuentes los arrestos, la temida policía de migraciones al mando del mayor Jarrín aterrorizaba con sus redadas y, gracias a mi salvoconducto, creo que era uno de los pocos a salvo de ser extraditado. Cada vez que caí en una redada, y fueron varias, presentaba el documento debidamente plastificado, y el “siga no más, licenciado” de los policías me llevaba a telefonear eufórico al Turquito para informarle que el dichoso papel todavía funcionaba.


Cuento esto, porque frente a mi tengo una foto del Turquito, porque mi amigo Jorge Enrique Adoum me hizo repetir muchas veces esta historia, porque lo quiero mucho y con rabia, porque se me fue de la vida y ya está reposando como sus antepasados, en el vientre oscuro y fresco de una vasija de barro.


Lo recuerdo en nuestro último encuentro, hace un par de años en Povoa do Varzim, en Portugal. Viajábamos en el bus de Correntes da Escritas, un hermoso encuentro literario, y El Turquito encandilaba con sus dotes seductoras de muchacho octogenario, con sus chistes soviéticos tan maravillosamente bien contados y que hacían llorar de alegría a Rosa Montero.


Sus ojos de miope ilustre se iluminaban al hablar de Neruda, de sus años como secretario y amigo del poeta. El Turquito tenía por costumbre vivir en nombre de muchos y, así, a la hora serena de compartir un trago bebido con todo el sentimiento posible, bebía sorbitos a la salud de Neruda, de Roque Dalton, de Otto René Castillo, de Javier Heraud, de Paco Urondo, de sus compañeros generacionales caídos en la lucha por la dignidad latinoamericana.


Jorge Enrique Adoum se apuntó a todas las causas justas y se jugó por ellas desde su condición de intelectual lúcido, de novelista de garra, de poeta enorme y de compañero imprescindible.


Pienso en él, miro su foto, y la memoria me lleva hasta el Quito de casas blancas en donde hicimos tantos planes mirando el amanecer andino, o cuando sentados en la parte más alta de El Batán, en la casa de Oswaldo Guayasamín, imaginábamos el fin de las dictaduras y un continente latinoamericano habitados por hombres y mujeres cuyo gentilicio sería la palabra hermanos.


Nos va a faltar el Turquito. Me va a faltar mi amigo y compañero Jorge Enrique Adoum a la hora de seguir soñando, porque entre las muchas cosas que me enseñó está el valor de los sueños compartidos.


Pero él sigue soñando, desde sus libros, y en el vientre oscuro y fresco de una vasija de barro.

Contra el Puto Aznarín de las Azores: Profeta del aznarfabetismo


Aznar sabe cómo salir de la crisis
(O sea: ¡¡¡que no sabe una Polla de la Puta Economía!!!)

& reTOQUES de LPGr
Rebelión

Hace muchos años que la palabra progreso comenzó a perder el significado que desde la Revolución Francesa se le había venido dando. Si para los revolucionarios franceses y para los demócratas de los dos siglos siguientes el término progreso iba indisolublemente ligado a la prosperidad material y cultural de la sociedad en su conjunto, para los deformadores del mismo, que no son otros que los adalides del neoconservadurismo más pacato y desalmado, la palabra progreso se relaciona exclusivamente con el crecimiento económico depredador de un individuo, un grupo de individuos o una comunidad cualquiera en un momento dado, es decir con una carrera interminable para ver quien es capaz de situarse en los primeros lugares del escalafón aunque sea a costa de la explotación de continentes, países y ciudadanos del mundo entero, aunque ese crecimiento ponga en riesgo el equilibrio ecológico del planeta, aunque haga inviable la vida a medio plazo. En ese sentido, la palabra progreso, desposeída de su carácter igualitario, esperanzador y utópico, que incluía la creencia en que el hombre sería capaz algún día de construir una sociedad justa, amable y bienhechora, cobra un nuevo significado que la hace desagradable al oído y al intelecto, pues sustituye la natural aspiración del género humano a vivir en un mundo mejor por la posibilidad de que los más afortunados se lleven, gracias a la fortuna, a su falta de escrúpulos y a su dudable capacidad, la mayor parte del pastel sin intención alguna de repartirlo con nadie, más bien con el deseo de quedarse con no sólo con la mayor parte, sino con todo él.


Entre los que piensan así -el verbo pensar asociado a este personaje también puede carecer de sentido-, está José María Alfredo Aznar López, presidente del Gobierno de la Moncloa hasta hace cinco años, inventor junto a Rodrigo Rato de la política económica del ladrillazo –que como todo el mundo sabe consistía en hormigonear toda la Península Ibérica en menos de lo que canta un gallo para forrarse en el día: Después de mí, el diluvio–, padre putativo de la actual crisis, conferenciante para sordos, franquista, devoto de José Tomás y de María Santísima, íntimo de Bush y Berlusconi, lector empedernido de Roberto Alcázar y Pedrín y eminente economista de la famosa Escuela de los Macabeos, conocida en todo el mundo por los concienzudos análisis macroeconómicos que desde que Sansón arrasó los campos de cereales de los filisteos atando bojas encendidas a las colas de cien mil zorros, publican anualmente las revistas más acreditadas del sector y, por supuesto, AR: o sea ¿no?: la sin par Ana Rosa Quintana.


Teniendo en cuenta el contexto político-social del momento, es indudable que a Aznar López hay que reconocerle muchos méritos, pero sobre todo uno que por su reciente descubrimiento nos atrevemos a comunicarles en rigurosa primicia. Es el siguiente: En la escala de dureza de los minerales elaborada por Frederic Mohs hace doscientos años ocupaban los tres primeros lugares el diamante, el corindón y el topacio. Ha pasado el tiempo y esto tampoco es así ya, ahora la caradura de Aznar ocupa el primer puesto porque se ha demostrado que ni el más puro y aquilatado de los diamantes es capaz de arañarla, mientras una arista de la caradura de Aznar puede partir en dos al mejor de los diamantes. Aclarado este particular, dado a conocer por el laureado profesor S. G. Piagget de la Universidad de Denver en The Lancet, trataremos de analizar las propuestas económicas que para el bien de la humanidad –¡¡¡siempre pensando en el bien ajeno!!!– puso a disposición del público en general, y de los alféreces provisionales en particular, nuestro ínclito político en concurrida rueda de prensa celebrada en Quintanilla de Onésimo Redondo y de las JONS hace tan sólo unas semanas.


Hace años -aunque ya nos parezcan milenios desde el paleopolítico de la Santa Transición-, en un conocido programa de televisión, La Clave, se produjo un debate sobre el pensamiento político de Franco. Los contertulios se enzarzaron acaloradamente sin que el moderador -José Luis Balbín- interviniese más de lo necesario. Cuando la polémica estaba en su cenit, Juan Diego, que había permanecido en silencio, hizo sonar su voz ronca y dijo: “El pensamiento político de Franco está en este libro”. Se hizo un silencio expectante. Con parsimoniosa lentitud, Juan Diego enseñó el voluminoso libro a las cámaras procediendo a abrirlo. Era un libro decorativo, vacío, no tenía ninguna página, por tanto ningún pensamiento. Sólo servía para guardar un revólver o una petaca de güisqui, que en el caso del genocida sería un vasito de leche. Pues bien, el pensamiento político y económico de José María Alfredo Aznar López cabe en el mismo libro que enseñó Juan Diego en La Clave, es el vacío, una mezcla de primitivismo hispánico y de internacionalismo cazurro de Chicago. Dice Aznar López, que es el verdadero responsable de la parte española de la crisis con su política económica especulativa, con su construya usted cuanto quiera y dónde quiera, con su desregularización del mercado financiero y su sometimiento a los dictados de la Administración yanqui, que si él hubiera estado en el gobierno jamás se hubiera producido esta crisis, porque esta crisis es responsabilidad exclusiva de la política económica izquierdista del gobierno Zapatero. Pero no se queda ahí, va mucho más lejos después de haber propiciado la destrucción paisajística y urbana de media España: Yo, y sólo yo, tengo las recetas para salir de esta situación en un plazo corto, porque yo tengo amigos poderosos, porque yo sé lo que no está escrito en los libros. Para salir de la crisis, dice el profesor magnífico de la Universidad de Georgetown lo mismo que decía un abuelo cualquiera del paleopolítico: Que los empresarios, los emprendedores tienen que estar con las manos libres para hacer lo que les venga en gana y que sólo así, confiando en ellos, que fueron quienes trajeron el vendaval actual, saldremos del agujero. Bueno, bien, vale.


Aznar López, cómo un troglodita para el que ni la historia ni la evolución ni el progreso verdadero tienen valor alguno, cree que la única receta válida es más de lo mismo, más política neocon y claro a estas alturas ese cuento huele que apesta. Por supuesto que si eliminamos las cuotas de las seguridad social, los impuestos directos, el impuesto de sociedades, las leyes urbanísticas y paisajísticas decentes, permitimos a los emprendedores contratar y despedir a los trabajadores en diez minutos e implantamos un salario máximo de doce euros al día para los obreros, se saldrá de la crisis momentáneamente, y digo momentáneamente porque al cabo de muy poco tiempo las empresas no tendrán a quien vender sus productos; por supuesto que si volvemos, como él quiere, al modo de producción esclavista, habrá muchos esclavistas dispuestos a tener esclavos. Todo eso se sabe desde la noche de los tiempos, todo eso es un insulto a la inteligencia de cualquier persona, pero además, todo eso demuestra el infantilismo y la perfidia de un hombre mezquino y mediocre que inexplicablemente llegó a presidir un gobierno y a colocar a su ministro de Hacienda, que nunca demostró mérito alguno como rector de sus empresas, al frente de ese antro de la explotación que es el Fondo Monetario Internacional.


¿Para cuándo el procesamiento de Aznar y sus colegas de las Azores por delitos contra la Humanidad, por el genocidio de iraquíes a cambio de petróleo? ¿Cuándo seremos capaces los seres humanos de desterrar para siempre de la cosa pública a tipos de esta calaña? Sólo es cuestión de tiempo, y de dignidad social.

Los Putos Medios de Incomunicación nos enferman a diario con su suciedad de la desinformación


Entrevista al periodista Pascual Serrano tras la publicación de su libro "Desinformación"
“Los medios saturan para intoxicar la realidad”
Emiliano Guido
El Argentino


"Nos mean y los medios dicen que llueve”, graffiteó alguien durante la crisis del 2001 en algún paredón argentino y la frase quedó inmortalizada en el imaginario colectivo. El periodista español Pascual Serrano conoce esa y muchas otras frases de otros paredones del mundo pero prefirió el papel como soporte, antes que tomar un aerosol, en su intento de demostrar que el latifundio de la información no es una excepcionalidad argentina sino, más bien, un rasgo universal de época.
Desde la invasión a Irak a la criminalización del mundo musulmán, pasando por el gobierno de Hugo Chávez, Serrano analiza distintos casos testigos de la aldea global en su libro "Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo" (Península, junio 2009) y dispara como conclusión: “El ciudadano que cree estar informado porque todos los días lee el periódico o ve el telediario no está conociendo la realidad del mundo”.


–¿Cuál es la tesis central de su último libro?

  • Que el mercado pesa como una losa y condiciona todo lo que toca. Y que, por lo tanto, son los poderes económicos los que se adueñaron de los contenidos de los medios de comunicación.

- ¿Cómo operan los medios concentrados para desinformar?

  • La saturación de la noticia es uno de los grandes obstáculos para la información, hay mucho “ruido” que impide al ciudadano diferenciar lo útil y válido, de los secundario e irrelevante. Hoy tenemos más medios de comunicación pero menos herramientas para la comprensión. También intoxica la información inapropiada y la obsesión por el entretenimiento que lleva a niveles insoportables de frivolización. Además, el problema es que esa frivolización llega a toda la programación y se refleja hasta en el contenido de un noticiero.

–¿Los mass-media funcionan como los partidos políticos?

  • Funcionan peor todavía. Al menos los partidos políticos se someten a una legislación más rigurosa que garantiza una mayor transparencia económica y un funcionamiento interno relativamente democrático y participativo. Los medios poseen los objetivos de los partidos pero sin control ni democracia.

–¿Existe diferencias en el comportamiento de los medios europeos y latinoamericanos?

  • La única diferencia que se observa es en función del nivel de combatividad contra los gobiernos. Si los países son sumisos a los intereses de esos medios, su agresividad disminuye. Si los gobiernos plantean cambios que afectan a los intereses económicos de los medios, la guerra es feroz y la ausencia de deontología, absoluta. El primer caso se produce en Europa y el segundo en algunos países de América Latina.

-¿Qué piensa sobre el caso venezolano y el supuesto control de la prensa que ejerce Hugo Chávez?

  • Te pongo sólo un ejemplo. Con motivo de la campaña electoral para el referéndum constitucional, la asociación venezolana Observatorio Global de Medios elaboró un estudio sobre cómo informaron los medios de comunicación en la campaña. Concluyeron que “tras evaluar los contenidos de opinión e información electoral en catorce medios de comunicación social, impresos y televisivos, de cobertura nacional y regional, se observó que el 76 por ciento de los mismos se inclinan hacia la opción del No frente al 22 por ciento que lo hacen por el Sí”. Recordemos que Chávez y sus seguidores propugnaban el Sí, la opción que finalmente fue más apoyada en las urnas. Lo único que ha sucedido en Venezuela es que se ha iniciado un proyecto de democratización de los medios que estaban bajo el control de un grupo privilegiado de empresarios, eso es lo que ha indignado a la oligarquía mundial y no perdonan a Chávez.

–¿Cómo observa la tensión entre las empresas periodísticas y los trabajadores de prensa? ¿Existe lugar para la rebelión intramuros?

  • El trabajador de la prensa se ha convertido en un eslabón más de la cadena informativa. En cierta medida es cómplice y, en cierta medida, no puede enfrentar el sistema de comunicación desde dentro. Es como el administrativo de un estado dictatorial. Es verdad que participa en el mantenimiento del sistema pero desde su puesto de trabajo no puede enfrentarse a él.

–¿Desea actualizar su denuncia sobre la crisis financiera del Grupo Prisa (Radio Continental y el diario español El País son algunas de sus propiedades)?

  • Bueno, se ha sabido que sus beneficios han tenido una caída del 88 por ciento en el primer trimestre del año. Es verdad que los bancos le han permitido refinanciar su deuda. ¿Qué otra cosa puede hacer un banco con una empresa que debe cinco mil millones de euros? Ahora ya es más evidente quienes mandan en Prisa: los bancos a los que debe ese dinero como el HSBC y el Banesto.

–¿La crisis de la prensa gráfica se debe a que no puede competir con la instantaneidad de los portales electrónicos?

  • La crisis es múltiple. Existe la de la instantaneidad pero también la de confianza, la de credibilidad, la de falta de participación de los ciudadanos, la de mediación entre los líderes, grupos sociales y ciudadanos.

-¿Qué sucede, en concreto, en España? ¿La gente sigue leyendo diarios?

  • Creo que es similar a otros países. Por un lado, la gente se ha dado cuenta de que hay intereses detrás de los medios que les hacen dejar a un lado la pluralidad y la veracidad. A ello hay que añadir el fenómeno de la prensa gratuita, que también está en crisis. Creo que la gente más crítica prefiere bucear en Internet para escuchar voces menos interesadas y la menos crítica no lee diarios.

–¿Los medios alternativos no abusan, a veces, del microclima?

  • Totalmente de acuerdo, el medio alternativo abusa de la militancia política, termina en panfleto demasiadas veces. Es necesario que quienes gestionan un medio alternativo entiendan que no están elaborando un soporte para hacer apología de su pensamiento político. Es normal tener una línea editorial, por supuesto, pero debe haber una pluralidad más amplia que vaya más allá de tus ideas. Luego están las formas, un mismo nivel de ideologización está mucho más disimulado en la prensa convencional que en los medios alternativos, lo cual dota de más eficacia al primero que al segundo.

–¿Contra quién se desea rebelar Rebelión? ¿Cuál es el público al qué desean llegar?

  • Llamarle Rebelión era como apelar a “otro mundo es posible”. El nombre intenta sugerir un espíritu crítico por principio. Evidentemente, el espíritu crítico, debe rebelarse contra quien más poder tiene y de forma más absoluta lo utiliza. En cuanto al público, nuestros contenidos sin duda son demasiado densos y reflexivos. Eso nos hace perder gran cantidad de población a la que poder acercarnos, pero observamos que podemos ser de mucha utilidad para otros medios más “ligeros” que pueden incorporar alguno de nuestros trabajos.

–¿No hay lugar en los medios tradicionales para la información contestataria?

  • Si por medios tradicionales se entiende propiedad de grupos empresariales que necesitan ser rentables y convivir con la publicidad, mi opinión es que difícilmente se logre. Del mismo modo que no puede haber hospitales privados que atiendan a los indigentes, ni escuelas privadas que se dediquen a alfabetizar a niños de suburbios sin recursos.

–Sin embargo, ¿no puede ser un negocio rentable la denuncia permanente sobre los abusos del poder? Habría millones de potenciales consumidores interesados en leer esas noticias.

  • Bueno, yo no estoy haciendo propuestas para negocios rentables, sino para informar con decencia y rigor. Sin duda, es más rentable para un canal de televisión emitir una película porno que explicar por qué mueren veinte mil niños de hambre al día. Otra cuestión es que unos contenidos constantemente deprimentes y trágicos no ayuden a que las sociedades tengan esperanza e ilusiones. Creo que en la marginalidad, en los grupos de ayuda colectivos, en la lucha de muchos ciudadanos humildes y en numerosos ejemplos de solidaridad y cooperación se pueden encontrar muchas noticias positivas y optimistas. Esas son nuestras buenas noticias, no la crónica sobre la lujosa vida de un multimillonario de Los Ángeles.

–Ahora que el gobierno argentino impulsa una ley de medios que reemplazará la que está vigente desde la dictadura militar, ¿cuál debería ser la estrategia para movilizar a una sociedad desencantada con los proyectos colectivos?

  • Las dos palabras son participación y democratización. Se trata de cumplir el derecho ciudadano a informar y a estar informado, para ello hay que dar licencias a propuestas mediáticas que den acceso a la ciudadanía y que aseguren suficiente pluralidad y rigurosidad en sus contenidos. Mi opinión es que se debe garantizar que los colectivos sociales representativos del país tengan acceso a esos medios, bien como propietarios de licencias o mediante propuestas de medios colectivos, comunitarios, alternativos que garanticen esa participación. Pero, tampoco, basta con darles licencia para emitir, el Estado debe garantizar su viabilidad como servicio público que son. Porque, si al final necesitan publicidad y rentabilidad comercial, caerán de nuevo bajo las condiciones del mercado y no serán alternativos a lo existente.

  • Posdata de LPGr: ¡¡¡Ojalá una obra tan valiosa sea disponible en breve entre los LIBROS LIBRES de http://www.rebelion.org/ !!!

Unas Putas opiniones para las flautas de los saltimbanquis en el Reino FrancoBourbónico de los Bribones


El periodista de La Vanguardia Pedro Madueño entrevistó a Joaquim Sempere, que acaba de publicar en la editorial Crítica el libro Mejor con Menos.


Estudioso de las necesidades humanas, Sempere contiene las suyas: luce un reloj con mucho tiempo encima y no gastaría en ropa nueva si su mujer no le presionase. Se hizo una casa con arquitectura bioclimática en la que todo se enciende y calienta con energía solar. Habla con voz queda, como si no quisiera desgastar el aire. Militó hace años en el PSUC "por compromiso ético" y lo dejó "falto de vocación de político profesional". Hoy escribe libros como Mejor con menos (editorial Crítica), con datos y esta idea: si en 1941 la socioeconomía estadounidense fue capaz de reconvertirse en pocas semanas al servicio de la guerra, ¿no podremos hacerlo en favor de la austeridad y de la sostenibilidad del bienestar?

· Acuse.
Seguimos profesando la religión del despilfarro.

· Argumente.
Compramos bienes que han sido fabricados para durar pocos años, cuando podrían fabricarse para funcionar durante muchísimos años más.

· ¿Qué productos?
Coches, electrodomésticos... Los hacen para que fallen a los pocos años, calculan su obsolescencia. Pero nos incitan a quererlos ¡y los queremos sin cuestionarnos nada! Y la industria nos inunda de modas pasajeras, productos nuevos sustitutos de otros...

· Los necesitamos.
Las necesidades las determina tu red social: lo que hoy consideramos imprescindible ¡no lo necesitábamos años atrás!

· ¿Se refiere a mi móvil?
Y ordenador, televisor, microondas, lavaplatos, aspirador... ¡tantos objetos sin los que habíamos vivido siempre!

· ¿Dónde trazo la frontera entre necesario y superfluo?
Las únicas necesidades básicas universales son comer, beber y dormir, además del afecto y el reconocimiento.

· ¿Me propone volver a las cavernas?
No, pero sí que seamos conscientes del abusivo consumo energético actual. ¿Es sostenible en el tiempo?

· ¿Lo es?
Lo sería si aprovechásemos la energía con más eficiencia, y si obtuviésemos energía de otras fuentes. De lo contrario...

· ¿Qué?
Hoy extraemos el 80% de nuestra energía de los combustibles fósiles –petróleo, carbón, gas– ¡a sabiendas de que tienen fecha de caducidad!

· ¿Cuándo se nos acabarán?
Declinarán irreversiblemente dentro de unos 20 años, según la mayoría de cálculos.

· Y luego, ¿qué?
Perderemos nuestro actual confort, a menos que empecemos a actuar ahora mismo.

· ¿En qué sentido?
Invirtiendo dinero en energías renovables: eólica, solar fotovoltaica, solar térmica...

· Y nuclear, señor Sempere.
¡No! Es una herencia ruinosa para nuestros hijos y nietos: cada euro invertido hoy en energía eólica produce lo mismo –y sin residuos ni riesgos, e indefinidamente– que cada euro invertido en energía nuclear.

· Pero los molinos eólicos devoran mucho espacio natural, bellos paisajes...
Es su única desventaja, pero si queremos mantener nuestro confort...

· ¿Y si sigue creciendo la población, qué?
Es un problema. Habrá que generar más energía… o consumir un poquito menos cada uno. Los recursos del planeta están al límite: lo sensato, pues, es ser más austeros.

· ¿Cómo hacemos eso en la práctica?
¡Hay todavía muchas medidas que adoptar para sacarle más partido a la energía!

· Dígame y voy tomando nota.
Fabricar un tipo universal de cargador de móviles. Imponer un mejor aislamiento térmico de nuestras viviendas (¡ahorraremos millones en calefacción!). Fabricar sin obsolescencia. Reciclar metales en la industria metalúrgica. Reutilizar botellas de vidrio. Depurar aguas. Calentar el agua con energía solar. Prohibir la bombilla incandescente, sustituyéndola por la de bajo consumo (da la misma luz consumiendo cinco veces menos)... ¡Preservemos nuestro confort, pero con menos consumo de recursos!

· ¿Alguna otra idea ahorradora?
Fomentar el transporte público y también un eficaz sistema de alquiler de coches.

· ¿Algo así como un bicing de coches?
Sí. Haga números: ¡tener un coche en propiedad es un despilfarro! Dos, no le cuento.

· ¿Desde cuándo nos atrapa la tentación del despilfarro?
Está en la naturaleza humana, pero la agrava el mimetismo social: lo que desde siempre hacían unas minorías dominantes (para distinguirse) ¡acabaron haciéndolo las masas en la segunda mitad del siglo XX!

· Y se disparó el consumo de recursos.
En los últimos 200 años, la población mundial se ha multiplicado por siete, ¡y la producción de bienes se ha multiplicado por sesenta! Por eso debemos cambiar la economía cowboy por la economía nave Tierra.

· ¿Qué dos economías son esas?
La primera consiste en ocupar nuevas tierras a caballo, dejando atrás las que agotaste. La segunda, vivir como los astronautas en vuelo espacial: ¡reciclan incluso la orina, y con poco agua subsisten sin problemas!

· Veo muy difícil cambiar de paradigma...
Tiene usted razón: somos cortoplacistas y sólo reaccionaremos a las malas, a la fuerza, ¡cuándo ya no nos quede más remedio!

· Y lo que ahora más preocupa, a corto plazo, es el paro.
Que es consecuencia de tantos excesos acumulados por este sistema de crecimiento desmedido, expansivo. Un sistema económico basado en la avidez de ganancias más que en el bienestar de las personas. Y aquí me gustaría decirles algo a los sindicatos...

· Dígalo.
Más que el consumo privado, ¡defended el Estado del bienestar! Es nuestra garantía de futuro. O nos quedaremos a la intemperie. Propongo un socialismo de mercado: ¡sin regulación no hay libertad viable!

· ¿Algo más, para completar su modelo?
Menos consumo y más inversiones en energías renovables. ¿Y por qué un banco tiene que ser negocio? Nacionalicemos la banca.

· Mejor con menos



Joaquim Sempere es profesor de Teoría Sociológica en la Universidad de Barcelona
La Vanguardia, 2 julio 2009

lunes, 6 de julio de 2009

Sin la Puta Explotación el Pornocapital no sería más que un jodido cuento




A diario se explota, hace falta reventar de continuo. Y no hay nada tan especial como darle grasa al pornocapital que hacerlo con las putas ilusiones de los esclavos. Parecen tan felices dándole bola a una concepción canallesca de su asquerosa inexistencia. La rueda sigue y sigue... los Bribones FrancoBourbónicos se alimentan de la crueldad que los dueños del Circo les recrean para su cínica comedia pantagruélica.


¿Qué importa la Crisis del Ladrillo a una maffia que se alimenta de la construcción de imágenes para imbéciles? ¿Qué valor posee que con sólo 94 millones de euros se tapen las bocas de los desfiles de modelos -perdón, huelga era el comentario-?


¿No es supermegaguay que los chachipirulis puedan vislumbrar que sólo los supermanes tienen Derechos reales? Un mundo asquerosamente atroz es el que cualquiera tiene delante de los ojos, pero es mejor cerrarlos y no complicarse la miserable vida. Total si al cabo va a ser lo mismo...

Los Putos Bribones FrancoBourbónicos: ¡¡¡Ni a las suelas de sus zapatos!!!


En dos mil caracteres
El premio Príncipe de Asturias y Marcos Ana





Distintas personas y colectivos han creado una plataforma para apoyar la candidatura del poeta comunista Marcos Ana al Premio Príncipe de Asturias de la Concordia. No me disgustaría que le fuese concedido pero creo que no se lo merece. No se lo merece el príncipe de Asturias por supuesto. Marcos Ana, con 89 años, es la persona que más tiempo seguido ha pasado en las cárceles franquistas, veintitrés. Fue condenado a muerte, torturado y encarcelado por oponerse a la dictadura de Franco. Sus poemas y su libro “Decidme cómo es un árbol”, son un ejemplo de humanidad y coherencia. Felipe de Borbón no tiene el mérito suficiente para que una persona de la envergadura moral de Marcos Ana tenga que soportar en su curriculum un premio con su nombre. Los galardones valen tanto como lo que evocan, en muchas ocasiones toman su denominación de ejemplos de personas que son un referente en la materia valorada. Por eso existe un Premio Cervantes para la literatura o un Premio Ramón y Cajal de investigación científica. Un premio Príncipe de Asturias para Marcos Ana supondría conceder a una persona que representa la lucha contra la dictadura franquista, el sufrimiento por defender sus ideas y la sensibilidad para seguir reivindicando el diálogo y la convivencia, un premio denominado con el nombre de otra persona que no cuenta con ninguno de esos méritos y cuyo cargo procede de la misma dictadura que encarceló a Marcos Ana y de los principios de desigualdad y privilegio contra los que tanto luchó y lucha todavía el poeta.


Es evidente que quienes están apoyando la candidatura de Marcos Ana lo hacen con todo el cariño y admiración. Pero es bueno comparar el valor y el sufrimiento del poeta durante la dictadura con el del padre de la denominación del premio; comparar la lucha por la democracia de Marcos Ana con la complicidad y sumisión de la monarquía. Que ahora quieran denominar con el nombre del príncipe Borbón un premio para Marcos Ana es un infausto ejemplo de burla y tomadura de pelo a los ciudadanos y a la historia.


Yo propongo que cuando Felipe de Borbón haya trabajado veintitrés años por la democracia y la justicia en España –ojo, trabajando- le concedan el “Premio Marcos Ana”.


sábado, 4 de julio de 2009

La Puta Barbarie diaria del Pornocapital


Entrevista con Santiago Alba Rico, ensayista
"Refundar el capitalismo sería como refundar el canibalismo"



Carlos Sardiña Galache
Calle20/Rebelión

Esta es la versión íntegra de una entrevista publicada en el número de julio-agosto de la revista Calle20 en el marco de un reportaje sobre la obra de Naomi Klein "La doctrina del shock".
Cuando era guionista de Los Electroduendes (sección de La bola de cristal, el recordado y rompedor programa que TVE produjo y emitió entre 1984 y 1988), Santiago Alba Rico tuvo el atrevimiento de subvertir a los muñecos clásicos y «torcerlos» con el propósito de «contar Marx a los niños». Agitador, pensador, escritor y ensayista nacido en Madrid en 1960, residente en Túnez desde 1998, Alba Rico asiste a la crisis convencido de que Europa es un continente «exhausto en todos los sentidos, también culturalmente» y advierte de los peligros del advenimiento de «la barbarie o el neofascismo».

-Al igual que Naomi Klein, aunque desde un punto de vista diferente y con un enfoque totalmente distinto, tú también has escrito bastante sobre las relaciones entre capitalismo y violencia. Según ella, sólo el capitalismo más fundamentalista, el neo-liberalismo de Milton Friedman, ha necesitado imponerse por la fuerza. Mi primera pregunta es sí estás de acuerdo con eso o si consideras que la violencia es inherente a toda clase de capitalismo. Si es así, ¿qué hace del capitalismo algo esencialmente violento?

Lo primero que hay que decir es que el libro de Naomí Klein, “La doctrina del shock”, es excelente; es una extraordinaria lección de historia concreta que debería utilizarse en todos los colegios. Riguroso, pedagógico, estremecedor, documenta las intervenciones minuciosamente destructivas del neoliberalismo en los últimos 30 años. Ahora bien, Naomí Klein es una humanista neo-keynesiana no marxista y comete el error a mi juicio de interpretar el capitalismo como un conjunto de medidas económico-políticas y no como una relación estructural que impone límites muy precisos a lo que se puede y no se puede hacer dentro de él. Lo que se puede hacer dentro de él es –más o menos- seleccionar las víctimas, con arreglo al “cálculo de vidas” de Hayek. Lo que no se puede hacer dentro de él –por mucho que se pretendan controlar las fuerzas telúricas del mercado “libre”- es generalizar la democracia y el bienestar entre todas las naciones y todos los habitantes del planeta. Klein, creo, olvida dos datos importantes. El primero es el papel que jugó la Unión Soviética –su existencia misma- en el establecimiento de un Estado del Bienestar en los países capitalistas desarrollados tras la segunda guerra mundial; si el capitalismo impuso a la Unión Soviética la necesidad de copiar sus ritmos productivos, la Unión Soviética impuso al capitalismo europeo –y, en menor medida, estadounidense- la necesidad de cumplir limitadamente los sueños del socialismo. Pero eso sólo pudo hacerse en Europa, y sólo durante unos pocos años, a costa de los otros pueblos de la tierra. Porque el segundo dato que olvida Naomí Klein es que la violencia capitalista desatada sobre el mundo –con su lógica destrucción/reconstrucción permanente- no empieza con la escuela de Chicago y Milton Friedman ni con el golpe de estado en Chile en 1973. Por no remontarnos 500 años atrás, basta pensar en el larguísimo, sangriento e incompleto proceso de descolonización, abortado y revertido precisamente a través de monstruosas violencias a un tiempo militares y económicas.

Por lo demás, no creo que el capitalismo sea “especialmente” violento. Sí es intrínsecamente violento, pero no “especialmente” violento. Lo es lo justo, lo necesario, lo imprescindible. ¿Lo imprescindible para qué? Para seguir convirtiendo todo lo existente –seres humanos y recursos naturales- en más altas tasas de beneficio. El capitalismo produce pobreza y muerte, pero no es ese su objetivo. El capitalismo produce riqueza, placeres y remedios, pero no es ese tampoco su objetivo. Es precisamente esta indiferencia la que lo convierte, no en más cruel o más salvaje, pero sí en más peligroso y más potencialmente destructivo. Es de un misticismo aterrador: no reconoce límites –ni en la moral ni en la Naturaleza- y por lo tanto desprecia materialmente –minuto a minuto- tanto las resistencias antropológicas como las ecológicas. No porque sea especialmente violento sino porque ésa es la condición misma de su reproducción. No puede distinguir entre un niño y una máquina de coser, entre un río y un vertedero de basura, entre la construcción de un nuevo Madrid bajo el boom inmobiliario y la destrucción de Bagdad bajo las bombas estadounidenses. Pero esto añade una particular injusticia al capitalismo. Como no puede hacer diferencias y ha desarrollado de una manera sin precedentes las fuerzas productivas –incluidas las tecnologías médicas- ha puesto a disposición del ser humano potencialidades que al mismo tiempo no le permite usar. Las muertes por malaria, por sarampión, por dengue, por cólera, por disentería, ¿son muertes naturales? ¿No son particularmente acusatorias en un mundo que puede curar esas enfermedades? La violencia del capitalismo tiene que ver también con sus instrumentos de emancipación; es decir, con su necesidad intrínseca de –al mismo tiempo- multiplicar la riqueza y reprimir su uso, de aumentar los medios de salvación y prohibir su utilización. Lo que se traduce en la naturalización de la muerte y la destrucción: “Los pobres”, nos decían los periódicos hace unos meses, “viven 30 años menos que los ricos”. ¿A quién, a qué fuerza silenciosa imputar esa diferencia?

-¿Cuáles son las causas profundas de esta crisis?

No soy economista, pero creo que todos los analistas serios –Beinstein, Brenner, Martins, Wallerstein- la explican como una crisis de sobreproducción capitalista que se remonta a los años 70 y contra la cual se recurre a la financiarización de la economía como un alivio y al mismo tiempo una prolongación de la agonía. Como han explicado Nacho Alvarez y Bibiana Medialdea, lo que ha entrado en crisis no es el capitalismo (que lo estaba ya) sino las medidas que se tomaron para superarla. Esas medidas tienen que ver con el objeto del libro de Klein: lo que Atilio Borón ha llamado muy justamente –evocando además su fanática inspiración religiosa- “contrarreformas” neoliberales, que han ido desmantelando poco a poco, durante 30 años, mediante golpes de Estado, guerras o programas de ajuste estructural del FMI, las pequeñas conquistas arrancadas al capitalismo en dos siglos. Es eso que hemos llamado “globalización”; es decir la huida hacia adelante de un sistema que acelera el proceso-siempre-destituyente en el que consiste y del que depende para sobrevivir. Esa violencia –esa fuga- la describe magistralmente “La doctrina del shock”.

-¿Era inevitable esta crisis?

Creo que después de lo que acabo de decir no podría responder que no. Si hubiese podido evitarse, se hubiese evitado, pues se viene anunciando desde hace muchos años, y no sólo por parte de los economistas marxistas. Dentro del capitalismo se han tomado precisamente las medidas que había que tomar, pero dentro del capitalismo esas medidas no podían ni podrán hacer otra cosa que empeorar la situación –aunque quizás durante décadas.

-¿Crees que esta es una crisis coyuntural o que el capitalismo mismo está en peligro tal y como lo conocemos?

El capitalismo sólo conoce crisis “coyunturales”, de las que se ha recuperado en ciclos más o menos largos. Las crisis permanentes –que se llaman normalidad o incluso buena salud- son las que caracterizan las vidas de las víctimas del capitalismo, cuya situación es siempre aceptable si genera suficientes beneficios. En cuanto a si esta crisis anticipa el fin del capitalismo, no lo sé. A menudo recuerdo una pintada muy optimista escrita en una pared de no sé qué país latinoamericano: “Capitalismo, tienes lo milenios contados”. Lo que en estos momentos está en claro peligro es la supervivencia a medio plazo de la humanidad misma. A fuerza de ignorar los límites, el capitalismo ha acabado por chocar con dos límites absolutos: el sufrimiento humano y la finitud de los recursos naturales.

-¿Es posible "refundar el capitalismo"?

¿Es posible refundar el canibalismo? ¿Un canibalismo de rostro humano? ¿Un canibalismo sin dientes? Lo que se propone el G-20 no es “refundar” el capitalismo sino sencillamente prolongar su existencia por todos los medios, incluso al precio de agravar la crisis energética, ecológica y alimentaria. Hay que salvar las inmobiliarias, los bancos, la industria automovilística, de las que –dentro del capitalismo- dependemos los seres humanos. Pero eso no se puede hacer –paradójicamente- sin amenazar aún más las fuentes de las que –fuera del capitalismo- dependemos también los seres humanos para sobrevivir. Creo que basta esta reducción al absurdo para excluir la refundación del capitalismo: su existencia misma –con su necesidad de crecimiento ilimitado- determina que los seres humanos dependan para sobrevivir de los medios de destrucción de sus propias condiciones de supervivencia. Individualmente nos hemos convertido en activísimos “deseos de muerte”. Incluso CCOO pide a sus afiliados un aumento militante del consumo para superar la crisis.

-Más allá del ámbito económico ¿Crees que esta crisis ha cambiado las relaciones humanas o podría cambiarlas en el futuro?

El modelo tecnoconsumista, con su “hedonismo de masas” –por citar una vieja expresión de Pasolini-, se ha impuesto del tal manera que toda disminución en los niveles habituales de consumo será vivido también como una catástrofe subjetiva, como una pérdida cataclística para la que habrá que buscar algún culpable. Nunca ha habido más condiciones objetivas, y menos subjetivas, para una transformación radical. Las sociedades occidentales son sociedades de “hambruna generalizada” y las hambrunas disuelven los lazos de solidaridad. No es un problema ideológico, sino material: la subjetividad capitalista está materialmente construida al margen de todos los valores y principios que permiten sencillamente una negociación. En Europa y EEUU veo más probable la barbarie o el neofascismo que la recuperación de una mínima sensatez antropológica.

-¿Cuál es el mayor peligro de esta crisis? ¿Quién puede beneficiarse más de ella?


El mayor peligro es la combinación de insensatez antropológica y armas de destrucción masiva: el retorno a la barbarie con medios de destrucción del siglo XXI. Los que más pueden beneficiarse, como siempre, son las “minorías organizadas”, ya se trate de multinacionales, mafias o sectas.

-Muchos hablan de esta crisis como de una oportunidad de cambio ahora que el capitalismo parece vivir su peor momento en muchos años. ¿En qué consistiría entonces la supuesta "oportunidad" de esta crisis? ¿Existe realmente algún movimiento social que pueda ser agente de ese cambio?

La esperanza es América Latina. Europa es hoy por hoy un continente muerto; exhausto en todos los sentidos, también culturalmente. Y no tenemos una izquierda organizada, poderosa, unida, capaz de convertir la catástrofe objetiva en conciencia subjetiva. Quizás es demasiado tarde, pero debemos de luchar por crear una izquierda así.

-¿Qué se debería cambiar en los ámbitos económico, político y cultural?

Esa izquierda, lo he dicho algunas veces, debería operar un triple cambio: revolucionario en lo económico, reformista en lo político y conservador en lo antropológico. Después de lo que he dicho hasta ahora, creo que el contenido de la propuesta es claro. El capitalismo no admite reformas y debe ser por tanto sustituido (revolución) por un régimen de producción y distribución de bienes y servicios capaz de proporcionar una vida digna a todos los habitantes del planeta. Los pueblos en lucha han conquistado a lo largo de los últimos siglos toda una serie de libertades (sufragio universal, división de poderes, Estado de Derecho, etc.) que no pueden ser confundidos con el capitalismo y que deben ser mejorados (reforma), pero defendidos. Y el daño causado a la naturaleza y a la cultura por el productivismo capitalista, y sus ritmos de crecimiento y de consumo, es hasta tal punto dramático que –como decía Gunther Anders- la misión de la izquierda debe ser, no ya la de cambiar el mundo, sino la de sencillamente conservarlo.

La Puta Casa Blanca no cambia de estrategia aunque sea un bobo mulato su inquilino


El guión de Washington, el golpe se repite, ahora en Honduras


Eva Golinger
www.aporrea.org 3 de julio de 2009


Todos los que vivimos los sucesos del 11 abril 2002 en Venezuela hemos estado reviviendo los acontecimientos en Honduras durante los últimos días. Un presidente secuestrado a punto de armas de fuego, unos medios de comunicación que manipulan los sucesos y luego un empresario que se auto-nombra “presidente” en una ceremonia aplaudida por la llamada “sociedad civil”. Pero mucho más allá de los obvios puntos en común entre el golpe de estado en Venezuela en 2002 y el golpe que ocurrió en Honduras el pasado 28 de junio, hay profundos paralelos que evidencian –sin duda– la reactivación del manual del golpe “made in USA”.


Tanto como lo fue en el caso de Venezuela, detrás del golpe en Honduras hay una serie de actores que han estado creando las condiciones para ejecutar el acto final y lograr el derrocamiento del Presidente Manuel Zelaya. Vemos como el guión se copia casi al detalle:


· El Embajador de los Estados Unidos:


- En el caso de Venezuela, durante los meses previos al golpe de abril, Washington envió un nuevo embajador al país en sustitución de su embajadora, Donna Hrinak, quien tenía apenas un año en el cargo. La decisión de cambiar embajadores fue tomado cinco meses antes del golpe, en diciembre 2001, cuando la oposición al Presidente Chávez se consolidaba y daba muestras de tener posibilidades, aunque evidentemente necesitaba de orientación y apoyo experimentados. Entonces, fue enviado un experto en golpes de estado, el embajador Charles Shapiro, quien había sido asesor militar de la embajada estadounidense en Chile durante el golpe contra Allende, y también había trabajado cinco años en la Embajada de EEUU en El Salvador durante la guerra sucia conducida por Washington en los años ochenta.


- En el caso de Honduras, ocurrió un cambio muy interesante con respeto al embajador de Estados Unidos. Fue enviado el embajador Hugo Llorens en septiembre 2008, para reemplazar al embajador Charles Ford, quien había estado en el cargo desde que fue elegido el Presidente Zelaya en el 2005. Ford, un veterano de la diplomacia estadounidense, había trabajado anteriormente en la embajada de Estados Unidos en Venezuela, entre otros cargos. En junio 2006, comenzaba a dificultarse la relación entre Washington y Honduras cuando el embajador Ford declaró a la prensa que el gobierno de Manuel Zelaya estaba entrando en “reuniones secretas” con una delegación de la empresa estatal petrolera de Venezuela, PDVSA, sobre la venta de gas a la nación centroamericana. Según Ford, la reunión era “un negocio sucio” para dar a Venezuela una ventaja en el proceso de negociaciones para el suministro de gas al país. Ford había asegurado ya que unas empresas estadounidenses lograrían el lucrativo negocio. Mientras el Presidente Zelaya, quien respondiendo a las declaraciones del embajador Ford dijo que Honduras “no era colonia de nadie”, se acercaba más a Venezuela y los países del ALBA, más Washington comenzaba sus preparaciones para desestabilizar su gobierno. En el 2008, cuando el Presidente Zelaya anunció que había recibido un fondo del ALBA para construir un terminal civil en la base militar de Soto Cano, ocupado por fuerzas armadas estadounidenses, y convertirla en un aeropuerto internacional, calentaron las cosas. El embajador Ford fue enviado al Comando Sur, para asumir el cargo de “asesor diplomático”, colocándolo en una posición sumamente estratégica para orientar el mando del control militar que mantenía el Pentágono sobre las fuerzas armadas hondureñas. Y el embajador Hugo Llorens fue enviado a Honduras para reemplazar a Ford. Llorens se graduó de la Universidad Nacional de Guerra de Estados Unidos y fue el principal asesor del Presidente de Estados Unidos y el Asesor de Seguridad Nacional sobre Venezuela durante los años 2002 a 2003, justo cuando sucedió el golpe de estado contra el Presidente Chávez.


Debido a sus altas credenciales y experiencias con golpes de estados, no sorprende cuando el Departamento de Estado admite que su embajador en Honduras “ha estado conversando” con los sectores involucrados en el golpe contra el Presidente Zelaya durante los días previos al suceso.


· La Sociedad Civil:


- En Venezuela, durante los meses antes del golpe de abril 2002, diferentes sectores políticos y sociales comenzaron a conformar una coalición de oposición al Presidente Chávez. Se unieron grupos empresariales, la cámara de comercio Fedecámaras, medios de comunicación, organizaciones no gubernamentales, la confederación de trabajadores (CTV), la iglesia católica y los partidos políticos tradicionales para formar un conjunto que luego se denominó “la coordinadora democrática”. Se referían a sí mismos como “la sociedad civil”, intentando crear una distinción clasista y racista entre aquellos, principalmente de la clase popular, que apoyaban al Presidente Chávez, clasificándolos como “las turbas chavistas.” Su único objetivo era la salida de Chávez. Fue esta coalición, financiada por las agencias de Washington, como la National Endowment for Democracy (NED), y luego la USAID, que ejecutaron el golpe de estado de abril 2002, utilizando como excusa “el rescate de la democracia” que ellos veían amenazada por los cambios sociales y políticas que estaba implementando el gobierno del Presidente Chávez. Exclusivamente de clase media y clase alta, la llamada “sociedad civil” violó todas las normas de una democracia para impedir que los pobres tuvieran voz y representación en el país.


- En Honduras, justo en el mes previo al golpe contra el Presidente Zelaya, se conformó una coalición entre diferentes organizaciones no gubernamentales, empresarios, partidos políticos, la iglesia católica y los medios de comunicación, denominada “la unión cívica democrática”. Su único propósito era derrocar al Presidente Zelaya para impedir que abriera los pasos hacia una constituyente, que permitiría al pueblo alzar su voz y participar en su proceso político. La “unión cívica democrática” de Honduras esta compuesta por organizaciones como el Consejo Nacional Anticorrupción, el Arzobispado de Tegucigalpa, el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), el Consejo de Rectores de Universidades, la Confederación de Trabajadores de Honduras (CTH), el Foro Nacional de Convergencia, la Federación Nacional de Comercio e Industrias de Honduras (FEDECAMARA) y la Asociación de Medios de Comunicación (AMC), el Grupo Paz y Democracia, además del grupo estudiantil, Generación X Cambio. La mayoría de éstas organizaciones han sido los beneficiarios de los más de 50 millones de dólares que anualmente invierten la USAID y la NED en el “desarrollo democrático” en Honduras. De hecho, un informe de la USAID sobre su financiamiento y trabajo con COHEP, destaca que “el perfil bajo de la USAID en este proyecto ayudó a asegurar la credibilidad de COHEP como una organización hondureña y no un brazo de la USAID.”


Los voceros de la unión cívica democrática de Honduras, representando, según ellos, a la “sociedad civil”, declararon a la prensa hondureña el 23 de junio –cinco días antes del golpe contra el Presidente Zelaya– que “confían que las Fuerzas Armadas cumplirán con su deber de defender la Constitución, el Estado de Derecho, la paz y la democracia.” Cuando sucedió el golpe el día 28 de junio, fueron los primeros que salieron a decir que no hubo un golpe de estado sino que habían “rescatado su democracia” de las manos del Presidente Zelaya, cuyo crimen fue querer dar al pueblo voz, visibilidad y participación. También representando a los sectores de clase media y clase alta, la unión cívica democrática ha clasificado a los sectores que apoyan al Presidente Zelaya como “turbas”.


· Los Militares:


- En Venezuela, la misión militar de Estados Unidos estaba ubicada dentro de Fuerte Tiuna, la gran base militar de Caracas. Incluso, los militares estadounidenses mantenían sus oficinas dentro de la Comandancia del Ejército venezolana. Cuando sucedió el golpe en abril 2002, los militares estadounidenses estaban desplegándose por la base militar, reuniéndose con sus contrapartes venezolanos que acababan de secuestrar al Presidente Chávez, dando órdenes de los próximos pasos a seguir. Por no tener una base militar dentro de Venezuela, el Pentágono había enviado helicópteros Black Hawk, barcos de guerra llenos de equipos y hasta un submarino para apoyar a las operaciones militares antes y durante el golpe. Los militares de la misión militar de Estados Unidos en Caracas mantenían una relación muy estrecha con los militares golpistas en Venezuela. Por eso, tres días antes del golpe, durante una recepción de diferentes agregados militares en el país, el Capitán de la marina estadounidense David Cáceres, le preguntó al General González del ejército venezolano, “¿Por qué no han contactado con los barcos que tenemos en la costa y el submarino sumergido en La Guaira?”. Pero el oficial estadounidense se había equivocado de general, y en lugar de dirigir su pregunta al General González González, actor principal en el golpe, cometió el error de interrogar al General González Cárdenas, quien luego divulgó los planes golpistas. Los principales militares venezolanos involucrados en el golpe de abril 2002, como el General Néstor González González, el General Efraín Vásquez Velasco y el Contralmirante Molina Tamayo, habían recibido instrucciones y entrenamiento en instituciones militares estadounidenses, y mantenían relaciones muy estrechas con la misión militar estadounidense en Venezuela. Y fue el General González González que públicamente desobedeció a su Comandante en Jefe, el Presidente Chávez, un día antes del golpe, cuando compareció en la televisión nacional y demandó la renuncia del presidente “o ya verán”.


- En Honduras, Estados Unidos mantiene una base militar muy grande y muy estratégica en Soto Cano (Palmerola), en las afueras de Tegucigalpa. Ha sido operativa desde el año 1981, cuando fue activada por el gobierno de Estados Unidos durante la administración de Ronald Reagan. En los años ochenta, Soto Cano fue utilizada por el Coronel estadounidense Oliver North, como una base de operaciones para la “Contra”, las fuerzas paramilitares entrenadas y financiadas por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), encargadas de ejecutar la guerra contra los movimientos izquierdistas en Centroamérica, y particularmente contra el gobierno sandinista en Nicaragua. Desde Soto Cano, la “Contra” lanzaba sus ataques terroristas, escuadrones de muerte y misiones especiales que resultaron en miles de asesinatos, desaparecidos, torturados, desfigurados y aterrorizados en Centroamérica. La base de Soto Cano es la sede de la Fuerza de Tarea Conjunta “Bravo” (JTF-B) de Estados Unidos, compuesta por efectivos del ejército, las fuerzas aéreas, fuerzas de seguridad conjuntas y el Primer Batallón-Regimiento No. 228 de la Aviación estadounidense. Son aproximadamente 600 tropas en total y 18 aviones de combate, incluyendo helicópteros UH-60 BlackHawk y CH-47 Chinook. Soto Cano también es la sede de la Academia de la Aviación de Honduras.


Estados Unidos también tiene un grupo militar que opera desde una sede cerca del aeropuerto internacional en Colonia Los Torres. Responde directamente al Comando Sur. El grupo militar es el enlace principal con las fuerzas armadas hondureñas y conduce alrededor de 55 maniobras conjuntas cada año con más de 600 efectivos de Honduras. También financia con acerca de 2 millones de dólares anuales a los programas de formación y entrenamiento de las fuerzas armadas hondureñas. Los dos principales actores militares en el golpe contra el Presidente Zelaya son dos generales entrenados en la Escuela de las Américas, la famosa escuela militar estadounidense responsable por entrenar la mayoría de los dictadores y represores en América Latina: el Comandante de la Aviación de Honduras, General Luis Javier Prince Suazo y el jefe del estado mayor conjunto el General Romeo Vásquez. El General Romeo Vásquez fue destituido por el Presidente Zelaya el 24 de junio por desobedecer sus órdenes, y luego se convirtió en actor principal en el golpe militar sólo días después. Los dos altos oficiales hondureños mantienen relaciones muy estrechas con el Pentágono y las fuerzas militares estadounidenses del grupo militar y las que están en la base de Soto Cano.


· El Departamento de Estado:


Aunque en el caso de Venezuela, la Casa Blanca salió de inmediato a reconocer a los golpistas como un gobierno “legítimo” y en el caso de Honduras, el Presidente Obama ha dicho que las acciones tomadas contra el Presidente Zelaya constituyen un “golpe ilegal”, sin embargo, existen similitudes en la reacción oficial del Departamento de Estado.


Una guía de prensa del Departamento de Estado, de fecha 16 de abril de 2002, dos días después del retorno al poder del Presidente Chávez, decía lo siguiente:


“Los funcionarios estadounidenses se han reunido con un amplio espectro de venezolanos durante los últimos meses, tanto en Caracas, como en Washington… Nuestro mensaje a todos los venezolanos con los que nos reunimos ha sido consecuente. La situación política en Venezuela es algo que compete a los venezolanos resolver por medios pacíficos, democráticos y constitucionales. Hemos afirmado categóricamente a todos nuestros interlocutores venezolanos en varias ocasiones y en muchos niveles, que bajo ningún concepto Estados Unidos apoyaría una acción antidemocrática y anticonstitucional, como es un golpe de estado.”


Luego, el mismo documento instruye a los voceros del Departamento de Estado que si los periodistas preguntan, “¿Participó Estados Unidos en el intento por derrocar al presidente venezolano Chávez del poder?”. La respuesta debe de ser: “De ninguna manera”.


El miércoles, 1ro de julio de 2009, tres días después del golpe de estado contra el Presidente Zelaya, los voceros del Departamento de Estado declararon lo siguiente: “Han sido semanas muy difíciles y tensas, con mucha desconfianza entre los actores políticos, y la creciente confrontación política había incendiado un fuego en Honduras que era extremadamente peligroso. Nuestra propuesta y la de nuestros socios con quienes estábamos trabajando era intentar reducir las tensiones, intentar facilitar a la comunicación e intentar asegurar que las instituciones hondureñas encontraran una manera pacífica y constitucional para resolver el conflicto. Estábamos obviamente preocupados por las posibles actividades extra-constitucionales, y por eso, fuimos muy claros en nuestra comunicación con todos los actores políticos, que Estados Unidos no apoyaría ninguna acción extra-constitucional.”


En declaraciones a la prensa, el Asesor Presidencial para América Latina, Dan Restrepo dijo que “algunas personas han querido vincular al Gobierno de Estados Unidos con la situación actual en Honduras”, pero el diplomático aclaró que “estos hechos pertenecen a un pasado que ahora está ‘congelado’”. O sea, lo mismo que decir, “de ninguna manera”.


¿Parecen similares las declaraciones del Departamento de Estado durante abril 2002 y junio 2009? Mientras que en abril, Washington precipitó su aceptación pública del golpe de estado contra el Presidente Chávez, esta vez el gobierno de Obama está respondiendo con más cautela, más mesurado. Pero no existe duda ninguna que hasta los voceros estadounidenses siguen el mismo guión a pie de la letra. Lo que puede mostrar que pese al cambio de color del huésped mulato de la Administración yanqui la política criminal y antidemocrática de la Casa “Blanca” sigue su habitual color político (Nota de LPGr).


En fin, las evidencias comprueban que el plan golpista ejecutado en Honduras esta semana ha sido fabricado y financiado desde Washington. Cuando el golpe de estado contra el Presidente Chávez fue derrotado por el pueblo venezolano y las fuerzas armadas leales, Estados Unidos declaró a la prensa que <“Nuestra respuesta a la situación en Venezuela el 12 de abril fue exponer los hechos a medida que los conocimos en un momento de mucha confusión… Nuestra posición fue que esta situación debía ser resuelta pacífica y democráticamente, y de conformidad con la Carta Democrática Interamericana… Con ese objetivo, nuestro representante ante la OEA expresó claramente que el llamado “gobierno provisional” todavía tenía que demostrar que ellos eran la “autoridad civil legalmente constituida”>. Pero eso fue una gran mentira. Los voceros de Washington simplemente estaban buscando la formar de salvar su imagen pública luego de haber avalado el golpe y reconocido al gobierno golpista apenas unas horas después de cuando fue instalado.


Esta vez, Washington sigue mintiendo, pero con más inteligencia –o sea: más Puta CÍA –aclaración de LPGr–. La primera respuesta del Departamento de Estado el día del golpe fue emitido en una declaración de la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, que decía: “Esta acción tomada contra el presidente hondureño Mel Zelaya viola los principios de la Carta Democrática Interamericana, y entonces debe ser condenado por todos. Nosotros llamamos a todas las partes en Honduras a respetar al orden constitucional y el estado de derecho, de reafirmar su vocación democrática y comprometerse a resolver las disputas políticas de manera pacífica y a través del diálogo.”


Primero, nota que hacen referencia a “todas las partes”, implicando que el Presidente Zelaya había de alguna forma violado el orden constitucional. Y segundo, no hacen ninguna referencia a que un golpe de estado haya ocurrido. Durante los días siguientes, comienzan a hacer referencia a los sucesos del 28 de junio como un “golpe” pero que no había sido determinado “legalmente” por los abogados del Departamento de Estado como un “golpe militar”. El miércoles 1ro de julio, los voceros de Washington declararon sobre el tema: “En referencia al golpe mismo, lo mejor sería decir que esto fue un esfuerzo coordinado entre los militares y algunos actores políticos civiles. Obviamente, los militares fueron quienes condujeron la remoción forzada del presidente y han actuado para asegurar el orden público durante este proceso. Pero para que el golpe sea más que una insurrección o una rebelión, hay que ver una transferencia del poder a los militares. Y en ese sentido, el congreso –la decisión del congreso– de juramentar a su presidente Micheletti, como el presidente de Honduras, indican que el congreso y miembros claves del congreso han jugado un papel importante en esta situación.”


Lo que significa esa declaración es que Washington no va a clasificar lo que sucedió en Honduras como un “golpe de estado” bajo sus conceptos legales, porque el poder no lo retuvieron los militares sino que fue asumido por los civiles. Esto permite a Estados Unidos continuar con su relación diplomática en Honduras y no suspender su importante paquete de millones de dólares en ayuda económica y militar al país centroamericano. Tampoco obliga al Pentágono a retirar su inmensa y estratégica presencia militar en el país.


Obviamente los medios de comunicación jugaron un papel fundamental en este golpe, y el cerco mediático y la censura que han impuesto desde que fue ejecutado el golpe contra el Presidente Zelaya, ha sido fundamental para mantener al pueblo hondureño sin información veraz y oportuna. También, la carta de renuncia falsa que el congreso hondureño presentó a la prensa el día del golpe, mintiendo descaradamente y diciendo que fue enviado “vía correo” por el Presidente Zelaya, nunca ha sido explicado. Lo mismo sucedió en Venezuela, cuando el canal de televisión Venevisión presentó una supuesta carta de renuncia del Presidente Chávez, que luego fue desmentido por este mismo, y nunca fue explicado por los golpistas. En los dos golpes, acosaron a los embajadores y sedes diplomáticos de los países amigos, como en Venezuela fue el acoso contra la embajada de Cuba en Caracas, y en Honduras fue el secuestro y la violencia física contra los embajadores de Cuba, Nicaragua y Venezuela. En los dos casos, también han culpado al presidente por las razones detrás del golpe, así intentando justificar sus acciones. Por eso en Honduras, dicen que fue el Presidente Zelaya quien “violó” la constitución por insistir en convocar una encuesta no-vinculante para que el pueblo expresara su voz. También, los golpistas hondureños utilizan a la relación con Venezuela y Cuba para justificar sus acciones, diciendo que Zelaya quería implementar el “castro-comunismo” en el país. En Venezuela, los golpistas decían que el Presidente Chávez era responsable por todas las divisiones y problemas en el país y que lo estaba intentando “cubanizar”. Sus acciones, según ellos, eran para “recuperar la democracia”.


En Venezuela, el pueblo y las fuerzas armadas revolucionarias resistieron y derrotaron al golpe de estado en un tiempo breve, rescatando a su democracia, su constitución y su presidente. En Honduras, hoy, el pueblo está resistiendo al estado dictatorial que están imponiendo los golpistas con su brutalidad y violencia. El pueblo está en las calles, no solamente en Honduras, sino en toda América Latina, para derrotar al guión golpista de Washington y demostrar no solamente la unión del pueblo hondureño, sino la fuerza de la integración latinoamericana y el poder de la solidaridad internacional.


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*Eva Golinger, estadounidense-venezolana, es Doctora en Derecho Internacional, escritora e investigadora, y autora de los libros El Código Chávez; Bush vs. Chávez: La Guerra de Washington Contra Venezuela; La Telaraña Imperial: Enciclopedia de Injerencia y Subversión; y La Mirada del Imperio Sobre el 4F: Los Documentos Desclasificados de Washington Sobre la Rebelión Militar del 4 de Febrero de 1992.
· Artículos anteriores sobre el golpe de estado en Honduras:
1. “Base militar de Estados Unidos en Honduras en el centro del golpe”
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=87944
2. “Obama no condenó ni reconoció que hubo un golpe de estado en Honduras” http://www.aporrea.org/internacionales/a81004.html
3. “La prueba para Obama: El Pentágono está detrás del golpe de estado en Honduras, ¿con o sin la aprobación de la Casa Blanca?” http://www.aporrea.org/internacionales/a81078.html


jueves, 2 de julio de 2009

Las putas máscaras del golpismo: si hay que hablar de honduras en breve hablaremos de nuestras jonduras



No es nada fácil saber qué es lo que está pasando realmente en Honduras. La Falsimedia mundial trenza bien sus hilos para que a casi todo el mundolo que allí suceda se la traiga al pairo, se largue de vacaciones y ya le sobrepase lo que está pasando. Con recordar el latiguillo de que lo que ocurre no es más que un episodio más en una república bananera parece que se cumple con el guión del imperialismo racista ya sea éste católico o protestante.


Se puede comprobar a diario que de la comunicación se ha hecho un explotable latifundio agroindustrial. Y cualquiera que no agrade, que no guste, que no encaje o que se les salga de sus esquemas se le tilda de "populista". Y resulta muy curiosa la forma en la que se suele usar esa palabrilla. Pues nadie de la Puta Europa que pertenezca al fascista, criminal e imperialista Grupo Popular se suele descalificar como populista. Y: eso ¿por qué? Sin embargo, en la América iberoamericana se le suele dar un matiz peyorativo a esa palabreja.


Cualquiera puede comprobarlo en el caso de la (r)evolución personal -y, radicalmente política- del Presidente hondureño Manuel Zelaya. En cuanto ha empezado a abrir los ojos ha comenzado a ver de otra manera la forma de gobernar que están desarrollando las democracias cubanas o venezolanas y entonces al salirse de su papel de político liberal, tradicional, empresario se le ha empezado a tildar de "populista". Pero no se quiere ver que quizá sea un liberal consecuente, al modo y manera del campesino colombiano Marulanda o del abogado Castro, que comienza ya a darse cuenta de la política criminal de sus oligarquías nazionales y que sólo pedía una consulta popular ---¡¡¡¡populismo!!!!---- para que su propio pueblo se pronunciase sobre la necesidad de una nueva Constitución ---¡¡¡Una Asamblea Constituyente!!!!---. Y que eso se presenta sólo como si se desataran en él unas inmensas ganas de que se quería perpetuar en el poder se comprueba una vez más con suma facilidad de que no es más que una Puta estrategia de la Falsimedia Fascista e Imperialista que no tiene empacho en imponernos sus dictados mediante los Gorilas de un Ejército entrenado en la genocida Escuela yanqui de las Américas.